JOSÉ GERVASIO de ARTIGAS ES PRESENCIA

Monumento a José Gervasio de Artigas en Montevideo
(Foto del autor de la nota - Febrero 2009)
Disertación de Osvaldo Vergara Bertiche en el marco de la presentación del proyecto “Bicentenario y Participación Ciudadana” (Área de Promoción de DDHHH y Participación Ciudadana. Conjuntamente con el Subprograma ARTE PÚBLICO Y DDHH del Programa “Educar en DDHH”, con la DINARECO del Ministerio del Interior - organizando espacios de reflexión en distintos municipios de la provincia de Entre Ríos, que han tenido una relación histórica con el fundador del federalismo democrático, el Protector de los Pueblos Libres, Don José Gervasio Artigas) Nogoyá, 23 de Febrero de 2010.

En primer lugar quiero dar las gracias al Señor Intendente Municipal de Nogoyá, compañero y amigo, Dr. Faustino Schiavoni, a Guillermo Isaurralde, Coordinador de Cultura, por esta invitación y a Luis Launay de Pensamiento Nacional que ha servido de puente para unir a Nogoya con Rosario.

Y venir desde aquí cerca, desde Rosario, es un gusto y también un deber, ya que es acompañar a quienes no sólo gobiernan, sino también resisten. Resisten el permanente embate del coloniaje, como lo demuestra esta actividad programada.

¿Qué podemos decir? Podemos decir que estamos anunciando la vuelta de Artigas; el retorno del primer caudillo nacional, a quien nuestros pueblos, a través de la lucha por la liberación hispanoamericana, rescatarán para siempre desde su reclusión.

Artigas se quedó aferrado treinta años a la vida en el destierro en las selvas paraguayas; fueron los treinta años más pobres, heroicos y mudos; victima y testigo insobornable de la frustración de la unidad nacional.

Artigas es un drama del ayer que se trasmuta en fuerza y justicia de nuestra esperanza.

Hace cincuenta años, y con motivo del sesquicentenario de la Revolución de Mayo, José María Rosa, el que alguna vez dijo que “la historia es el alma de los pueblos”, brindaba una Conferencia en la Facultad de Arquitectura de Montevideo sobre Artigas, y lo presentaba esa suerte de Arturo Jauretche oriental que fuera Methol Ferré.

He tomado como soporte de esta charla con ustedes, aquella Conferencia; brillante por cierto.

El recuerdo de José Gervasio de Artigas es presencia. Y esa presencia nos pone de lleno en el centro de la actualidad rioplatense y de la América Hispana toda. Vivimos la emergencia avasallante de la conciencia histórica nacional. Es que nuestra tragedia y asfixia reside en esta cuestión no resuelta.

Una conciencia histórica eminentemente popular que todavía no se ha hecho, en su totalidad, política vigente. Vivimos una conciencia ahistórica impuesta por el coloniaje, en declinación es cierto, pero que aún subsiste.

Porque la dependencia de un pueblo, la balcanización, es derrota; es quedar forzado a una historia que hacen otros; es una pavorosa alienación colectiva padeciendo la historia desde fuera; desviviéndonos. Tal nuestra desgracia, la de Hispanoamérica entera. Más que vivir hemos desvivido. Historia desvivida que sólo cuenta con martirios, los destierros y muertes de San Martín, Artigas, Bolívar, Rosas, Solano López, Facundo, El Chacho, Lopez Jordán y tantos otros.

Y cabe preguntarse ¿quién se exilió, Artigas o el Uruguay? ¿quién se exilió San Martín o Argentina?

Nuestra historia, al decir, justamente, de Methol Ferré, es una "dialéctica de los destierros, de los que partían y los que quedaban, de vencedores y vencidos. Y todo ello agravado porque los hombres que encarnaron lo nacional fueron dos veces muertos, pues es sabido, la historia la escriben los vencedores. A unos los mataron enterrándolos en una presunta barbarie, a otros los tergiversaron y les admitieron una gloria falsa. Esto fue una obra conciente, sistemática, realizada por el coloniaje en especial a través de su más lúcido representante que fue Bartolomé Mitre”.

Él mismo decía, que “historiar es gobernar”, y nos legó la más acabada interpretación antinacional de nuestra historia, que todavía obnubila al pueblo en las aulas..., aunque no en las calles.

Hoy se hace necesidad imperiosa hacer conocer de una vez la historia, la verdadera historia, produciendo la destrucción de la historia oficial.

El pueblo, que agudiza cada vez más la percepción de la mentira, ve cada vez más claro, y por tanto podremos quebrar el coloniaje.

Hace dos Siglos, España e Indias son disgregadas por el embate de dos naciones europeas mucho más desarrolladas, Inglaterra y Francia.

El proceso revolucionario de independencia y de unidad nacional hispanoamericana, también se frustra por presión de Inglaterra, produciéndose un estado de descomposición nacional que dura hasta nuestros días, y con un nuevo usufructuario, los Estados Unidos.

Esta descomposición forma una multitud de Estados casi Parroquiales.

Hoy, con la crisis generalizada del imperio y el ascenso de los pueblos oprimidos, se abre el tránsito de esos Estados, hijos de la balcanización, hacia el Estado Nacional Hispanoamericano.

Somos una multitud de Estados dependientes y no una única Nación, y la independencia será el magno proceso hacia la integración federal del Estado Nacional Hispanoamericano.

Artigas fue el centro de la lucha nacional en el Río de la Plata a principio del Siglo XIX.

Artigas pertenece a ambas orillas del Plata. Pero es más: pertenece, por sus ideales políticos, por su acción, por su temple, a la América Hispana entera.

Artigas es la Revolución hecha pueblo.

En este bicentenario de la Revolución de Mayo, que sin duda fue un hecho glorioso, podemos decir que fue inconclusa. Fue al decir de José María Rosa un antecedente de la verdadera revolución, como lo fueron la resistencia a las invasiones inglesas de 1806 y 1807, como lo fue el Cabildo abierto de Montevideo de 1808, como lo fue la tentativa porteña de 1809.

