MANUEL UGARTE, UN HOMBRE DE SUEÑOS

El 2 de Diciembre de 1951, hace 55 años, muere Manuel Ugarte.
Luchador notable. Sintetizó uno de los rasgos esenciales de nuestras falencias: la falta de unidad Iberoamericana, unidad que fuera frustrada por las intrigas de las grandes potencias y la europeización de las clases dirigentes locales.La unificación de Latinoamérica, lograr definitivamente la Nación inconclusa, fue la gran bandera de Ugarte.
Ugarte fue un socialista criollo, sin la concepción europea de la cuestión social. Su prédica contenía un marcado antiimperialismo nacionalista e hispanismo intransigente impregnado de una conceptualización socialista profundamente humanizada.
Afirmaba en cada ocasión su condición de argentino, pero sobre todo de latinoamericano en esa pasión por recuperar la Patria Grande.
En 1923 decía en un artículo titulado “El nuevo nacionalismo”: “existen dos ideas muertas: el internacionalismo ciego y el nacionalismo cerrado”. Se pronunciaba por un nacionalismo democrático y por una democracia nacional como la única solución posible, justamente cuando en América algunos intelectuales propiciaban el advenimiento de “la hora de la espada”.
Y en 1940 señala que: “Lo peor del imperialismo Inglés así como del norteamericano no consiste en que se lleva lo más valioso de las riquezas del país sino en que arrasa los valores morales estableciendo una prima a la inferioridad y al renunciamiento de los hombres”.
No se mantuvo ajeno a las circunstancias políticas de nuestro país y señaló, en directa referencia al Gobierno del General Perón: “Los prisioneros del pasado que se resisten a admitir este momento nuevo, esta mentalidad diferente, este ideal de porvenir, no perturbarán la marcha de la nación hacia sus nuevos destinos. La revolución no ha sido de un hombre, ni de un grupo, ni de un momento político, ha sido fruto de una conmoción geológica, de un cambio de clima, y aunque las individualidades que gobiernan no llegaran a desaparecer, la revolución seguirá su marcha, superior a las contingencias, bajo la sombra tutelar y las inspiraciones del que supo dar forma a los hechos a los que la inmensa mayoría de los argentinos deseábamos y esperábamos desde hace largas décadas. Todos los presentimientos y las esperanzas dispersas de nuestra juventud, volcada un instante en el socialismo, han sido concretadas definitivamente en la carne viva del peronismo, que ha dado fuerza al argentinismo todavía inexpresado de la Nación. Ahora sabemos lo que somos y a dónde vamos. Tenemos nacionalidad, programa, derrotero”.
Para la década de 1950 su proyecto abarca la industrialización como el gran pivote del desarrollo, como asimismo la formación de un mercado interamericano. No elude afrontar el problema de la identidad nacional con su base aborigen y su inmigración europea.
Su mejor cualidad fue adaptarse a los tiempos sin perder su coherencia ideológica, pero sin temer a los rótulos que sus detractores le colocaron. Lo olvidó la historiografía oficial, justamente, por esclarecer la realidad.
A la luz de los tiempos que corren, las propuestas de Manuel Ugarte tienen plena vigencia.
Sostenía Manuel Ugarte que “en ninguna forma ni bajo ningún pretexto podemos aceptar la hipótesis de quedar en nuestros propios lares en calidad de raza sometida ¡Somos indios, somos españoles, somos latinos, somos negros, pero somos lo que somos y no queremos ser otra cosa!”.
Fue “un hombre de sueños”. Seamos herederos de su pensamiento.
Abracemos la Gran Causa Hispanoamericana. Hoy, en el continente, la coyuntura política lo hace posible.

