¡ABAJO LOS MUROS! ¡¡¡ARRIBA LOS HUMANOS!!!



El título también podría ser:
De “MUROS DE LA VERGUENZA” a “MUROS DE LA INFAMIA”
Podemos edulcorarlo y decir: “MUROS BUENOS Y MUROS MALOS”
O, por que no... “DEL OTRO LADO DEL MURO”
Para quedar bien y ser precavidos (o cobardes) decir: “LOS MUROS NO SEPARAN... UNEN”

Me quedo ante la elección con ¡ABAJO LOS MUROS!... ¡¡¡ARRIBA LOS HUMANOS!!! ya que de “MUROS DE LA VERGUENZA” pasaron a ser “MUROS DE LA INFAMIA”.

Muro (Diccionario de la Real Academia Española) del latín murus, significa: pared o tapia y en su segunda acepción: muralla.
Por tanto un “muro grande” es una “pared grande”.
A la pared grande la denominamos: PAREDÓN.... Y todos conocemos aquello de “paredón... paredón a todos los...”.
Y mandar al PAREDON implica, lisa y llanamente: EL FUSILAMIENTO.
Sí... el fusilamiento; y FUSILAR (también Real Academia) es EJECUTAR (con descarga de fusilería).
Ergo: FUSILAR ES EJECUTAR... QUITAR LA VIDA ... MATAR... ASESINAR.....
Si tomamos la segunda acepción del vocablo “muro” que significa “MURALLA” nos encontramos que desde la Antigüedad, las murallas y muros se construían principalmente para detener el paso de grupos invasores armados o ejércitos.
Ejemplos: la Gran Muralla China, el Muro de Adriano, Muralla de Teodosio (el conjunto de murallas que rodeaban a la ciudad de Constantinopla), el muro defensivo de Danevirke en la frontera germano-danesa, en el sur de la península de Jutlandia, durante la Guerra de los Ducados de 1864.
El desarrollo armamentístico (aviación, artillería de largo alcance y misiles) convirtieron a las murallas defensivas en objetos totalmente inútiles desde el punto de vista militar.
Así quedó evidenciado en las llamadas “líneas Sigfrido” y “Maginot” durante la Segunda Guerra Mundial.
Por tanto ¿para qué, hoy, se construye un MURO, pared o tapial?...
¡PARA SEPARARSE DEL VECINO!
Los muros modernos han sido construidos para impedir o dificultar el paso de los seres humanos o bien para consagrar la anexión de territorios sobre fronteras no reconocidas por la comunidad internacional.
Los seres humanos sufren un sentimiento de impotencia avergonzante cuando se les aisla y segrega de sus familias y comunidades por razones económicas, ideológicas o religiosas.

LOS QUE CONSTRUYEN MUROS JAMÁS ACEPTAN QUE ESTO SEA ASÍ Y LO JUSTIFICAN EN RAZONES DE “SU” SEGURIDAD”.

Y “con la excusa del terrorismo están desmontando sin que nos demos cuenta las libertades conseguidas en siglos de lucha por el pensamiento humanista”. (Héctor Abad Faciolince)
El 9 de noviembre de 1989, los alemanes trepados al Muro de la Vergüenza comienzan a demolerlo. “Culminaba así la ofensiva conservadora encabezada por Ronald Reagan y Margaret Thatcher iniciada a principios de los ochenta. El socialismo real implosionó y la Unión Soviética se balcanizó. EL CAPITALISMO PROCLAMÓ SU TRIUNFO POR DEMOLICIÓN”. (Hugo Presman)
Señalando también en su artículo “Un pequeño Ayacucho” que “Un único modelo adquiría ciudadanía universal. El conflicto, verdadero motor de la historia, quedaba abolido en esos días de borrachera neoliberal. Y comenzó, con distintos grados de intensidad, según los países, el desguace del Estado de Bienestar. No era necesario seguir manteniendo, en su integridad, ese instrumento que había servido para atenuar las diferencias sociales, mejorar la distribución, maquillar un rostro menos inhumano para el capitalismo”.
“En el mercado, entronizado como Dios, sólo cotiza el negocio. Los pobres deberían arreglarse como pudieran. La exclusión, la indigencia eran daños colaterales. Los desocupados eran los derrotados y los fracasados encontraban su justificado castigo. La concentración de los ingresos por un lado y niveles de desocupación casi inéditos por el otro. La política internacional se despojó de cualquier atisbo de diplomacia. No era necesario afirmar, como en el mundo bipolar, que las violaciones eran solicitadas y disfrutadas por las víctimas. Ahora se sostenía que la violación era un derecho del violador”.
“Las piedras del Muro de Berlín se reconstruyeron en el interior de cada una de las sociedades creando ghettos, barrios cerrados, policía privada, medicina privada, justicia crecientemente desigual. Todo lo público se deterioró. En los países coloniales y semicoloniales la aplicación de las políticas del Consenso de Washington, motorizadas por el FMI y el Banco Mundial, con la complicidad de los sectores concentrados de las economías locales, y muchas veces con apoyos populares, dinamitó a las sociedades, con creciente grados de fragmentación”.