Y nos dice Rosa: “La Revolución llega con Artigas en 1811; hay una insurrección de masas rurales, hay un aliento de democracia, hay turbulencias de un pueblo entero conmovido. Aquí se habla por primera vez de independencia absoluta por que el pueblo y el caudillo dan la tónica del movimiento. Los señores de la clase principal están inquietos y no saben porqué: no saben si su inquietud se calma con constituciones liberales, o con juntas que gobiernen a nombre de Fernando VII. Es el pueblo quien sabe adonde va, y él es el caudillo del pueblo. De allí que hable de Artigas como el primer revolucionario del Plata. Artigas es un caudillo. Eso se ha dicho en sentido peyorativo por los liberales. Un caudillo es algo que no se encuentra en los libros de derecho constitucional comparado; porque los libros de derecho constitucional comparado han sido escritos para sistemas donde gobierna y detenta los privilegios una sola clase de la población. Gobiernan consejos o asambleas en público, y logias en secreto”.

Artigas es un “caudillo”, un “jefe" porque su gobierno es popular: la única manera que tienen los pueblos de gobernar. El caudillo es la multitud misma, por ella habla y gesticula el pueblo; lo “representa” porque sabe interpretarlo; lo conduce, porque tiene sensibilidad para comprenderlo.

Artigas es lo vernáculo contra lo foráneo, la realidad contra el artificio, la Patria contra la colonia; lo nuestro, lo americano, lo auténtico, en pugna contra lo ajeno, lo importado, lo europeo. “No bastaba con llamarse revolucionario para serlo, como ocurría en los triunviratos y directorios de Buenos Aires de mentalidad colonial e ideales puramente formales. Ellos no se llamaban coloniales ni se sentían así; para ellos lo colonial era lo español, y creían que dejaban de ser colonia al hacerse afrancesados o anglófilos. Porque no sentían lo nuestro. Su actitud era terriblemente colonial, porque hasta arrasaba con esa innegable raíz española que estaba en al fondo de las cosas criollas.

Artigas es el pueblo contra la oligarquía. Y llamo oligarcas a quienes se consideran y obran como clase privilegiada. No solamente a los privilegiados económicamente, sino también a los falsos intelectuales - los inteligentuales - que comprenden las cosas de todos los países menos del suyo, que viven de espaldas a la realidad; sordos y ciegos a su medio. Esos inteligentuales, aunque lo renieguen, son siempre aliados de los oligarcas: siempre son instrumentos de los imperialismos ajenos. Contra ellos está el pueblo, que es la reserva de la nacionalidad en todas partes; sobre todo en los Países coloniales o semicoloniales donde la oligarquía obra como beneficiaria, gerente o propagandista de los imperialismos. (Uso la palabra imperialismo por comodidad. Entiendo el imperialismo al dominio comercial que Inglaterra y en menor grado Francia, querían tener de todo el mundo apenas la revolución industrial las convirtiera en emporios productores de materias manufacturadas). Esto lo digo para entenderme con quienes llaman solamente imperialismo al financiero de fines del XIX. Antes del imperialismo financiero hubo un imperialismo comercial con características de dominio bien evidentes. Ahí tenemos las invasiones inglesas de 1806 y 1807, ahí tenemos la apertura del puerto de Buenos Aires al libre comercio en 1809, ahí tenemos la ayuda de lord Strangford a los directorios y triunviratos porteños, y ahí tendremos luego la intervención francesa de 1838/1840 y la posterior anglo francesa de 1845/1850.

Artigas significa la revolución echa pueblo; la independencia; y además un sentido heroico de ha vida; la idea del federalismo, y el concepto de la unidad americana, de la "unidad hispanoamericana”.

La idea de independencia está latente en el grito de Asencio que encuentra su exteriorización escrita el 13 de abril de 1813 en la primera de las famosas instrucciones a la Asamblea del Año XIII. Allí habla Artigas (el primero, juntamente con otro americano llegado hace poco de España, José de San Martín) de independencia absoluta, cuando los triunviratos, directorios y asambleas de Buenos Aires hablaban de incorporación lisa y llana a Inglaterra. En la Oración remitida el 5 de abril de 1813 por Artigas al congreso de la Provincia Oriental se manifiesta el reconocimiento de la supremacía del pueblo.

Artigas es el Jefe de los Orientales por reconocimiento implícito de los suyos, y confirmado en 1811 al iniciarse el Éxodo. Pero devuelve esa autoridad en abril de 1813 al Congreso porque “los pueblos deben ser libres”; porque él se inclina ante el “voto sagrado de la voluntad general".

Solamente un Caudillo puede hablar así; un caudillo que sabe al pueblo por encima suyo.

Algunos podrán criticar la suma de poderes que tuvo Artigas como “gobernador militar" de su provincia, primero, y como Protector de los Pueblos Libres después.

No era la suya la concepción tripartita de los poderes de Montesquieu. Y no lo era, porque Artigas no traía nada de afuera, no era un “inteligentual”.

Algunos han encontrado libros leídos por el Protector, escritos por Payne y traducidos por García de Sena y se entusiasman porque creen haber rastreado el origen de sus ideas populares y federales.

Que un hombre lea un libro no significa que ese libro sea su guía. Artigas habrá leído a Payne y muchos más, pero su concepción política es totalmente criolla.

No tomaba el federalismo norteamericano sino los municipios indianos como modelo. Mejor dicho, tomaba la misma realidad, plasmándola de acuerdo a las circunstancias, como debe hacerlo un auténtico político.

La esencia política del artiguismo es el "sufragio universal”. Como quiso establecerlo por el Reglamento de 1815, como lo establecieron en sus constituciones o estatutos de los Pueblos Libres creados por él; el de Santa Fe y el de Entre Ríos. Y eso no lo tomó de Payne ni de ninguna parte: porque en tiempos de Artigas no había sufragio universal en Estados Unidos, ni en Francia, ni en Inglaterra; lo había sí en la provincia Oriental, en Entre Ríos, en Santa Fe y en Corrientes.

¿De dónde sale el "sufragio universal", que podemos llamar la institución básica política del Plata? Sale de la milicia; es decir de la formación de todos los hombres en edad de llevar armas con la obligación de defender su municipio.

Cuando el pueblo irrumpe en la historia del Plata lo hace formado en milicias comandado por su Jefe o Caudillo (así se llama al jefe de las milicias en las antiguas leyes españolas).