Osvaldo Vergara Bertiche
Rosario, 2 de diciembre de 2006

Ver: "Manuel Ugarte, somos lo que somos"
http://www.elortiba.org/ugarte.html

JUAN LAVALLE, ANTECESOR DE URIBURU, LONARDI, ARAMBURU, ROJAS, ONGANÍA Y VIDELA



El 1º de diciembre de 1828, un golpe de estado encabezado por el General Lavalle derrocó a Manuel Críspulo Beinabé Dorrego, Gobernador de la Provincia de Buenos Aires.
Algunos unitarios se dirigieron a Lavalle y opinaron sobre lo que debía hacerse con el gobernador capturado.
Salvador María del Carril (1) le escribía a Lavalle el 12 de diciembre de 1828:
"La prisión del General Dorrego es una circunstancia desagradable, lo conozco; ella lo pone a usted en un conflicto difícil. La disimulación en este caso después de ser injuriosa será perfectamente inútil al objeto que me propongo. Hablo del fusilamiento de Dorrego. Hemos estado de acuerdo en ella antes de ahora. Ha llegado el momento de ejecutarla. Prescindamos del corazón en este caso. La Ley es que una revolución es un juego de azar, en la que se gana la vida de los vencidos cuando se cree necesario disponer de ella. Haciendo la aplicación de este principio, de una evidencia práctica, la cuestión me parece de fácil resolución. Si usted, general, la aborda así, a sangre fría, la decide; si no, yo habré importunado a usted; habré escrito inútilmente, y lo que es más sensible, habrá usted perdido la ocasión de cortar la primera cabeza de la hidra, y no cortará usted las restantes. Nada queda en la República para un hombre de corazón. "
La nefasta influencia de Del Carril se aprecia en esta carta de Lavalle a Brown: "Desde que emprendí esta obra, tomé la resolución de cortar la cabeza de la hidra, y sólo la carta de Vuestra Excelencia puede haberme hecho trepidar un largo rato por el respeto que me inspira su persona. Yo, mi respetado general, en la posición en que estoy colocado, no debo tener corazón. Vuestra excelencia siente por sí mismo, que los hombres valientes no pueden abrigar sentimientos innobles, y al sacrificar al coronel Dorrego, lo hago en la persuasión de que así lo exigen los intereses de un gran pueblo. Estoy seguro de que a nuestra vista no le quedará a vuestra excelencia la menor duda de que la existencia del coronel Dorrego y la tranquilidad de este país son incompatibles".
EL general Lavalle decide fusilar a Dorrego el 13 de diciembre.
Lavalle fusiló a Dorrego y así lo anunció en un Bando: "Participo al Gobierno Delegado que el coronel Dorrego acaba de ser fusilado por mi orden, al frente de los regimientos que componente esta división. La historia juzgará imparcialmente si el coronel Dorrego ha debido morir o no morir, y si al sacrificarlo a la tranquilidad de un pueblo enlutado por él puedo haber estado poseído de otro sentimiento que el del bien público".
Roberto Bardini (Rebanadas de Realidad - 10/12/03) dice:
“Faltaban 11 días para Navidad. A la orden de "¡fuego!", un pelotón de fusilamiento unitario acribilló de ocho tiros en el pecho al coronel federal Manuel Dorrego, ex gobernador de Buenos Aires. Había sido estudiante de leyes, militar indisciplinado en los cuarteles pero valiente en el campo de batalla, apasionado político y patriota hasta los huesos. Fue una víctima más del crónico desencuentro entre argentinos.
Dorrego nació el 11 de junio de 1787 en Buenos Aires.
Fue el menor de cinco hermanos, hijos del rico comerciante portugués José Antonio de Dorrego y la argentina María de la Ascensión Salas. En 1803, a los 15 años, ingresó en el Real Colegio de San Carlos y a inicios de 1810 comenzó a estudiar Derecho en la Universidad de San Felipe, en Santiago de Chile.
Pronto abandonó las aulas y se unió al movimiento independentista chileno. Exaltado, cambió el traje civil y los libros por el uniforme y las armas. En la milicia del país andino ganó las tres estrellas de capitán al sofocar un movimiento contrarrevolucionario. Tenía 23 años.
Antes de concluir 1810, Dorrego regresa a Buenos Aires y con el grado de mayor se une a las fuerzas armadas encabezadas por Cornelio Saavedra rumbo al norte.
En el combate de Cochabamba sufre dos heridas y gana el ascenso a teniente coronel. Más tarde, bajo las órdenes de Manuel Belgrano, lucha en Tucumán (24 de septiembre de 1812) y Salta (20 de febrero de 1813).
El ejército de Belgrano marcha hacia Potosí sin Dorrego: se queda en la retaguardia, arrestado por indisciplina. Eso le evita las derrotas de Vilcapugio (1º de octubre de 1813) y Ayohuma (14 de noviembre de 1813), y quizá la muerte en servicio”.
Y agrega: “El militar convertido en político resulta elegido representante por Santiago del Estero en el Congreso Nacional. Cuando se discute la Constitución de 1826 se destaca en los debates sobre la forma de gobierno y el derecho al sufragio.
Desde el periódico El Tribuno continúa atacando la posición centralista de Rivadavia, lo que aumenta su prestigio en las provincias”.
Al referirse a la constitución rivadaviana de ese año, Dorrego afirma: "Forja una aristocracia, la más terrible porque es la aristocracia del dinero. Échese la vista sobre nuestro país pobre, véase qué proporción hay entre domésticos asalariados y jornaleros y las demás clases del Estado (...). Entonces sí que sería fácil influir en las elecciones, porque no es fácil influir en la generalidad de la masa, pero sí en una corta porción de capitalistas; y en ese caso, hablemos claro, el que formaría la elección sería el Banco, porque apenas hay comerciantes que no tengan giro con el Banco, y entonces sería el Banco el que ganaría las elecciones, porque él tiene relación en todas las provincias".
Sigue señalando Bardini: “El valiente general unitario Gregorio Aráoz de Lamadrid, un tucumano que peleó la guerra de independencia y en las luchas que siguieron en Vilcapugio, Ayohuma y Sipe Sipe, permanece junto a su ex camarada Dorrego hasta el abrazo final. A él le entrega el condenado cartas para su mujer y las dos hijas. A la esposa le escribe: "Mi querida Angelita: En este momento me intiman que dentro de una hora debo morir. Ignoro por qué; mas la Providencia divina, en la cual confío en este momento crítico, así lo ha querido. Perdono a todos mis enemigos y suplico a mis amigos que no den paso alguno en desagravio de lo recibido por mí. Mi vida: educa a esas amables criaturas. Sé feliz, ya que no lo has podido ser en compañía del desgraciado Manuel Dorrego". Tiene 41 años.
Aráoz de Lamadrid es un oficial curtido que combatió en Tucumán, Córdoba, San Juan y Mendoza. También conoció el exilio en Bolivia y Chile. Dorrego le pide al compadre su chaqueta para morir y le solicita que le entregue a su esposa Ángela la que él lleva puesta. El duro Aráoz se "quiebra" ante la entereza de su amigo-adversario y llora frente a la tropa como un adolescente”. Ángela Baudrix, la viuda, queda en la miseria. Sus hijas tienen seis y 12 años de edad. Tiempo después se ven obligadas a trabajar de costureras en el taller de Simón Pereyra, un proveedor de uniformes para el ejército y especulador en la compra-venta de tierras.
El periodista e historiador José Manuel de Estrada (1842-1894), escribió un homenaje a Manuel Dorrego que puede considerarse un conmovedor epitafio:
"Fue un apóstol y no de los que se alzan en medio de la prosperidad y de las garantías, sino apóstol de las tremendas crisis. Pisó la verde campiña convertida en cadalso, enseñando a sus conciudadanos la clemencia y la fraternidad, y dejando a sus sacrificadores el perdón, en un día de verano ardiente como su alma, y sobre el cual la noche comenzaba a echar su velo de tinieblas, como iba a arrojar sobre él la muerte su velo de misterio. Se dejó matar con la dulzura de un niño, él que había tenido dentro del pecho todos los volcanes de la pasión. Supo vivir como los héroes y morir como los mártires".
Los nefastos argumentos de Lavalle son los mismos que en el Siglo siguiente llevaron a Uriburu (1930); Lonardi, Aranburu y Rojas (1955); Onganía (1966) y Videla (1976) a cometer los mayores latrocinios contra la dignidad del Pueblo argentino, en defensa de un supuesto al que hipócritamente denominan “orden”.
RodolfoWalsh (Operación masacre) pone en duda la dignidad moral de aquellos que se “indignan” hipócritamente por barbaridades, masacres y violencias contra el “orden”, y que se arrogan el derecho de juzgar y disponer de las vidas de otros en aras de un declamado bien común.
Todos ellos quisieron hacer posible la regresión histórica, y para ello era necesario e imprescindible imponer el escarmiento.
Todos estos personajes de la historia y personeros de la extranjerización, no sólo se propusieron matar: se propusieron infundir terror. Esa fue su mayor crueldad.