La década del noventa consumó el descalabro.
Argentina, fue en América Latina, con Carlos Menem, la que encabezó la aplicación del fundamentalismo neoliberal.
Tuvo otros émulos caracterizados. Salinas de Gortari en Méjico, Alberto Fujimori en Perú, Sánchez de Lozada en Bolivia, Collor de Melho en Brasil, entre otros.
Las consecuencias fueron arrasadoras. Pero todo el planeta sufrió el embate del "fin de la historia”. “Oculto sobre un escenario que sólo enfoca sus reflectores sobre las islas de prosperidad, los países del primer mundo tienen en su seno, en proporciones variables, un tercer mundo creciente. El huracán Katrina puso sobre el tapete los cuarenta millones de pobres, muy pobres, fundamentalmente negros y sudamericanos, que sobreviven en el Imperio. En Francia, los jóvenes de padres de orígen árabe, desocupados y sin futuro quemaron en diez días más de seis mil autos. Protesta desideologizada y antipolítica, revela hasta que punto se degrada el medio sustancial de cambio de las sociedades, la política, apropiada por los poderosos para remachar la inequidad. El incendio se ha generalizado a más de trescientas ciudades francesas y las chispas llegan a Berlín y Bruselas”.
Jacques Chirac, de la derecha francesa decía en 1990, cuando disputaba la presidencia: “¿Qué se puede esperar de seres jóvenes que nacen en barrios grises, rodeados de muros grises y cuyo futuro es gris, mientras toda una sociedad insiste en mirar hacia otro lado?” El desempleo, alcanza en algunos barrios de París al 40%, junto a la discriminación y la falta de futuro, conforman un cóctel explosivo que se expresa brutalmente. A eso se le suma la típica política de la derecha de creer que los problemas sociales se resuelven con la policía”.
“Muro entre Méjico y EE.UU. Alambre y cemento en Ceuta y Melilla donde confluyen los sobrevivientes del continente africano arrasado. Muros menos publicitados que el de Berlín, pero herederos dilectos de aquél”.
Hoy también la excusa es "la invasión de los pobres" y el miedo a las "hordas de los bárbaros", lo que permite encerrarse en "una fortaleza inútil que de todas maneras será penetrada".
Así como el muro de Israel no resuelve el problema de los palestinos, el muro de México no va a parar la inmigración ilegal, sólo la hará más cara y riesgosa.
LOS MUROS DE LA INFAMIA SE LEVANTAN EN NOMBRE DE LA LIBERTAD... PARA CLAUSURARLA.
SON MUROS PARA LA HUMILLACIÓN.

Osvaldo Vergara Bertiche

ASESINAR UN MAESTRO ES ASESINAR EL FUTURO

Carlos Fuentealba
Maestro asesinado por la policía de Neuquén el 5 de Abril de 2007


De Fox-Calderón a Sobisch.
De Oaxaca a Neuquén.

El maestro es aquella persona de mérito relevante, según una de las tantas acepciones del Diccionario de nuestra lengua.

Ser maestro es un arte, una profesión y una vocación.

Un arte... porque cada grupo de alumnos y cada niño en particular, necesita una atención personal, que exige sensibilidad y originalidad.