Elige en la plaza a este caudillo y le da los poderes suficientes para defender a la comunidad. “El primer derecho y deber del pueblo es elegir un Caudillo” dice el Estatuto de Santa Fe de 1819 dado por Estanislao López, cuando Santa Fe era un “Pueblo Libre” federado a la Liga de la Purificación.

Que el caudillo tuviera todos los poderes, que mandara al ejercito, dictara las leyes por su cuenta, y conciencia, o hiciere justicia en definitiva apelación, les puede horrorizar a muchos; a muchos liberales; pero el caudillo lo podía hacer porque interpreta al pueblo; es decir: el mismo pueblo gobernando.

Después de 1819 la provincia de Santa Fe habrá tenido muchas constituciones muy perfectas, con sus poderes divididos y reglamentados. Pero nunca estuvo el pueblo tan presente como en 1819.

Artigas es el creador del federalismo argentino. Al decir “creador” no decimos que lo inventara él. Pero tuvo el acierto de encontrarlo en el fondo de los viejos cabildos indianos; y lo hizo realidad en la conducción política de la Revolución.

Es que nuestro federalismo es esencialmente municipal. Comunas que se consideran iguales en derechos y resisten la imposición de aquella gran comuna sin sentido nacional que fue Buenos Aires. No resisten por desamor a Buenos Aires, sino porque Buenos Aires (o mejor dicho los hombres que gobernaban a Buenas Aires pertenecientes a la oligarquía) no tenían sentido nacional.

En cambio las comunas de los Pueblos Libres, cuyos gobernantes surgían del pueblo sí lo tenían.

De allí que la voz de Artigas hablando de independencia absoluta, gobiernos populares y federalismo, se extendiera más allá del Uruguay. En Buenos Aires se decía que la prepotencia o ambición de Artigas lo hacia extender su dominio. No lo podían comprender.

Era la suya la verdadera patria aflorando en el litoral. En los “Pueblos Libres” estaba el germen de la Confederación Argentina de 1831.

Sin inmiscuirse en las cosas internas de las otras provincias, sin prepotencias inútiles e inconducentes. “Yo, adorador eterno de la soberanía de los pueblos - dice al cabildo de Corrientes que le reclama su protección en 1814 - solo me he valido de la obediencia con que me han nombrado para ordenarles que sean Libres.”

¡Ordenarles que sean Libres!... Ese es el lenguaje de los grandes. “Ellos sólo tienen el derecho de darse la forma que gusten” y agrega, “formalizarán su Liga entre sí mismos y con nosotros, declarándome yo su Protector.”

Pero ¿cuál era la Patria de Artigas? ¿Era solamente su amada provincia, su “patria chica” por la que tanto luchó? ¿Era la Liga de los Pueblos Libres? ¿Eran las provincias Unidas del Plata? Sí.

Todo eso, y algo más también. Artigas era oriental y por ser muy oriental era muy argentino. (no es “argentino” sinónimo de porteño; argento es el habitante de las provincias del Plata como lo dice la etimología).

Pero no se detenía allí su idea de patria: por ser muy argentino era muy americano, muy hispanoamericano.

Para él su patria era la unión de todas las porciones de la América Española. Unidas en un mismo Estado o Confederación de Estados, o en una misma fraternidad, que para el caso es lo mismo. Lo importante no es lo formal, sino lo esencial: que haya conciencia de unidad de origen y unidad de destino.

Ese era el pensamiento de los hombres de la primera década revolucionaria. La artiguista provincia do Santa Fe en su mencionado Estatuto consideraba “ciudadano de Santa Fe” a todos los nacidos en América española.

Pero luego nos perdieron entre constituciones y recelos: fraccionaron en veinte partes insondables la fraternidad hispanoamericana. Lo hicieron los gobiernos tesoneramente separatistas: en Buenos Aires había un Rivadavia que nada quería saber con Bolívar. Fueron los gobiernos del coloniaje orientados y dirigidos desde afuera. Es el “dividir para reinar”.

Artigas en su retiro, en su muerte política voluntariamente impuesta, en su soledad y abandono, es una protesta por la pérdida de la Patria Grande, porque Hispanoamérica no tomaba el rumbo que él señalara.

En el oficio que manda el 7 de diciembre de 1811 desde orillas del Dayman al cabildo de Paraguay, habla de su éxodo, “yo llegaré muy en breve a mi destino con este pueblo de héroes” dice. Pero no la considera patrimonio oriental solamente; no ha hecho sino repetir el éxodo de La Paz en 1809. Primera manifestación de solidaridad americana. Pide la ayuda paraguaya porque Asunción se defiende a sí misma defendiendo a los orientales. "Fuera cual fuere la suerte de la Banda Oriental, deberá trasmitirse hasta esa parte del norte de nuestra América”.

La guerra de la independencia era una sola.

Y esto ocurre un año antes que Bolívar hiciera su conocido manifiesto de Cartagena, solicitando la ayuda de Nueva Granada para a recuperar Caracas. Porque la defensa de Nueva Granada estaba más allá de sus límites formales; pero la América española era una sola, pese a sus límites administrativos.

Artigas no triunfó. Tuvo poderosos enemigos que acabaron por arrojarlo fuera de su Banda Oriental, vencido.

No son esos enemigos ni Francisco Ramírez, ni Otorgués, ni los directoriales de Buenos Aires que engañaron a Ramírez con el inicuo tratado del Pilar.

Artigas no triunfó porque no había llegado su hora; sino porque se había adelantado a su hora.

Porque la unidad de América hispana, que sólo se puede lograr con gobiernos populares, no era de esos tiempos, y ante un enemigo tan poderoso como era Inglaterra, y con una oligarquía fuerte y sin desmantelar adentro.

Dice José María Rosas: “Después de Cepeda, el 1º de febrero de 1820, Artigas debió entrar en Buenos Aires y extender los Pueblos Libres por todo el territorio occidental; con los recursos de Buenos Aires, arrojar de la Banda Oriental a los portugueses; y erigirse él desde Buenos Aires (al fin y al cabo centro geográfico del Plata) en Jefe o Protector de la agrandada federación. Ayudar a San Martín y tenderle la mano a Bolívar; otra seria la historia americana entonces. Pero no fue así. Ocurrió la baja traición del Pilar y se eliminó a Artigas y a la Provincia Oriental de la argentinidad. Es decir se le eliminó la posibilidad de integrar la unión Hispanoamericana”.