LO QUE NO TE PERDONAN SON TUS SUCIOS PIES DE CANILLITA


Publicado en www.elortiba.org
7 DE NOVIEMBRE - DÍA DEL CANILLITA

Toda ciudad suena, y porque suena se la escucha.
Y cuando uno se pone a escuchar más que a oír aparecen nuevos ruidos, que no son otra cosa que signos representativos del lugar en que vivimos.
El raspar de la escoba en la vereda, las frenadas de autos y colectivos y los bocinazos insolentes.
Ruidos de cada día de todos los días.
Quizás por costumbre ya casi ni escuchamos.
Sonidos musicales y de perros ladrando a cualquier cosa; ruidos... ruidos de chicos saliendo de las escuelas; del camión de la basura.
Ruidos por festejos o por broncas.
Ruidos, sonidos y voces en toda la ciudad de todas las ciudades, sinfonía del paisaje urbano que muestra la época en que se vive.
Y en toda ciudad hay ruidos que ya no están, el del tranvía, el pito de la ronda policial, el carro con caballo.
Ruidos que se fueron para siempre, como el silbato de muchas fábricas, en el comienzo y en el fin de cada jornada.
Ruidos del pregón. Del pregón del CANILLITA.
“¡La Razón.... Crónica... Tribuna...!” “¡Los gorilas no pasarán...!” o “¡Frondizi está preso...”! o “¡Ganó Illia...”!....
El 11 de enero de 1868, el Dr. Manuel Bilbao fundador del Diario “La República” hace que por primera vez se escuche, en las calles de Buenos Aires, las voces pregonando “¡La República... a un peso!”.
Así aparece en escena el vendedor ambulante de diarios; lo imitan e incluso esta modalidad llega a Francia.
Épocas de miseria, de falta de trabajo, de marginación, y los muchachos, jóvenes y niños, engrosan las filas de pregoneros que corren por las calles, suben y bajan de los tranvías, ganándoles al tiempo y al otro, tratando de impactar con la noticia.
Y como una paradoja del destino, un tal Florencio Sánchez, uruguayo de nacimiento, es convocado por Lisandro de la Torre, para trabajar, en la Ciudad de Rosario, como redactor en su Diario... “La República”.
El ambiente periodístico inspira a Florencio Sánchez y escribe una pieza teatral, una pequeña obra de un acto con tres cuadros.
“El personaje principal es un niño vendedor de diarios. Le faltaba el título, pero lo conmueve uno de los vendedores rosarinos de piernitas muy delgadas. Espontáneamente, le surge la palabra: canillita, y así denomina su obra”.
“Una compañía española dedicada a las zarzuelas, la de Enrique Lloret, accede a ponerla en escena.
Se estrena el 1º de octubre de 1902".
"La obra tiene buena acogida, tanto que se representa doce noches seguidas".
"En 1903, conoce al actor y empresario Jerónimo Podestá, quien le estrena su título: M'hijo el Dotor, que tuvo un gran éxito".
"A raíz de este suceso, se anima proponerle a la compañía, presentar en Buenos Aires su pieza de un solo acto Canillita.
En aquel entonces no existían niños actores, pero sí mujeres jóvenes con las condiciones para interpretar a un niño.
La elegida fue la luego famosa actriz Blanca Podestá".
"La repercusión de Canillita supera lo esperado. Las críticas son altamente elogiosas. Los diarieros se identifican totalmente con el nombre. Entonces, de común acuerdo con los artistas, se propone una función gratuita para todos los vendedores de periódicos. El acontecimiento sucede en el Teatro Comedia, aquel de la calle Carlos Pellegrini, entre Cangallo y Cuyo (en la actualidad Presidente Perón y Sarmiento) en la Capital Federal. La cita es un domingo a las dos y media de la tarde. La concurrencia excede la capacidad de la sala y festeja ruidosamente los versos sencillos de las partes cantadas e intenta intervenir cuando la policía se lleva preso al canillita".
"Aún no distinguen entre ficción y realidad, como en tiempos pasados ocurriera con las representaciones de Juan Moreira”.
Florencio Sánchez fallece el 7 de noviembre de 1910.
Años más tarde ese día es consagrado "El Día del Canillita".
Con sencillez poética, en el “Canillita”, Sánchez traza las características del personaje cuando en el primer cuadro hace su aparición en escena y se pone a cantar las siguientes cuartetas:
Soy canillita gran personaje con poca guita y muy mal traje.
Algo travieso desfachatado chusco y travieso gran descarado.
Soy embustero soy vivaracho y aunque cuentero no mal muchacho...
Muy mal considerado por mucha gente soy bueno,
soy honrado no soy pillete y para un diario soy un elemento muy necesario.
Y en el segundo cuadro resulta interesante las cuartetas que dicen:
Vendemos los diarios en esta ciudad
por calles y plazas boliches y bares...
La Nación, La Prensa Patria y Standard
se venden lo mismo que si fueran pan.
Llevamos nosotros la curiosidad
por diez centavos que el público da.
“El cine no estuvo ajeno al tema. El 26 de junio de 1936 se estrenó el film Canillita, con los actores Gregorio Cicarelli, Benita Puértolas (madre del recordado conductor de televisión Héctor Coire), Lopecito y los cantantes Amanda Ledesma y el Príncipe Azul. La orquesta de Pedro Maffia interpreta el tango homónimo compuesto por Julio César Sanders y Daniel López Barreto, con letra de César Felipe Vedani".
"El día 8 de junio de 1938 se produce el estreno del film El canillita y la dama, con Luis Sandrini y Rosita Moreno, dirigida por Luis César Amadori”.
Así mismos el tango generó muchas obras sobre el tema, como por ejemplo el de Julio César Sanders, con música de Daniel López Barreto y César Vedani:
Alerta en la esquina, corriendo tranvías,
atento al llamado de algún comprador,
se pasa las horas, se pasa los días
ni el frío ni el sueño apagan su voz...
Voceando los diarios por las avenidas,
corriendo en la noche se gana su pan,
el único juego que tiene en la vida
es gambetear autos que vienen y van.
Va con los diarios bajo su brazo
buscando siempre un comprador,
cruzando calles no da ni un paso
sin que se escuche su clara voz.
Pájaro suelto hace su nido
todas las noches en un umbral,
cuando el cansancio ya lo ha vencido
cesa su canto de pregonar.
A veces le apena ver otros pebetes
que tienen sus madres y tienen hogar,
como ellos el tuvo sus días felices
en que eran los juegos su único afán...
Hoy todo ha cambiado,
no tiene a su madre
se fue de su lado una noche fatal,
y desde esa noche su amiga es la calle
ya que ella lo ayuda a ganarse el pan.
O aquella Milonga “Dolor de canillita” con letra de Vicente Puccino y música deOscar Napolitano Temblando bajo el rigor de la fría madrugada,
mientras se desataba la tormenta con furor
sintiendo el crudo dolor de aquella pena infinita
un pequeño canillita voceando su mercancía,
¡ganar un peso quería para su enferma abuelita!
Para su enorme horfandad tan solo dejole el cielo
como único consuelo aquel amor de verdad;
su padre por la ebriedad, en una cárcel se hundió,
su madrecita rodó por el lujo y por la orgía
¡tan solo su abuela pía en el mundo le quedó!
Al salir esa mañana del miserable aposento,
sola, enferma y sin sustento
dejó a la querida anciana
por eso el niño se ufana en terminar su labor,
pues quiere con el amor que toda su alma ilumina
¡comprar esa medicina que le ordenara el doctor!
Y cuando al fin terminó juntó sus pocas monedas
y en sus pestañas de seda una lágrima brilló.
Aquel remedio compró y entonces con gran afán
aquel pequeño titán regresó a su alojamiento
¡llevando el medicamento y un blanco trozo de pan!
¡Abuelita de mi vida! —gritó el pequeño diariero— tome el remedio...
¡Ligero! así se cura en seguida... Pero mire... está dormida...
¡Abuela! ¡Abuela, despierte!
Vengo a darle un beso fuerte.
¡Y al besarla comprendió que Dios ya se la llevó
en los brazos de la muerte!
Sonidos y ruidos en las calles de la ciudad que fueron y son testigos del paso del tiempo; que fueron y son el testimonio de anécdotas, de vivencias, de opiniones, de celebraciones. Calles que vieron pasar la vida y la muerte; despiertas de día, pero que de noche tampoco duermen. Calles de la ciudad que son cómplices de amores y de desencuentros.
Calles que conocieron a la madrugada las buenas y las malas noticias cuando las pregona el canillita.
Calles que tienen nombre y apellido pero nunca el de un “canilla”.
No figuran en la larga nomina de la nomenclatura.
Y cuando hoy el kiosco enmarcado en vidrio reemplaza al vocero, vienen a la mente como un recuerdo aquél poema de Alfredo Carlino en homenaje al Mono Gatica, que de chico vendiera diarios en la calle, cuando le dice: “Lo que no te perdonan son tus sucios pies de canillita”.
Osvaldo Vergara Bertiche
Rosario, 7 de Noviembre de 2006