Una profesión... porque debe comprender a los niños, a los jóvenes, saber quiénes son y cómo son y además tener el conocimiento de las distintas disciplinas que hacen a la enseñanza, manejar estrategias y metodologías y, por sobre todas las cosas, tener una cosmovisión del mundo y de su rol.

Una vocación... la necesaria para dedicarse por entero y volcar toda su sapiencia para contribuir a la formación de sus alumnos.

Arte, profesión y vocación es una ecuación cuyo resultado es el amor.

Amor a lo que se es y amor al semejante.

Amor que en la práctica sirve para “crear” el futuro, no sólo el individual (alumno), sino el futuro de la Nación, de La Patria.

Todo maestro deja huellas y trasciende entre sus educandos.

Maestro, profesor, educador, docente... es el que orienta, el que conduce, el que acompaña, el que comprende al otro y le ayuda a encontrar un camino.

El camino que ya él mismo alguna vez recorrió.

Maestro, profesor, educador, docente... no es sólo el que trasmite conocimientos; es quien posibilita que el otro los construya.

Es el que logra que sus dirigidos comprendan sus orientaciones y las hagan suyas, pero que también las modifiquen de acuerdo con sus propios pensamientos y sensaciones.

Maestro, profesor, educador, docente... es el que cree que el aula, la clase no tiene como fin único tratar un tema, es ese espacio, ese momento, que sirve para que se aprenda a resolver los problemas cotidianos que la vida presenta.

Para asumir esa actitud el maestro, profesor, educador o docente no sólo es comprensivo, sino que su comprensión va más allá de los hechos que observa.

Es de su naturaleza el involucrarse, el “meterse” en las causas y las consecuencias de los hechos y visualizar y proponer alternativas para mejorar lo observado y lo vivencial.

Y la maestría y el amor son inseparables y se retroalimentan.

Y todos sabemos que el amor construye y conduce al bien.

El amor es fuego, fuego que arde constantemente, y todo maestro, profesor, educador, docente, gracias a su fuego, no reniega de lo que es, ni reniega de su suerte y menos aún reniega de la vida. Ama la vida. Por eso hay quienes la cercenan.

Cercenan la vida de los que aman la vida.

Una tradición, con la que hay que terminar, es la falta de respeto por la vida.

Seiscientos docentes desaparecieron durante la larga noche del Proceso genocida.

Desde Oaxaca (México), pasando por Colombia y por el resto de Iberoamérica, son muchos los que dejaron su vida, regando con su sangre la larga y dolorosa lucha por las libertades conculcadas, por los derechos restringidos, por la igualdad de oportunidades.

Las políticas neoliberales, impuestas de facto, en el seno de las sociedades, han causado hambre, miseria, exclusión y muerte.

La educación en todos sus niveles ha sido bastardeada, menospreciada, y sus actores vejados.

La colonización pedagógica tuvo su playa de desembarco.

Avanzaron y coparon el territorio que no le era propio.

Planes de estudio a contrapelo de nuestras mejores tradiciones; infraestructuras deplorables; sueldos y condiciones de trabajo paupérrimas.

Y ante esto, toda reivindicación es reprimida violentamente.

Hoy Neuquén, en donde el disparo asesino de un policía, impulsado por el desdén a la vida, y conducido por estamentos gubernamentales impiadosos y reaccionarios, terminó con la juventud de un maestro argentino.

Acabar con la vida de un maestro es matar no sólo físicamente, sino matar ideas e ideales, y por sobre todas las cosas es la pretensión de los amos del poder de acallar para siempre toda protesta, toda indignación.

Hoy debemos indignarnos, porque asesinar a un maestro es asesinar el futuro.