Artigas se fue y no volvió más. Pero dejó su espíritu en ambas márgenes del Plata. Los 33 tomaron el sentido heroico del artiguismo para defender la “patria chica”, y Juan Manuel de Rosas tomó el espíritu de Artigas para reconstruir la Confederación.

Artigas no triunfó, como no triunfó Rosas, pero nos dejaron la lección que hemos de recoger en este siglo. Siglo de nacionalidades, donde se baten en retirada los imperialismos y sus servidores conscientes e inconscientes, con su fárrago de palabras huecas y de esquemas falsos.

Es nuestro deber traer a Artigas desde su destierro. Montará a caballo en la Banda Oriental, volverá a galopar por las cuchillas entrerrianas, convocará a nuestros caudillos federales, y nos guiará por el camino de la definitiva independencia para concretar el sueño de la Gran Patria Hispanoamericana. Ese será nuestro mejor homenaje.

Muchas gracias.

PEQUEÑA Y FRÁGIL

Poema de Olga Nora Mansilla dedicado a ELSA SÁNCHEZ de OESTERHELD, viuda de Héctor Germán Oesterheld, guionista de “El Eternauta”, desaparecido junto a sus cuatro hijas Diana, Beatriz, Estela y Marina por el Proceso genocida de 1976.


Pequeña y Frágil,
como un cristal tu cuerpo dolorido,
como el roble,
heroica humanidad inquebrantable.

Fueron cuatro pimpollos arrancados,
de cuatro inmaculadas primaveras.

Fueron cuatro semillas de tu vientre,
regalando aromas a los vientos.

El precio de los sueños fue tan alto,
que la nada era pequeña comparada.

Pequeña y Frágil,
mansa y bravía.

Tus ojos,
manantial seco,
cansado de la espera.

Tu voz,
un ruego perdido en el silencio.

No hubo huellas,
ni olor a cenizas entre las hojas.

Laberinto de pasos que borraron,
pero nunca en la memoria que arremete.

Volverán los jardines hechos flores,
raíces de un tiempo amanecido.

Y habrá escenarios de espíritus gimiendo,
atropellados en los hornos del infierno.

Sombras deformes,
desdibujadas bocas suplicando…

Pequeña y Frágil,
qué plumas de poetas te inspiraron,
que te hicieron de piedra y terciopelo.

Amanece,
es un día distinto sin olor a muerte.

Un aire renovado te acaricia,
y te besa el sol que te ilumina.

Mezclándose entre la gente,
vienen siluetas danzando.

Pañuelos blancos se agitan,
fuera de las cabezas,
y cuatro pimpollos se abren,
como madres parturientas.

Suenan violines y arpas,
enciende luces el cielo.

Pequeña y Frágil,
figura etérea,
Pequeña y Frágil de piedra y terciopelo,
ya descansas.

EL PASADO LOS CONDENA

Por Osvaldo Vergara Bertiche
20 de Enero de 2010

La derecha restauradora ya no golpea las puertas de los cuarteles. Ahora es desestabilizadora como táctica de su estrategia golpista.

La desestabilización es la ruptura del equilibrio. Y el equilibrio deja de funcionar correctamente cuando existen interferencias.

El concepto ruptura del equilibrio tiene connotaciones funcionales que caracterizan a todo sistema social. Es una alteración en el paralelogramo de fuerzas.

En estos tiempos, los nostálgicos (aquellos que sienten que se puede volver al primer amor) de una Argentina oligárquica, liberal, neoliberal (definiciones de lo antinacional y antipopular) perturban el funcionamiento institucional con la perversa intención de producir el juicio político a nuestra Presidenta y destituirla para que asuma el vicepresidente Judas Iscariote Cobos. Esto explica por qué el traidor no ha renunciado hasta ahora.

Traidor porque ha renegado con dichos y acciones de un compromiso político asumido que lo obligaba a ser leal con el grupo de pertenencia que lo condujo al sitial que ha deshonrado.

Es el vicepresidente quien timonea la desestabilización como jefe ad hoc (locución que se refiere a un fin preciso) de la oposición y cuya primaria instancia táctica es producir el golpe. Golpe pretendidamente legitimado mediante retorcidos mecanismos constitucionales.

Golpe palaciego que trataría de mostrar un desplazamiento dentro del mismo gobierno, una suerte de continuidad, pero continuidad mentirosa ya que el objetivo central es producir un sustancial cambio de rumbo. Volver al pasado.

Banco Central, Hernán Pérez (es más chic ser Martín Redrado) y Reserva Federal son algunos de los elementos emergentes utilizados para lo que podría ser una comedia si no fuera una tragedia para el destino de la Nación y del Pueblo.

Es una oposición que tiene como objetivo central impedir el crecimiento económico, eliminar las conquistas alcanzadas, amnistiar a los genocidas y liquidar una política internacional contraria a los intereses imperiales.

En el primer escalón de la escalada tratan de lograr que la Argentina no sea conceptualizada en el plano internacional como uno de los países en condiciones de poder apaliar la crisis económica global.

El giro a la derecha en chile con el triunfo de Sebastián Piñera y la recomposición del Parlamento (una mayoría con más contradicciones que coincidencias) los ha envalentonado.

Si fuera cierto que el kichnerismo tan fácilmente sería derrotado en el 2011, no sería preciso tomar tantas medidas cautelares, ni anticiparse a los hechos.

El juego que mejor ha jugado Redrado para sazonar el escenario es el de hacer movimientos políticos para posicionarse dentro del arco opositor.

Tomó la iniciativa. Se ha negado a separar los fondos de las reservas del Banco Central, presentándose de esta forma, como el que no quiere pagar la deuda y por tanto es el único del gobierno que defiende aquello que es de todos los argentinos.