LO QUE ÉL NO DEJÓ HECHO, SIN HACER ESTÁ HOY


El 17 de Diciembre de 1830 moría en la Quinta “San Pedro Alejandrino”, cerca de Santa Marta (Colombia), Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Palacios y Blanco, conocido, simple, emotiva e históricamente como EL LIBERTADOR SIMÓN BOLÍVAR.
José Martí, un revolucionario incansable en el arte y en la política, “El Apóstol” para los cubanos, decía el 28 de octubre de 1893, al pronunciar un discurso en la Sociedad Libertaria Hispanoamericana en honor de Simón Bolívar:
“¡Oh, no! En calma no se puede hablar de aquel que no vivió jamás en ella.
¡De Bolívar se puede hablar con una montaña por tribuna, o entre relámpagos y rayos, o con un manojo de pueblos libres en el puño, y la tiranía descabezada a los pies...!.
¡Pero así está Bolívar en el cielo de América, vigilante y ceñudo, sentado aún en la roca de crear, con el inca al lado y el haz de banderas a los pies; así está él, calzadas aún las botas de campaña, porque lo que él no dejó hecho, sin hacer está hoy; porque Bolívar tiene que hacer en América todavía!.
La independencia de América venía de un siglo atrás sangrando. ¡Ni de Rousseau ni de Washington viene nuestra América, sino de sí misma!”.
Bolívar es el paradigma y símbolo de la identidad y soberanía de los pueblos indo-hispanoamericanos.
Un recuento de su obra no encuentra similar en la historia de América.
Participó en 427 combates, entre grandes y pequeños; dirigió 37 campañas, donde obtuvo 27 victorias, 8 fracasos y un resultado incierto.
Recorrió a caballo, a mula o a pie cerca de 90 mil kilómetros, algo así como dos veces y media la vuelta al mundo por el Ecuador.
Escribió cerca de 10 mil cartas, según cálculo de su mejor estudioso, Vicente Lecuna; de ellas, se conocen 2939 publicadas en los 13 tomos de los Escritos del Libertador; su correspondencia está incluida en los 34 tomos de las Memorias del General Florencio O'Leary; escribió 189 proclamas, 21 mensajes, 14 manifiestos, 18 discursos y una breve biografía, la del general Sucre.
Bajo su inspiración, se redactaron cuatro Constituciones: la Ley Fundamental creadora de Colombia (Angostura); la Constitución de Cúcuta (1821); el proyecto de Constitución para Bolivia (1825); y el Decreto Orgánico de la Dictadura (1828).
No tuvo tiempo para completar su obra magna: la unidad política de Latinoamérica, la liberación de Cuba y Puerto Rico, el apoyo a Argentina contra el imperio brasileño, la Confederación Andina (1825) y la ayuda a la propia España para liberarse de los monárquicos (1826).
No pudo lograr el establecimiento de una sociedad donde se logre, como pregonaba, “la mayor suma de felicidad posible, la mayor suma de seguridad social y la mayor suma de estabilidad política”.
Simón Bolívar, José de San Martín, José Gervasio Artigas, Francisco José de Paula Santander y Omaña, Miguel Hidalgo y Costilla, José María Teclo Morelos y Pavón, Bernardo O´Higgins, Antonio José de Sucre, todos grandes héroes nacionales, fueron derrotados en los proyectos históricos de conformación de la Patria Grande.
San Martín y Artigas mueren exiliados, Bolívar muere camino del exilio, Hidalgo y Morelos son asesinados por las oligarquías, como así también Sucre.
Todos ellos fueron avanzados en materia de ideas sobre el derecho de los seres humanos, el rol del ciudadano y la democracia.
Nuestra América Hispana es el primer lugar del mundo donde se plantea la eliminación de la esclavitud y de la servidumbre.
Esas ideas eran demasiadas peligrosas para las clases dominantes, por eso hicieron lo que Arturo Jaureche llamaba “una política de la historia”; se pretendió vaciarlos de sus pensamientos, se los recubrió de bronce y pensaron que así los dejaban inmovilizados para siempre en la nomenclaturas callejeras y en las plazas.
Pero al decir de José Carlos Mariátegui (1895-1930), “Los pueblos de la América española se mueven, en una misma dirección. La solidaridad de sus destinos históricos no es una ilusión de la literatura americanista. Estos pueblos, realmente, no son solo hermanos en la retórica sino también en la historia.
“La generación libertadora sintió intensamente la unidad sudamericana. Opuso a España un frente único continental. Sus caudillos obedecieron no un ideal nacionalista, sino un ideal americanista. Esta actitud correspondía a una necesidad histórica”.
Y así una segunda generación de luchadores por la dignidad y la libertad de los pueblos se encolumnan en idénticos principios: José Martí, Augusto Cesar Sandino, Emiliano Zapata, “Pancho” Villa y tantos otros.
A Felipe Varela, que desde la cordillera de los Andes, convocaba a la Unión Americana, se le suman el entrerriano Ricardo López Jordán exaltando “la indisoluble y santa confraternidad americana”, Carlos Guido y Spano, defensor del Paraguay destrozado, Eduardo Wilde, sosteniendo que hay “que hacer de Sudamérica una sola nación” y José Hernández designando a la Argentina como “esta sección americana”.
Manuel Ugarte (1875 - 1951) paladín de la Gran Causa de la Unidad, dice:
“Debemos ser altiva y profundamente patriotas ... Si no queremos ser mañana la raza sojuzgada que se inclina medrosamente bajo la voz de mando de un conquistador audaz, tenemos que preservar colectivamente, nacionalmente, continentalmente, el gran conjunto común de ideas, de tradiciones y de vida propia fortificando cada vez más el sentimiento que nos une, para poder realizar en el porvenir ... la democracia total que será la Patria Grande del mañana”.
“Mientras la América Latina esté gobernada por políticos profesionales cuya única función consiste en defender los privilegios abusivos de la oligarquía local y en preservar los intereses absorbentes de los imperialismos extranjeros, ninguna evolución puede ser posible”.
“Ha llegado la hora de realizar la segunda independencia. Nuestra América debe cesar de ser rica para los demás y pobre para sí misma. Iberoamérica pertenece a los iberoamericanos”.
“Y allí donde hay un territorio latinoamericano en peligro, allí está nuestra patria”.
Es que “La América española se presenta prácticamente fraccionada, escindida, balcanizada . Sin embargo, su unidad no es una utopía, no es una abstracción”. (Mariátegui)
Y Augusto Cesar Sandino en el “Plan de Realización del Supremo Sueño de Bolívar” (1929) señala que: “Variadas y diversas son las teorías para lograr, ya sea un acercamiento, ya una alianza, o ya una Federación, que comprendiendo a las veintiún fracciones de nuestra América integren una sola nacionalidad. Pero nunca como hoy se había hecho tan imperativa y necesaria esa unificación unánimemente anhelada por el pueblo latinoamericano, ni se habían presentado las urgencias, tanto como las facilidades que actualmente existen para tan alto fin históricamente prescrito como obra máxima a realizar por los ciudadanos de la América Latina.
(...) “consideramos indispensable, más aún inaplazable, la alianza de nuestros Estados Latinoamericanos para mantener incólume esa independencia frente a las pretensiones del imperialismo de los Estados Unidos de Norteamérica, o frente al de cualquiera otra potencia a cuyos intereses se nos pretenda someter”.
Promoviendo abolir “la Doctrina Monroe y, de consiguiente, anular el vigor que dicha doctrina pretende poseer para inmiscuirse en la política interna y externa de los Estados Latinoamericanos”.
Y hace un vibrante llamado: “Quizás los hombres poseedores de ideas avanzadas y universales, pensarán en que nuestros anhelos encontraron fronteras en la extensión geográfica limitada por el Río Bravo al Norte y el Estrecho de Magallanes en el Sur de nuestra América. Pero mediten ellos en la necesidad vital que tiene nuestra América Latina de realizar una alianza, previa a una confederación de los veintiún Estados que la integran, asegurando de este modo nuestra libertad y nuestra Soberanía interiores amenazadas por el más voraz de los imperialismos, para cumplir seguidamente con el gran destino de la nacionalidad latinoamericana ya culminada, como tierra de promisión para los hombres de todos los pueblos y de todas las razas”.
Desde nuestra Argentina, el General Juan Domingo Perón, en calidad de Presidente de la Nación señalaba, en 1974, ante la Asamblea Legislativa; “Los países han de unirse progresivamente sobre la base de la vecindad geográfica y sin imperialismos locales y pequeños. Esta es la concepción de la Argentina para Latinoamérica: justa, abierta, generosa, y sobre todas las cosas, sincera.
A niveles nacionales, nadie puede realizarse en un país que no se realiza. De la misma manera, a nivel continental, ningún país podrá realizarse en un continente que no se realice.
Queremos trabajar juntos para edificar Latinoamérica dentro del concepto de comunidad organizada. Su triunfo será el nuestro. Hemos de contribuir al proceso con toda la visión, la perseverancia y el tesón que hagan falta. Sólo queremos caminar al ritmo del más rápido. Y teniendo en cuenta que no todos han de pensar de la misma manera, respetuosos de sus decisiones, habremos de unirnos resueltamente con quienes quieran seguir nuestro propio ritmo. Latinoamérica es de los latinoamericanos. Tenemos una historia tras de nosotros. La historia del futuro no nos perdonaría el haber dejado de ser fieles a ella”.
La tradición para construir la Patria Grande sigue vigente.
Evo Morales desde la empobrecida y sufrida Bolivia ha dicho: “Debemos seguir soñando para liberar y construir una patria grande en Latinoamérica”.
Hugo Chávez precisando que “Queremos ser definitivamente libres, cueste lo que cueste y pase lo que pase. Estamos frente a una nueva hora para los pueblos de América Latina, pero dependerá de nosotros que esta hora del cambio sea definitiva”.
Es que necesitamos realizar un proyecto propio que genere una arrolladora dinámica para viabilizar, diseñar y poner en práctica una respuesta: la Comunidad Indo-luso-hispanaamericana de Naciones.
Hoy, los procesos de integración regionales que están en marcha son un primer paso y confronta con otro inadmisible.
Hay un proyecto puramente economicista y dependiente, la creación de “un supermercado hemisférico” desde Alaska a Tierra del Fuego en el marco de los objetivos y estrategia de los intereses corporativos del imperialismo yanqui.
Es la nueva versión moderna pero más sofisticada del panamericanismo, de la Doctrina Monroe actualizada. Es la integración hegemonizada por el capital, más especialmente por el imperio de las finanzas, de los negocios, del mercantilismo, de la competitividad salvaje, del economicismo materialista de los monopolios globales.
“Es el proyecto que consolidará la primacía de las cosas sobre las gentes, sin ninguna sensibilidad humana ni social. Es el proyecto de una minoría altamente satisfecha pero excluyente de la mayoría de los latinoamericanos y caribeños que en número creciente están siendo hundidos en la pobreza, en la injusticia social, en el basurero de la sociedad. Es un proyecto totalmente desfavorable para los hombres y las mujeres que necesitan trabajar para vivir, para el mundo del trabajo y de los trabajadores, para sus organizaciones representativas”.
En cambio, el objetivo de los pueblos y de muchos gobiernos, es constituir una comunidad de naciones relacionadas y unidas por lazos geográficos, históricos y religiosos.
Unidas por un mismo destino y que deben integrarse sólidamente en el ámbito económico, social, político, cultural, ético y espiritual.
Este proyecto que fuera el sueño de Bolívar y de los principales paladines libertadores y de los líderes nacionales del siglo pasado, debe transformarse en la lucha consecuente por la “segunda y definitiva independencia” que complete, profundice y culmine aquella otra gesta.
En los próximos años casi todos los países hispanoamericanos festejarán el Bicentenario de sus independencias. El mejor y más auténtico festejo, en toda la América al sur del Río Bravo, y como el mejor homenaje a Simón Bolívar, es aquél en que se vuelva a escuchar la consigna que el Libertador le escribiera al General Santander, el 23 de Julio de 1820: "La gloria de la patria es vencer o morir"
Vencer con la verdad, combatiendo toda la mediocridad instalada.
Vencer para generar una vida digna.
Y venceremos en la medida que sepamos poner en plena vigencia un pensamiento nacional que nos indique el camino de la liberación.
Es un mandato histórico.