Osvaldo Vergara Bertiche

HA MUERTO EL SENADOR MARTÍN FIERRO

Jose Hernández


21 de OCTUBRE de 1886 .
Hace 120 años así titulaba un diario de la Ciudad de La Plata, la noticia de la muerte de José Hernández.
El poeta por excelencia de todos los argentinos fue irremediablemente fundido, amalgamado, con su personaje: el Gaucho Martín Fierro.
Pero es Ezequiel Martínez Estrada (1895 – 1964) quién señala que «Hernández es cuatro cosas, por la naturaleza de su ser, de su carácter: militar, periodista, político y poeta”.
José Hernández es un combatiente por convicción, por ideales políticos firmes y coherentes. Y lo expresa, justamente, en el Martín Fierro.
Fermín Chávez señala que “...desvincular el Martín Fierro de ese marco original y de la militancia de su autor, resulta una pura invención, aún cuando revista formas seductoras o se presente rodeada de figuras ingeniosas y eruditas”. “... a los doce años de edad, Hernández entra en contacto directo con el gaucho y con sus tareas de todos los días, en una época caracterizada par la intensa actividad de los saladeros. Su hermano Rafael lo dice en una de sus clásicas páginas sobre la juventud de aquél: Allá en Camarones y en Laguna de Los Padres se hizo gaucho, aprendió a jinetear, tomó parte en varias entreveros y presenció aquellos grandes trabajos que su padre ejecutaba y de que hoy no se tiene idea. Esta es la base de los profundos conocimientos de la vida gaucha y amor al paisano que desplegó en todos sus actos» José Hernández, Editorial Plus Ultra, 1973, 2° edición.
“A los 19 años de edad, en 1853, ingresó en las filas del ejército e intervino en la represión del levantamiento del Coronel Hilario Lagos contra el gobierno de Valentín Alsina, estando bajo las órdenes de los coroneles Pedro Rosas y Belgrano y Faustino Velazco y resultó vencido en San Gregorio, el 22 de enero de ese año. A1 año siguiente actuó nuevamente, esta vez como Teniente, contra las fuerzas de Lagos en la batalla de El Tala, donde su bando resultó victorioso.
Después de haberse batido a duelo con otro oficial, por razones políticas, abandonó las filas de la milicia y emigró a Entre Ríos, en 1858. Dos años antes había iniciado su labor periodística en La Reforma Pacífica, órgano del Partido Federal Reformista al que adhirió”
Dice Pagés Larraya de José Hernández que «su vinculación al periódico La Reforma Pacífica, dirigido par Nicolás Calvo, cuando éste sólo contaba 22 años, señala el despertar de su pasión por los problemas espirituales y sociales que agitaban al país”.
Era un periódico que expresaba la tendencia reformista a la que pertenecía Miguel Navarro Viola, Tomás Guido, Ovidio Lagos, los González del Solar, Los Hernández y otros cuyas trayectorias seguirán encontrándose durante muchos años.
“El Nacional Argentino” que apareció en la Ciudad de Paraná el 3 de Octubre de 1852 fue un diario defensor del Gobierno de la Confederación.
“Después de haber tenido en su redacción a Juan María Gutiérrez, Eusebio Ocampo, Alfredo M. du Graty, Ramón Gil Navarro, Benjamín Victorica, Emilio de Alvear, Luis Cáceres, Lucio V. Mansilla, Francisco Bilbao y Juan Francisco Seguí, el diario inició su última etapa de existencia con José Hernández como redactor y publicando dieciocho artículos”.
La edición del día 25 del mismo mes del año 1860 fue la última de «El Nacional Argentino».
El 17 de setiembre de 1861 los ejércitos de la Confederación y del Estado de Buenos Aires se enfrentaban en la batalla de Pavón.
Hernández, con el grado de Capitán, actuó en el bando confederado al mando de Urquiza.
En noviembre del mismo año José y Rafael Hernández participaban en la batalla de Cañada de Gómez, donde también resultaban vencidos por las tropas mitristas.
“Mientras se organizaban focos de resistencia federal en el interior del país, bajo la conducción del General Angel Vicente Peñaloza, el Coronel Felipe Varela, el General Ricardo López Jordán y otros, Derqui presentaba su renuncia y emigraba a Montevideo, Pedernera declaraba acéfalo el gobierno nacional y Mitre era designado presidente provisional”.
En mayo de 1862 fue electo definitivamente presidente por el Congreso que a su vez elegía a Marcos Paz como vicepresidente. Asumen el 12 de Octubre de ese mismo año.