La idea es la de adquirir prestigio ante la sociedad y aliado con la oposición lograr que los Decretos de Necesidad y Urgencia pasen por el Congreso para analizar su legalidad, declararlos inconstitucionales y dejar expedito el camino al juicio político a la Presidenta.Al encontrarse el Congreso en receso (y acorde con la Ley, la única que puede llamar a sesiones extraordinarias es la Presidenta) el vicepresidente Cobos, llama a Reunión de Presidentes de bloques del senado con la intención de darle carácter de sesión extraordinaria.

Así este ladino personaje se posiciona como el conductor de la salida del conflicto en la orbita de las instituciones.

La oposición, unificada tras el síndrome Redrado, y la conducción del líder Cobos, ha permitido que estos dos siniestros personajes (y sin duda personeros de intereses espurios) capitalizaran el conflicto.

Pero es esa misma masa viscosa de opositores que al vislumbrar una posible fórmula 2011 Cobos-Redrado, le han ido quitando el apoyo al segundo de ellos y fogonean la Sesión Extraordinaria en el Congreso.

A Redrado le ha quedado la posibilidad de soñar con ser ministeriable si la derecha logra sus objetivos.

Hoy lo que está en juego no es sólo el “Fondo del Bicentenario”, sino que en el marco del Bicentenario la refundación de la Nación es primordial. De una Nación Justa, Libre y Soberana. No está en juego “modelos” sino la construcción de una Nueva Nación

Las fuerzas se han polarizado. De un lado aquellos que el pasado condena; los que hicieron posible 1930, 1955, 1966 y el genocidio de 1976; los que nunca renegaron de Martínez de Hoz, de Alsogaray, de Krieger Vasena, de Coll Benegas, de Alemann, de Sigaut, de Dagnino Pastore, de Cavallo y tantos otros cipayos; los que a pesar de tener un pasado de renunciamientos cobardes y escapes en helicópteros son los “eternos salvadores de la República”; los que por izquierda les hacen “el caldo gordo”; los que desde la Justicia fallan fallidamente por la antipatria; los que desde los medios median a favor de este sector retrógrado; los idiotas útiles de todo pelaje y los zonzos azonzados por otros zonzos que se denominan a sí mismo comunicadores. Todos juntos, amontonados.

Y del otro lado los que vemos en el actual gobierno (y su antecesor) la posibilidad de concretar un proyecto nacional y popular camino a la definitiva liberación.

El gobierno ha ido tomando medidas políticas que empezaron a encontrar resistencia.
Resistencia a babucha de la tan cacareada derrota electoral del 2009, que presumen ha conseguido debilitar al gobierno y que encuentra su correlato institucional en el Congreso.

La oposición trata de llevar el conflicto donde ellos creen que son más fuertes: el Congreso de la Nación y la Justicia.

El Pueblo Argentino debe llevar el conflicto al seno de la sociedad. A las Organizaciones Libres del Pueblo. A la calle.

La oposición que se opone al proyecto nacional de Nación es coherente. Siempre hicieron lo mismo. Fueron funcionales a los gobiernos de facto. Fueron desgobierno cada vez que les tocó gobernar. En el presente y en el futuro no pueden tener cabida. El pasado los condena.

COMO EN LOS VIEJOS TIEMPOS

Por Osvaldo Vergara Bertiche
9 de Enero de 2010
Como en aquellos tiempos de la Libertadora, de alias Fusiladora, de Aramburu y Rojas, hay que volver a la resistencia, a la auténtica Resistencia Peronista, hoy una ampliada Resistencia Popular con la inclusión de otros sectores del campo Nacional, pero Resistencia al fin.

Aquella, singular, heroica y combativa actitud de miles y miles de compañeros en todo el país que comenzó como un movimiento inorgánico, que llevó a cabo sus acciones en los mismos lugares de trabajo.

Consistieron en pequeñas maniobras individuales de sabotaje, o formas de protesta colectiva, como detener el trabajo por un par de minutos y ponerse a silbar la “marcha”.

Muchos de los integrantes de los grupos de resistencia comenzaron a formar comisiones internas dentro de las fábricas y otros en forma paralela forman grupos de choque que se dieron a conocer como “comandos” de la Resistencia.

Estos “comandos” llevaron a cabo acciones de protesta y reivindicación como volanteadas clandestinas o la detonación de artefactos explosivos de fabricación casera, bautizados popularmente como “caños”, caños peronistas.

Uno de los principales impulsores de los “comandos” de la resistencia, fue el abogado y ex diputado John William Cooke.

Rebelde y combativo, Cooke representa la opción más revolucionaria del peronismo. Por su carácter aguerrido e intransigente, y su aguda percepción política, Perón, desde su exilio en Venezuela, lo elige como su delegado personal, y lo distingue con el cargo de “jefe de las fuerzas peronistas organizadas en el país y en el extranjero”.

Para la misma época en que la Resistencia realiza sus primeras acciones de protesta, un grupo de militares leales a Perón planea un levantamiento armado contra el gobierno. La noche del 9 de junio de 1956, una sublevación militar, encabezada por el general de división Juan José Valle, intenta tomar la Escuela de Suboficiales de Campo de Mayo, la Escuela de Mecánica del Ejército de Buenos Aires, y el Regimiento número 7 de infantería de la ciudad de La Plata.

Al mismo tiempo, varios comandos civiles de la resistencia peronista inician acciones de apoyo en las ciudades de Avellaneda y Rosario, y en la provincia de La Pampa.

Llegada la medianoche, casi todos los focos de la rebelión son reprimidos. Salvo en el caso de La Plata, donde las fuerzas rebeldes, al mando de una división entera de tanques de guerra, se traban en combate hasta altas horas de la madrugada.

El 10 de junio, el gobierno militar de la Revolución Libertadora establece la ley marcial. En las siguientes 48 horas, se llevan a cabo fusilamientos en Lanús, La Plata, José León Suárez, Campo de Mayo, la Escuela de Mecánica del Ejército y la Penitenciaría Nacional. Para la medianoche del 11 de junio de 1956, la lista de ejecutados asciende a 16 militares y 13 civiles.

Con la intención de poner fin a las ejecuciones, la mañana del 12 de junio, el general Juan José Valle se entrega a las autoridades militares.

Esa noche, en el patio de la Penitenciaría Nacional, Valle es fusilado.