JOSÉ LUIS TORRES - AGITADOR DE REBELDIAS


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(1901 - 1965) 5 de Noviembre aniversario de su muerte.
“Patriotas de buena fe, empeñados en lograr para su pueblo el mejor de los destinos, parecen considerar que es posible ganar el pueblo tocándole en forma exclusiva la cuenta de sus interés, los impulsos de su egoísmo, sus posibilidades adquisitivas y su bienestar general. Pero el momento en que vive la Argentina y el mundo, es necesario recurrir también, para elevar el alma del pueblo hasta la grandeza histórica del momento en que vive, invocar a las fuerzas de su espíritu, llamando a contribución su amor sin tarifa por la tierra en que nació y en que han nacido y han de nacer sus hijos, porque en este momento se juega algo más trascendente que el bienestar material de los individuos. Y es la suerte de la Patria, la salud de las generaciones venideras, la tradición esclarecida de los grandes varones del pasado y la dignidad histórica de la Nación entera". (José Luis Torres – “La Década Infame – 1930/1940)
Nació en Tucumán “tierra de enfeudación de grandes oligarcas”, donde “una veintena de ellos disfruta de todos los halagos, mientras millares y millares de familias viven la lacería de su miseria injusta”, el 21 de Enero de 1901.
Hijo de madre humilde y padre ferroviario, solamente cursa hasta el cuarto grado de la escuela primaria. Su formación es autodidáctica.
Ya a los catorce años se pliega a la huelga del Ingenio Ledesma por mejoras salariales de los obreros del surco.
Alberto Buela en “José Luis Torres, el Fiscal de la Década Infame” señala: “lo vemos en 1932 cumpliendo funciones de ministro de gobierno de Juan Luis Nogués, quien a juicio de un oligarca de la talla de Juan Simón Padrós: - Renunció a la tradición legada por sus mayores, junto con su sangre y su apellido -. Y ello por qué. Porque Nogués y Torres como su ministro, llevaron a cabo el único gobierno de provincia que defendió la autonomía federativa de la misma contra la voluntad inconstitucional del testaferro Agustín P. Justo y su patrón el requeteoligarca Centro Azucarero Tucumano. Este enfrentamiento motivó la intervención de la provincia ante el silencio cómplice del Congreso de la Nación. Después en 1933, el que va a ser reconocido como El fiscal de la década infame, viaja a Buenos Aires donde se radica definitivamente, pues consideraba que - la cabeza de la hidra estaba aquí -. Al viajar a Buenos Aires, cumplidos los 32 años, Pepe Torres ya está formado y la influencia del nacionalismo porteño y oligarcón es casi nula. Su nacionalismo fue siempre de Patria Grande, debido sobre todo por sus contactos permanentes con lo que fuera para nosotros el Alto Perú, esta vinculación existencial con la América profunda lo hizo el más americano de los hombres de su generación por lo que se emparenta mucho con Manuel Ugarte, un hombre de la generación anterior”. En Buenos Aires denuncia “el negociado de la venta de tierras de El Palomar (origen de la fortuna de Roberto Noble y de Clarín); de la estafa de la conversión de la deuda pública externa de la provincia de Buenos Aires en 1935; del Instituto Movilizador; de la ley de Coordinación de Transportes; de los monopolios del gas y teléfonos, hace campaña periodística contra la CADE, el grupo Dreyfus, el engendro de creación del Banco Central por parte de Inglaterra y la denuncia de la Banca Bemberg, prepara el clima de lo que él llamaba la Revolución Nacional de 1943 y el posterior gobierno del General Perón”.
Dejó escritos de significativo valor para entender las causas reales de los problemas argentinos como, entre otros “Los perduellis” (1943), “La Década Infame” (1945), “La Patria y su Destino” (1947), “Seis Años después” (1949), “Nos acechan desde Bolivia” (1952) y “La Oligarquía Maléfica” (1953).
Sintetizó como nadie el país real y con nombre y apellido signó para siempre distintas etapas de la política argentina: “Década Infame” los años que van de 1930 (Golpe de Estado contra Hipólito Yrigoyen) hasta 1940 y “Revolución Fusiladora” al Golpe antipopular de 1955. Denomina también "Oligarquía maléfica", al sector que se enriqueció aún más a costillas del pueblo y "Perduelio", “al aparato financiero y legal montado por los enemigos internos de la patria para su liquidación”.
El 17 de Agosto de 1943, publica un folleto, en el que José Luis Torres dice: “Todos los movimientos liberadores observados en nuestra tierra – escenario propicio a la renovación del milagro – han estado animados por un fuerte sentido moral, revelador de que la conciencia popular no tolera regímenes de impudicia, pues se levanta airada contra todo lo que pudiera condenar a las generaciones del porvenir a vivir en el olvido de las leyes morales, sobre la ruina del idealismo, esencia del espíritu nacional, tantas veces traicionado. El amor de los argentinos por su tierra, la veneración por el ejemplo y el sacrificio de sus mayores, el orgullo de mantenerse en el concierto del mundo civilizado como un pueblo capaz de triunfar siempre sobre el interés menguado y el error de sus conductores, inflamó reiteradamente el entusiasmo de las masas y animó con hondo fervor la palabra de los varones que supieron interpretar el imperativo de la conciencia popular enardecida".
Y el 29 de Marzo de 1944, señalaba, para ese instante y premonitoriamente que “Los argentinos que actúan en las responsabilidades del gobierno... deben trabajar de cara al Pueblo, y no dándole la espalda, como ha ocurrido siempre. Solamente interesa al gobierno de la República la opinión del Pueblo argentino y su destino. No importa lo que opinen de nuestra tierra los poderosos que no han nacido en ella, y si se actúa tratando de complacer opiniones ajenas, solamente alcanzaremos el desprecio que el servilismo oficioso merece... Para los argentinos no debe haber nada superior, ni nada igual, tampoco, a la Nación misma”.
En el año 1942, Torres se presentó ante el juez de instrucción Ramón F. Vázquez con un escrito de querella contra la sucesión de los cónyuges Otto Sebastián Bemberg y Josefina Elortondo de Bemberg por defraudación al Consejo Nacional de Educación en el impuesto hereditario.
Hace renuncia expresa a lo que le pudiera corresponder como participación por la denuncia de evasión de dicho impuesto, de igual manera que sus abogados.
Lo fundamental es rescatar de la presentación efectuada en la Justicia, la primera parte del mismo bajo el título "El enemigo interno de la Patria en el antiguo derecho romano", y que sin duda alguna serviría en el presente para menesteres similares.
“En la antigua Roma, se llamaba perduellis al enemigo interno de la Patria, y hostis al enemigo exterior. El crimen de perduellio (contra la Patria) y el de peculado (apoderamiento ilegítimo de cosas del Estado) eran castigados con la pena de muerte. Como principio general, la muerte liberaba de la pena y de la acción penal al delincuente; pero, como dice Mommsen, "en lo tocante a los delitos públicos de la época antigua, o sea, los que iban inmediatamente dirigidos contra el Estado, la regla dicha no valía; la maldición obraba más allá de la tumba y aún después de la muerte podían aplicarse las penas de privación de sepultura, de remoción de la tumba y, sobre todo, de execración de la memoria del difunto (ver Derecho Penal Romano). Y cuando después, en el correr de los años, sobrevenían épocas nefastas de peculados y de crímenes, las generaciones coetáneas volvían sus ojos hacia atrás para admirar e inspirarse en aquella inmensa civilización latina, cuya excelsitud moral fue capaz de maldecir, de negar sepultura y de execrar la memoria de esos difuntos cuyas vidas depravadas se dedicaron a comprar conciencias, envileciendo a gobernantes y a gobernados”. La querella en contra de Bemberg, destinada a recuperar para el Estado cifras millonarias indispensables para el fomento de la instrucción primaria, con absoluto desinterés de parte del denunciante, introducía, según la vista del fiscal actuante, “un verdadero desorden jurídico". “El orden jurídico consistía, pues, en mantener por siempre la impunidad de los delitos denunciados”.
Hoy, igual que ayer, hay quienes no se inspiran, precisamente, en esa paradigmática civilización latina.
Una figura relevante, pero desconocida para muchos, inserta en la larga lista de “malditos” de la historia argentina.
José Luis Torres ha dejado un legado, expresado sintéticamente, al decir: “Solamente queda frente al triunfo de las fuerzas del mal, el deber de preservar el propio espíritu alentando en él la llama del patriotismo, para transmitirlo a nuestros hijos como la herencia más preciada”.
“La Argentina es un país de inmensas reservas morales. El nuestro es un pueblo que nunca ha soportado el dominio definitivo de la iniquidad”.
Osvaldo Vergara Bertiche
Rosario, 5 de Noviembre de 2006

EL VUELO DE LOS CÓNDORES


“Te acordás, hermano, qué tiempos aquellos...
Te acordás de la Plaza de Mayo cuando el que te dije salía al balcón...”
Eran tiempos de escuela primaria.
Eran tiempos de palotes y tablas de multiplicar.
Eran tiempos de viejas maestras, que uno recuerda con cariño y respeto.
Eran tiempos en que aprendíamos, para toda la vida, aquello de: “Ven para acá, me dijo dulcemente mi madre cierto día”.
Eran tiempos en que se enseñaba la poesía de Olegario Víctor Andrade.
La poesía de la erudición patriótica.
Así nos fuimos enterando que: "No morirá tu nombre ni dejará de resonar un día tu grito de batalla ¡mientras haya en los Andes una roca y un cóndor en su cúspide bravía!"
Y el San Martín de la Independencia Americana, dejó entonces, de ser un acontecimiento de calendario, para perdurar en la memoria colectiva como el verdadero paradigma de todos los argentinos.
Y el 30 de Octubre, cuando se cumplan 124 años de la muerte del poeta, recordemos no sólo al consagrado bardo, de pluma heroica y lírica, sino también su calidad de periodista y literato, su gran espíritu federal, su oposición a la política de Mitre y su mordacidad contra Sarmiento. Nacido en 1839, según algunos en Gualeguaychú, según otros, en Río Grande do Sul, Andrade militó toda su vida en el federalismo. “Crítico de Rivadavia, abominaba de Mitre y ponía sus esperanzas en que Urquiza llegara a constituirse en el representante de los reclamos y proyectos de todo el federalismo del interior”.
Cuando Buenos Aires se separa de la Confederación, en aquel nefasto golpe porteño y oligárquico del 11 de septiembre de 1852, que la clase dominante festejó a través de nominar “Once” y “Barrio de Once” a una estación ferrocarrilera y a un sector urbano de Buenos Aires, Andrade denuncia en un poema titulado "Once de septiembre", el carácter reaccionario y antipopular del golpe antiurquicista.
Este poema, como corresponde, no aparece en los textos escolares.
Tampoco aquel otro en el que condena a los “civilizadores” que asesinaron y degollaron al caudillo riojano en Olta. Dice Andrade en “Al General Ángel Peñaloza”
¡Mártir del pueblo! tu gigante talla
Más grande y majestuosa se levanta
Que entre el solemne horror de la batalla,
Cuando de fierro la sangrienta valla
Servía de pedestal para tu planta.
¡Mártir del pueblo! víctima expiatoria
Inmolada en el ara de una idea,
te has dormido en los brazos de la historia
Con la inmortal diadema de la gloria
Que del genio un relámpago clarea.
¡Mártir del pueblo! apóstol del derecho,
Tu sangre es lluvia de fecundo riego,
y el postrimer aliento de tu pecho,
que era a la fe de tu creencia estrecho,
será más tarde un vendaval de fuego.
¡Mártir del pueblo! tu cadáver yerto,
Como el ombú que el huracán desgaja,
Tiene su tumba digna en el desierto,
Sus grandes armonías por concierto
Y el cielo de la patria por mortaja.
¿Qué importa que en las sombras de occidente,
Del desencanto el doloroso emblema,
Como una virgen, que morir se siente,
Incline el sol la enardecida frente,
De los mundos magnífica diadema?
¿Qué importa que se melle en las gargantas
El cuchillo del déspota porteño,
Y ponga de escabel, bajo sus plantas,
Del patriotismo las enseñas santas
Con que iba un héroe a perturbar su sueño?
¿Qué importa que sucumban los campeones
Y caigan los aceros de sus manos,
Si no muere la fe en sus corazones,
Y del pendón del libre, los jirones
Sirven para amarrar a los tiranos?
¿Qué importa, si esa sangre que gotea
En principio de vida se convierte,
Y el humo funeral de la pelea
Lleva sobre sus alas una idea
Que triunfa de la saña de la muerte?
¿Qué importa que la tierra dolorida
Solloce con las fuentes y las brisas,
Si no ha de ser eterna la partida,
Si con nuevo vigor, con nueva vida,
Más grande ha de brotar de sus cenizas?
¡Mártir! Al borde de la tumba helada
La gloria velará tu polvo inerte,
Y, al resplandor rojizo de tu espada,
Caerá de hinojos esa turba airada
Que disputa sus presas a la muerte.
Y cuando tiña el horizonte oscuro,
Del porvenir la llamarada inmensa
Y se desplome el carcomido muro,
Que tiembla como el álamo inseguro
Ante las nubes que el dolor condensa,
Entonces los proscriptos, los hermanos,
Irán ante tu fosa, reverentes,
A orar a Dios, con suplicantes manos,
Para saber domar a los tiranos,
O morir como mueren los valientes.
Pero es mucho peor, ya que, al ocultamiento de esta laudatoria pieza, se agrega el hecho de que en algunas antologías basadas en Billiken, se la hace aparecer como una apología a la muerte del General Juan Lavalle.
Andrade es uno más entre tantos otros “malditos de la historia argentina”. “Han sido excluidos del merecido reconocimiento.
Así se “revela de qué modo se ha discriminado, cómo se han silenciado y mutilado tantas vidas y obras, para impedir que floreciese en estas tierras un auténtico pensamiento transformador”.
”En la literatura y en la política, en la cinematografía y en la plástica, en la historiografía y en la economía, en la ciencia e inclusive en el gremialismo y la historia eclesiástica, se operó un vaciamiento de personas y obras, reduciéndolos al silencio, no por insignificantes sino por demasiado significantes, no por plagiarios sino por demasiado originales”.
”Arturo Jauretche inventó, para ellos, el nombre de "Malditos" porque la maldición de los grandes poderes internos y externos los marginó de los medios de comunicación y de todo el aparato del prestigio, ya fuese condenándolos a una muerte civil o cercenando lo más importante de su lucha o de su obra, hasta inclusive forzando erróneas interpretaciones para licuar sus acusaciones o diluir sus enseñanzas”.
Manuel Ugarte afirmó desde su exilio: "En otros países se fusila, es más noble...".
Y una de las víctimas de ese aparato de la “colonización pedagógica” manejado por la clase dominante es, justamente, Olegario Víctor Andrade.
Y más escondido aún mantuvieron el folleto "Las dos políticas", de 1866, “donde Andrade resume la lucha política de las últimas décadas como oposición entre los intereses oligárquicos porteños y el proyecto nacional de las provincias interiores”.
Como ensayista político Andrade sostiene que Rivadavia y Mitre expresan lo mismo. Explica que "Hemos visto una cuestión política donde sólo había una cuestión económica"... “Buenos Aires se erigió a partir de 1810 en Metrópoli territorial, reemplazando a España, como lo sostiene Alberdi, monopolizando en nombre de la República, el comercio, la navegación y el gobierno general del país”.
”En cambio, el caudillaje representa a la resistencia de los pueblos a ese ascendiente usurpado, a la codicia sórdida de la política centralista (es decir unitaria) de Buenos Aires... el reclamo de las provincias destituidas de un gobierno propio, privadas de sus rentas, de su comercio y de sus vías fluviales de navegación".