Pero la Resistencia no cesó, continuó de variopinta maneras hasta el regreso del General, aquel 17 de Noviembre de 1972, fecha que nos invita a brindar un especial reconocimiento a todos los militantes. Esos militantes, que lucharon con sincero entusiasmo, tenacidad y sacrificios, animados por un auténtico ideal.
Esos militantes, que supieron entregarse, enteramente, a una causa política, siendo víctimas de la intolerancia, las persecuciones, la cárcel, la muerte y la desaparición. Esos militantes que lo dieron todo.
Hoy, a más de cincuenta años, debemos volver a organizar la Resistencia. Esta vez no contra mandamás de un gobierno de facto, sino contra una oposición mediática, falaz, incompetente y destituyente.

Esta vez no con “caños” ni volanteadas clandestinas.

ESTA VEZ CON MOVILIZACIONES POPULARES.
ESTA VEZ CON EL PUEBLO EN LA CALLE.

El enemigo es el mismo de entonces.

En vez de aquellos integrantes de la Unión Democrática, cuya Junta de Coordinación Democrática estaba presidida por el radical Ricardo Garbellini, e integrada por Justiniano Allende Posse (Centro Argentino de Ingenieros), Germán López (Federación Universitaria Argentina), Bernardo Houssay (científico), José Santos Gollán (rector de la Universidad Nacional del Litoral), Alejandro Lastra, Joaquín de Anchorena (Sociedad Rural Argentina), Laureano Landaburu (PDN), Juan José Díaz Arana (Partido Demócrata Progresista), los radicales antipersonalistas José M. Cantilo y Diógenes Taboada, los socialistas Nicolás Repetto y Alfredo Palacios, el radical Gabriel Oddone, Carlos E. Díaz Cisneros y Gregorio Aráoz Alfaro, []y que el 19 de setiembre de 1945 hicieran su aparición pública con “Marcha de la Constitución y la Libertad” (en la que se entonaba “La Marsellesa”) y en la que cincuenta personajes encabezaban la marcha, entre ellos los radicales José P. Tamborini, Enrique Mosca, Ernesto Sammartino y Gabriel Oddone, el socialista Nicolás Repetto, los radicales antipersonalistas José M. Cantilo y Diógenes Taboada, el conservador (PDN) Laureano Landaburu, los demócratas cristianos Manuel Ordóñez y Rodolfo Martínez, el comunista Luis Reissig, el demócrata progresista Juan José Díaz Arana, y el rector de la UBA Horacio Rivarola

En vez de aquellos civiles de la Junta Consultiva creada el 28 de Octubre de 1955, representando a la Unión Cívica Radical:
Oscar Alende, Juan Gauna, Oscar López Serrot y Miguel Ángel Zavala Ortiz; al Partido Socialista: Américo Ghioldi, Alicia Moreau de Justo, Ramón Muñiz y Nicolás Repetto; al Partido Demócrata Nacional (conservador): José Aguirre Cámara, Rodolfo Coromina Segura, Adolfo Mugica y Reinaldo Pastor; al Partido Demócrata Progresista: Juan José Díaz Arana, Luciano Molinas, Julio Argentino Noble y Horacio Thedy; al Partido Demócrata Cristiano: Rodolfo Martínez y Manuel Ordoñez; y a la Unión Federal (nacionalista): Enrique Arrioti y Horacio Storni…

En vez de todos aquellos personeros de intereses antinacionales y antipopulares, y como las víboras solo paren viboritas, hoy se llaman Cobos, Macri, Carrió, Sanz, Morales, Solá, de Narvaez y tanto otros, todos rodeados de sus adlateres, acompañados de la impresentable Mesa de Enlace sojera y de sectores del capital concentrado y de funcionarios funcionales como el “rebelde sin causa” Martín Redrado y jueces de la justicia injusta de amparos dudosos y fallos sospechosos.

En vez de Braden… Arturo Valenzuela, funcionario jefe de la diplomacia para Latinoamérica del “carapalida” presidente estadounidense Barak Obama, que realizó una feroz embestida contra el gobierno argentino.

Como en los viejos tiempos, todos amontonados con un solo objetivo: impedir toda política destinada a resolver los problemas de los más necesitados, colocarnos de rodillas, acorralarnos con corralitos, frustrar nuestro crecimiento, liquidar nuestra manera de Ser comos somos; en definitiva someternos a los designios del imperio.

Como en los viejos tiempos, todos en plan de provocación y conspiración permanente contra el gobierno constitucional del peronismo (por más que les pese a algunos).

Como en los viejos tiempos urge la Resistencia a todos estos intentos.

La batalla por la Ley de Medios Audiovisuales se dio en las discusiones y en la calle.

De idéntica manera, debemos impedir las pretensiones del gorilismo profesional, centrando la lucha en el campo de las ideas y en las calles.

Como señala Jorge Giles en su artículo “¿Una rebelión “carapintada” en el Banco Central?”, pobre de nosotros si ganaran estos personajes.
Publicado en www.elortiba.org

LA NOCHE SE VISTIÓ DE FIESTA

¡GRACIAS... AGRUPACIÓN OESTERHELD!
¡GRACIAS... CUMPA MARTÍN GARCÍA"
¡GRACIAS... POR UNA NOCHE INOLVIDABLE, DE ALEGRÍA, MÚSICA, CANCIONES Y CÁNTICOS"
¡GRACIAS... COMPAÑERO GABRIEL MARIOTTO POR HABER TIMONEADO LA LEY DE MEDIOS"
¡GRACIAS... PRESIDENTA DE LA NACIÓN POR HABERNOS DADO LA FUERZA Y EL CORAJE DE GANAR LA CALLE EN CONTRA DE LOS MONOPOLIOS!