Y denuncia que "ese partido localista y porteño (...), ese partido que dio el golpe del 11 de septiembre lo hizo para enfrentar la política del General Urquiza que devolvió a las provincias el gobierno y la renta que usufructuaba indebidamente Buenos Aires".
Cuando en 1865 la perfidia mitrista, con los colorados uruguayos y el Imperio esclavizante del Brasil destruyen la ciudad de Paysandú, como preludio de la guerra de la Triple Alianza, Andrade levanta su voz de poeta y dice:
¡Sombra de Paysandú!
¡Sombra giganteque velas los despojos de la gloria!
Urna de las reliquias del martirio,
¡espectro vengador!
¡sombra de Paysandú!
¡Lecho de muerte, donde la libertad cayó violada!
¡Altar de los supremos sacrificios,
Santuario del valor!
¡Sombra de Paysandú!
¡Muda y airada como en las horas del sublime trance,
cuando azotaban con sañudo embate,
tu soberbia cerviz!
¡Cuando formaban tu esplendente aureola
las calientes señales del suplicio,
rojizos rastros de fecunda sangre
de la ancha cicatriz!
Entre 1863 y 1868 se expresa desde los periódicos "El Porvenir" y "La América".
En algunos artículos señala que: ”... Vuelve la prensa que se apellida libre, ilustrada, poseedora del testamento de los principios que regeneran la vida de los pueblos, a pedir la mordaza para la palabra, la cárcel para la idea, el socorro de la fuerza bruta para ahogar la expansión del sentimiento ingenuo de un partido político... "¡A la cárcel!" con los escritores oscuros de Entre Ríos que osan evocar la imagen del honor patrio contra la Alianza concebida por Rivadavia en medio del estruendo del alborozo de un triunfo y realizada por Mitre en medio del clamoreo de una contienda civil... ”
Estos son los gritos hidalgos de la prensa libre, de la prensa civilizada, de La Tribuna, de La Nación Argentina, de los diarios grandes de Buenos Aires...”
”Que purguemos en un calabozo el delito de no pensar como ellos...”
”¡Déspotas raquíticos que jugáis con la buena fe del pueblo argentino: nosotros desafiamos vuestra cólera impotente!...”
”¿Qué os dijo La América para poner pavor hasta en los tuétanos de vuestros huesos corroídos?”.
”Os dijo que los traidores a la libertad, los tránsfugas de la república debían tener siempre en perspectiva el cadalso de Iturbide!...”
”Os dijo que habíais vendido la suerte y el decoro de una nación joven en años, pero vieja en glorias, a la influencia monárquica, antiliberal, jesuítica de la Europa retrógrada, de la Europa de los siervos, del feudalismo, de las teocracias, de los Papas infalibles, de los gobiernos omnipotentes, de la Europa dispersa y repartida entre príncipes lacayos de reyes y entre reyes lacayos de emperadores, según la expresión del maestro; de la Europa cuyo espía astuto y rapaz es el Imperio americano, encarnación de todos los latrocinios y de todos los escándalos, de ese Imperio levantado sobre la espalda de 4 millones de esclavos que lleva la frente salpicada con la sangre imborrable del homicidio de un pueblo!...”
”Os dijo a vosotros áulicos cobardes de nuestros sátrapas orientales, os dijo a vuestros palaciegos serviles, congresales alquilones que habéis abdicado la libertad del pensamiento sobre el ara de los cofres nacionales, dijo que estáis esperando un nuevo Cronwell qué os cruce el rostro con su látigo y diga con profundo desdén: "¡Salid fuera, el amo no necesita de vosotros!"
”¿Os dijo todo eso?” ”¡Pues nosotros os lo volvemos a decir, os lo arrojamos al rostro como una nueva maldición!...”
”¡Ay de vosotros, renegados de un culto santo, apóstatas de una causa generosa! ¡Ay de vosotros, idólatras del becerro de oro, mercaderes de la sangre de los pueblos, que traficáis con su nombre y especuláis con sus grandiosos destinos!...”
”Vosotros sois la acción que ha levantado sobre la patria a un partido ignorante, ávido de riqueza y predominio, a un partido nacido como un hormiguero de gusanos de la sangre putrefacta de un fratricidio!...”
”¡Ay de vosotros, sacrílegos despojadores de los santos fueros del pueblo, que no contentos con matar los hombres queréis matar las ideas!...”
”Los verdugos de la República están de parabienes... “ ”La prensa prostituída tiene el monopolio de la palabra, el privilegio exclusivo de la degradación...”
”¡Sólo va a sentirse el cuchicheo de los traidores que partan en secreto la venta de la patria!...”
”¡Váis a estar solos! Los buhos de la desolación necesitan el silencio de las tinieblas...”
En cuanto a la Triple Alianza señala:
”Los verdugos están de parabienes mientras la República cae envuelta en un sudario de llamas; mientras su camino queda cubierto de pavesas apagadas con ríos de sangre; mientras el alma entumecida del pueblo se siente acosada de horribles presentimientos... “
”Los que han vendido al oro extranjero las antiguas virtudes y las antiguas glorias de la patria; los que han inmolado dos generaciones argentinas en provecho de una estúpida ambición, esos impostores del liberalismo, esas repugnantes secreciones de la prostitución política, van a estar de plácemes y de felicitaciones porque ya no tendrán por delante el ceño austero de la prensa independiente, porque ya el profeta de la expiación no irá a turbar el regocijo de sus festines con el anuncio fatídico de la aproximación de Ciro, mensajero de las sentencias de la justicia divina.
”¡Triste destino el que pesa sobre el pueblo argentino! La soledad y la miseria se sientan en sus umbrales. No van quedando más que extranjeros que desdeñosamente sonríen al oír la algazara de nuestros escándalos!...” Agregando: “La República del Paraguay ha perdido millares y millares de sus bizarros hijos”.
Marcelino Menéndez Pelayo lo caracteriza mediante la siguiente expresión: “Andrade era un poeta efectista, que escribió para ser leído en alta y resonante voz, y para ser aplaudido a cañonazos. Pero en esta poesía, toda boato y pompa, toda estrépito, tempestades, volcanes y cataclismos, hay un fondo de sinceridad y de grandeza lírica que triunfa de lo exuberante y barroco de la forma”.
¡Sí! Escribió para ser leído en alta y resonante voz, y para ser aplaudido a cañonazos. Sí! Porque hoy los "malditos" vuelven para dar pelea.
Emergiendo desde la memoria, todos ellos vuelven para decir, primero a los sectores reaccionarios: "los muertos que vos matáis, gozan de buena salud" y en segundo lugar, a las nuevas generaciones, que vuelven para sumarse a las luchas, luchas que debemos sostener para conquistar las cuestiones irresueltas y lograr definitivamente la grandeza de la Patria y el bienestar del Pueblo.
Loa y Honor a Olegario Víctor Andrade.
Él... también tiene “el cielo de la Patria por mortaja”.
Osvaldo Vergara Bertiche
Rosario, 24 de Octubre de 2006