Agrupaciones políticas, sociales y de profesionales de los medios, todas "Organizaciones Libres del Pueblo" y un sinnúmero de compañeros y amigos, festejando un triunfo que es de todos y para todos

El Licenciado Gabriel Mariotto y Osvaldo Vergara Bertiche en un paréntesis
de tanta algarabía

El Secretario General del Sindicato de Trabajadores Judiciales e integrante de la CGT
Julio Piumatto, con Osvaldo Vergara Bertiche y su esposa Olga Nora Mansilla

Con Luis D' Elia rememorando aquello de que "La Plaza es Nuestra"

Olga Nora Mansilla y Ebe de Bonafini

La mística y el entusiasmo de las jóvenes generaciones
UN CAPÍTULO APARTE
ELSA SÁNCHEZ de OESTERHELD y FRANCISCO SOLANO LÓPEZ

La viuda de Germán Oesterheld, desaparecido junto a sus cuatro hijas (Diana, Beatriz, Estela y Marina) por el Proceso genocida de 1976, junto al maestro Francisco Solano López, dibujante de El Eternauta, firmando a todos los presentes, la tarjeta recordatoria de "Reconocimiento a la participación patriótica protagónica en la gestión de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual que liberó la palabra en la Argentina"






La "V" de la Victoria es un símbolo.
La "V" de Venceremos no es una utopía.
En manos de los jóvenes toda lucha por venir será hasta la Victoria Final.

1945 - 17 de Octubre - 1993: de dignidades y pobrezas


Por Osvaldo Vergara Bertiche
publicado en tapa de www.elortiba.org

Quizás el título llame cierta atención. Quizás muchos se pregunten que tienen que ver estos dos años tan distantes entre sí (48) y en idéntico día.

Sin embargo existe una correlación de fechas que nos permite incursionar sin más en el tema de la pobreza.La Asamblea General de las Naciones Unidas mediante Resolución 47/196 del 31 de Marzo de 1993 determinó el 17 de Octubre de cada año como el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza “con el propósito de promover mayor conciencia sobre las necesidades para erradicar la pobreza y la indigencia en todos los países, en particular en los países en desarrollo”.

Para nuestro país, esta recomendación es válida para 1993 y para el presente, pero tardía con respecto a 1955.

Diez años antes, el 17 de Octubre de 1945, mediante esa explosión popular que irrumpiera decididamente en la historia, y su inmediata consecuencia, el triunfo del entonces Coronel Juan Domingo Perón en1946, la pobreza fue abordada como una Política de Estado, sin planes prebendarios ni regalías de ningún tipo, sino mediante una planificación concreta y contundente destinada a dar trabajo, trabajo bien renumerado y leyes sociales acordes a la dignidad de la persona.

La conciencia colectiva del Pueblo argentino acompañó un Proyecto de Nación que permitió la dignificación del trabajador y el desarrollo sustentable.

Esta situación de buenaventura, de bienestar y de felicidad, fue abrupta y salvajemente quebrantada por la irrupción de la mal intencionada Revolución Libertadora de Lonardi, Aramburu y Rojas, dictadura que llegó para implantar la antesala del Terrorismo de Estado, con el fin de silenciar voces, disolver sindicatos y poner en marcha planes económicos en beneficio de los poderosos y en desmedro del Pueblo.

Su concepción política “restauradora” era la de devolver a la Argentina a la senda anterior a Perón de la que “no debería haber salido”.

Los principales lineamientos de esa política fueron esbozados por el asesor económico y financiero de la Presidencia, Raúl Prebisch, en un documento titulado “Informe preliminar acerca de la situación económica”.

Todo el accionar económico llevó a que los términos de intercambio cayeran notablemente: en 1957 los precios eran un 13% menores que los de 1953, 36% menores que en 1950 y 44% menores que en 1948.

En consecuencia, por la política devaluatoria aplicada, se registraron déficits en el balance de pagos entre 1955 y 1958, las reservas declinaron y se acumularon las deudas comerciales.

“De acuerdo con las recomendaciones de Prebisch, se adoptaron medidas liberalizadoras que apuntaban a reducir el déficit fiscal, limitar los aumentos salariales y restaurar los mecanismos de precios para equilibrar el balance de pagos”.

Las recomendaciones de política diseñadas por Prebisch también comprendieron otras dimensiones de las relaciones económicas externas de la Argentina.

“Se sugería la participación activa en las instituciones internacionales creadas por los acuerdos de Bretton Woods (el Fondo Monetario Internacional y el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento), así como también el envío de una misión financiera a los Estados Unidos con el objeto de discutir nuevamente los acuerdos bilaterales existentes y la gestión de créditos.

A principios de 1956 se iniciaron gestiones para el ingreso de la Argentina al Fondo Monetario Internacional y al Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento, el cual se concretó en agosto de ese año previo aporte de 150 millones de dólares a cada uno de esas instituciones.

Asimismo, en febrero del mismo año se acordó un crédito del Export-Import Bank por 60 millones de dólares a ser destinados a la adquisición de equipos para una planta siderúrgica.

Se alcanzó el Acuerdo Provisional de París con once países europeos a mediados de 1956, por el que se fijaba un sistema multilateral de comercio y pagos con esos países basado en la transferibilidad y arbitraje de las diferentes monedas de los países adherentes.

A pesar de esos convenios o por culpa de esos convenios, en 1955 la Argentina tuvo un balance comercial desfavorable con los países del acuerdo y ello trajo aparejado la consolidación de las deudas comerciales derivadas de los convenios en deuda financiera”.

En consecuencia, no sólo aumentó fuertemente el endeudamiento externo del país sino que también fue imposible revertir por este medio el crónico desequilibrio comercial con los Estados Unidos.

En 1956 el desgobierno debió recurrir a préstamos externos. Para ello entró en tratativas con el Club de París, el Exim-Bank de Estados Unidos y diversos bancos privados.

“El objetivo principal de las nuevas autoridades económicas era bajar la inflación”. Se decidió entonces congelar los salarios, lo cual no permitió ni por asomo reducir, y menos aún, contener la suba de precios.

Comenzaba así la puesta en marcha de la máquina de fabricar “pobres en serie”, marginados e indigentes.

Arturo Jauretche no se equivocaba: “Los argentinos apenas si tendremos para pagarnos la comida de todos los días. Y cuando las industrias se liquiden y comience la desocupación, entonces habrá muchos que no tendrán ni para pagarse esa comida. Será el momento de la crisis deliberada y conscientemente provocada (...) No habrá entonces más remedio que contraer nuevas deudas e hipotecar definitivamente nuestro porvenir. Llegará entonces el momento de afrontar las dificultades mediante la enajenación de nuestros propios bienes, como los ferrocarriles, la flota mercante o las usinas”.