17 de OCTUBRE – FECHA PATRIA


Página de Tapa de www.elortiba.org

Existen en el calendario significativas fechas del quehacer histórico de los argentinos. El 25 de Mayo de 1810 y el 9 de Julio de 1816.

Nada fue igual después de esos días precisos y claves. Marcaron para siempre a las generaciones que se fueron sucediendo. El destino del Pueblo fue otro.

Todo homenaje en estas fechas Patrias comienza entonándose las estrofas de nuestro Himno.

Hoy es 17 de Octubre. PONGÁMONOS DE PIE.

Cobijados bajo la Bandera Azul y Blanca entonemos el Himno Nacional de los Argentinos a viva voz.

Reivindiquemos esta FECHA PATRIA.

Honremos a los miles y miles de trabajadores, oprimidos y marginados que “cansados de irse con su juego al mazo” fueron capaces de promover “la mayor experiencia de masas de nuestra historia”.

Saludemos jubilosos el advenimiento de la Soberanía Política, la Independencia Económica y la Justicia Social.

Reivindiquemos el hecho maldito del país burgués... el Peronismo que nació ese día y que signó para siempre a nuestra Patria.

El 17 de Octubre es Fecha Patria. Porque fue la síntesis revolucionaria de experiencias anteriores. Desde el alzamiento de los Siete Jefes, primera protesta conocida (Santa Fe – 1580) cuyo propósito era el de derrocar a la autoridad española para que el gobierno fuera ejercido por los criollos, pasando por la Defensa en las Invasiones Inglesas, la Gesta de 1810 y 1816, la Guerra de la Independencia, las Montoneras, la Vuelta de Obligado y El Quebracho, y más acá en el tiempo los movimientos reivindicativos del Grito de Alcorta, de la Semana Trágica, de la Patagonia Rebelde, de las huelgas ferroviarias y portuarias, de la Forestal, y de tantas otras duras peleas contra la injusticia. Contra la verdadera barbarie que imponían los civilizados.

El 17 de Octubre es Fecha Patria. Es Evita quién así lo señala cuando dice: “El 17 de Octubre, compañeros, ya está definitivamente incorporado a la historia de la Patria ... por voluntad soberana de su pueblo ...”

El 17 de Octubre es Fecha Patria. Porque simplemente es el Día de La Lealtad. Lealtad hacia quién, “frente al egoísmo, al orgullo, la ambición, la corrupción y la superficialidad de los grupos dominantes, garantizó al Pueblo la defensa de sus derechos”. Es a partir de este día que hombres y mujeres de todas las edades dejan de ser solo sujetos sometidos a necesidades materiales de subsistencia, para convertirse en personas. Personas en lo moral, lo intelectual y espiritual.

El 17 de Octubre es Fecha Patria. Porque es día de parición. El Pueblo en la calle parió a Perón y a Evita. Parió los nuevos tiempos por venir; de ahí en más “...todo el problema político de la Argentina actual se reduce a esta irrupción consciente de los trabajadores en la historia nacional."

Debemos recordar que para algunos sectores de la izquierda vernácula in-iluminada, el 17 de Octubre fue una manifestación de lúmpenes organizada por la policía.

Para la vieja argentina oligárquica no había dudas, el 17 de Octubre, las calles fueron ganadas por el "aluvión zoológico", la invasión bárbara; un fenómeno insalubre.

Pero que entiendan quienes no entienden que meter la patas en las fuentes u orinar las flores burguesas en la Plaza de Mayo el 17 de Octubre de 1945, no es cosa de lúmpenes ni da asco. Es la insolencia del asqueado, es la irreverencia de los sumergidos, es la explosión de los humillados.

El 17 de Octubre es Fecha Patria. Festejemos, recordemos, honremos, pero no con nostalgia, sino comprendiendo que ese quiebre o bisagra, como se lo quiera llamar, es una Bandera permanente de lucha, ya que no hay concesiones ni traspasos gratuitos.

El 17 de Octubre es Fecha Patria. Porque a partir de ese día se produce la conformación y consolidación definitiva, doctrinaria e ideológica, del auténtico Movimiento Nacional de los Argentinos.

El 17 de Octubre es Fecha Patria. Y el 16 de Setiembre y el 24 de Marzo son días de duelo, de luto; proscribieron, encarcelaron y asesinaron, pero lo que no pudieron es matar las esperanzas de millones de argentinos, ni vaciarnos la emoción y el orgullo que significa adherir a una manera de pensar y de obrar.

Rosario 17 de Octubre de 2006