Y sucedió lo que sucedió y todos conocemos. “Ni yerba de ayer secándose al sol” con el advenimiento de las políticas que nos insertarían en el primer mundo.

La tan mentada globalización que se diera hacia fines del Siglo pasado y en los primeros años del presente, más allá del avance científico-técnico y de las telecomunicaciones, dio origen a la mayor concentración de poder mediante la universalización de la economía y de las finanzas.

Tras la caída de la Unión Soviética y la disolución del bloque socialista, los Estados Unidos se convirtieron en la única superpotencia mundial, sin que nadie pudiese disputarle su liderazgo.

Económicamente, el mundo se organizó alrededor de los grandes centros del capitalismo, que son los Estados Unidos, Japón y Europa Occidental, en los que se toman las decisiones que marcan el rumbo de la economía y las políticas mundiales.

Así, no sólo se dio la circulación de mercaderías, sino también de capitales, seguros, licencias, patentes, productos y servicios bancarios.

Las empresas multinacionales ubicaron sus fábricas en cualquier lugar, teniendo siempre como único objetivo la obtención de la mayor cantidad posible de ganancias. El accionar de las mismas va más allá de cualquier localismo, pues al crearse nuevos lazos o relaciones comerciales basadas en movimientos de dinero, de tecnología o de personas, es muy difícil establecer con precisión de que nacionalidad son las empresas y los productos que éstas fabrican.

La interdependencia comercial, no significó de ninguna manera que todos los pueblos del planeta estén en una situación de igualdad, sino todo por el contrario.

Los países centrales ejercen un dominio económico, financiero, científico y cultural sobre los demás. Se constituyeron, así, zonas centrales de gran desarrollo industrial y condiciones de vida contrapuestas a las de las regiones periféricas o subdesarrolladas, con un gran atraso económico y socio-cultural.

El llamado Tercer Mundo (países de Asia, África y América Latina en general subdesarrollados) en los que vive el 75% de la población mundial, son económicamente dependientes (una suerte de neocolonialismo) de los grandes centros capitalistas mundiales; coexisten un sector industrial dinámico, generalmente controlado por capitales extranjeros, junto con sectores artesanales y agrícolas y por tanto una desigual distribución de la renta.

De esta manera, la mayoría de la población vive en la pobreza, mientras que un pequeño grupo privilegiado vive en la excesiva riqueza.

Las necesidades alimentarías no están satisfechas, como tampoco está garantizado el acceso a la salud, a una vivienda digna, a la educación, al trabajo y a la participación política; y los Estado-Nación fueron perdiendo poder.

Según estudios de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) “Uno de los casos más significativos en cuanto al drástico aumento de la pobreza es el de Argentina donde, y debido a la crisis económica que afectó al país, el número de personas pobres prácticamente se duplicó desde el año 2000 hasta el año 2003, a la vez que los niveles de indigencia (o pobreza extrema) se multiplicaron por cuatro”.

Por su parte el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), señala que el 44 por ciento de la población de América Latina es pobre y el 40 por ciento de esos son indigentes que viven con menos de un dólar diario.

En cada rincón de América Latina la pobreza avanza, y por más que haya planes para disminuirla, las desigualdades económicas y sociales que existen en la región son cada vez más pronunciadas y notorias.

CEPAL indica que Latinoamérica es la región más desigual del mundo.En nuestro caso, el de Argentina, la “gran revancha” antipopular vino de la mano del Proceso de “Destrucción” Nacional de Videla, Massera y Agosti con la nefasta presencia de Martínez de Hoz, que sumadas al despropósito neoliberal de los años 90, dejaron secuelas que hasta el día de hoy cuestan erradicarlas.

Definir el 17 de Octubre como el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, es en el fondo, y aunque no se haya pensado así, un Homenaje a nuestra Fecha Patria Popular y Nacional.

Aquella gesta histórica cambió pobreza por dignidad; desigualdad por igualdad de oportunidades; “famélicos y decepcionados” (al decir de Discépolo) por “honorables y placenteros”.

Hoy, cuando algunas voces se levantan clamando al Cielo y otras en nombre del Cielo por los males de la pobreza, no se las escucha con el mismo ímpetu condenar al “infierno” los espíritus rastreros (personas mezquinas y ruines que se valen de cualquier medio para conseguir lo que quieren) que nos llevaron a esta situación.

Por suerte, si bien falta mucho por hacerse, las políticas oficiales aplicadas desde hace unos años, nos han permitido ir saliendo de esta situación de angustia e injusticia e ir reduciendo el nivel de pobreza, marginamiento e indigencia.

La similitud con aquellas jornadas del ’45 es que el Pueblo ha ido ganando la calle y con su presencia y su voz ha acompañado proyectos y logrado resultados.

Las últimas alternativas vividas con la Ley de Medios son un ejemplo claro y preciso de que la discusión colectiva, la participación de las “organizaciones libres del Pueblo” y la presencia en las calles, son la única garantía que tienen las masas populares para resolver en su beneficio lo que el “poder concentrado” impide.

“Meter las Patas en la Fuente” no es una foto de un viejo acontecer. Está, justamente, en el “imaginario colectivo” como aquello que no ha surgido de la nada, sino que se trató de una construcción social con la intervención de diferentes grupos, especialmente la de los sectores mas humildes y de los trabajadores que concurrieron a parir una gesta sin precedentes y bajo la conducción de un Líder que garantizaba, sine qua non, las profundas transformaciones que se reclamaban.

Como lo expresara Enrique Santos Discépolo en sus audiciones radiales “a Perón y a Eva Perón los trajo, en su defensa, un Pueblo a quién habían enterrado en un largo camino de miseria”.

De la dignidad a la pobreza. La ecuación debemos revertirla mediante la reconstrucción de un Movimiento Nacional que levante las tres eternas banderas de Soberanía Política, Independencia Económica y Justicia Social.

Así y sólo así el 17 de Octubre no será un día para tomar “conciencia sobre las necesidades para erradicar la pobreza y la indigencia” en nuestro país, sino un día de júbilo ya que el Pueblo habrá logrado su bienestar y la Patria su grandeza.