Meses después Hernández funda y redacta «E1 Argentino», periódico que sumaría su esfuerzo a «E1 Litoral», redactado por Carriego, en la defensa del ideal federal provinciano.
Ante la evidencia como señala Arturo Jauretche de las “numerosas falsificaciones de la historia, que nos han privado de sus enseñanzas verdaderas con el propósito malicioso de impedirnos el aprendizaje de la historia a construir...) es necesario recordar en esta fecha que la historiografía mitrista, la historia oficial, la de Grosso y el Billiken, han ocultado celosamente los artículos de José Hernández referidos al asesinato del General Ángel Vicente Peñaloza... el Chacho (1798-1863)
E1 12 de Noviembre “el General Ángel Vicente Peñaloza, que se había rendido a una partida del comandante Ricardo Vera, es asesinado y decapitado y su cabeza es exhibida ante el pueblo en una pica, en una plaza de Olta, La Rioja”.
Y desde “El Argentino” José hernández dice: "Asesinato atroz. El General de la Nación Don. Ángel Vicente Peñaloza ha sido cosido a puñaladas en su lecho, degollado y llevada su cabeza de regalo al asesino de Benavídez, de los Virasoro, Ayes, Rolta, Giménez y demás mártires, en Olta, la noche del 12 del actual.
El general Peñaloza contaba 70 años de edad; encanecido en la carrera militar, jamás tiñó sus manos en sangre y la mitad del partido unitario no tendrá que acusarle un solo acto que venga a empañar el valor de sus hechos, la magnimidad de sus rasgos, la grandeza de su alma, la generosidad de sus sentimientos y la abnegación de sus sacrificios.
La historia tiene para el general Peñaloza el lugar que debe ocupar el caudillo más prestigioso y más humano y el guerrero más infatigable.
El asesinato del general Peñaloza es la obra de los salvajes unitarios; es la prosecución de los crímenes que van señalando sus pasos desde Dorrego hasta hoy.
Que la maldición del cielo caiga sobre sus bárbaros matadores. Los millares de argentinos a quienes el general Peñaloza ha salvado la vida, rogarán por él."
En otra de ellas, titulada «La política del puñal» decía, entre otras cosas: "Los salvajes unitarios están de fiesta. Celebran en estos momentos la muerte de uno de los caudillos más prestigiosos, más generosos y valientes que ha tenido la República Argentina. El partido Federal tiene un nuevo mártir. El partido Unitario tiene un crimen más que escribir en la página de sus horrendos crímenes. El general Peñaloza ha sido degollado. El hombre ennoblecido por su inagotable patriotismo, fuerte por la santidad de su causa, el Viriato Argentino, ante cuyo prestigio se estrellaban las huestes conquistadoras, acaba de ser cosido a puñaladas en su propio lecho, degollado y su cabeza ha sido conducida como prueba del buen desempeño del asesino, al bárbaro Sarmiento". (Nota: Viriato - 180 a 139 antes de Cristo - fue el principal cabecilla de la tribu lusitana que hizo frente a la expansión de Roma)
Asimismo le dice a Urquiza: "No se haga ilusiones el General Urquiza con las amorosas palabras del general Mitre: Represéntese el cadáver del general Peñaloza degollado, revolcado en su propia sangre, en medio de su familia después de haber perdonado la vida a sus enemigos más encarnizados, después de haber librado de la muerte hasta al bárbaro instrumento que los unitarios han empleado para hundirlo en el cuello del caudillo más valiente y más humano que ha tenido el interior del país. ¡En guardia, general Urquiza! el puñal está levantado, el plan de asesinaros preconcebido; la mano que descargue el golpe la comprará el partido Unitario con el oro que arrebata el sudor de los pueblos que esclaviza".
Y agrega: "Los asesinos del general Peñaloza se han espantado de la deformidad de su propio crimen. Quedan dos únicos caminos que pueden salvarlos y los salvajes unitarios, infames como siempre, como siempre traidores, los siguen sin vacilar.
El primero es adormecer al general Urquiza, adularlo, cortejarlo, complacerlo en cuanto desee, mostrarse con él solícitos, afables y cariñosos, a fin de que la bárbara degollación del general Peñaloza no lo haga abandonar un solo instante esa política de contemplaciones y de dulzuras que hace dos años tiene para con los salvajes unitarios. Así lo hicieron cuando asesinaron a Benavídez. Así lo hicieron cuando asesinaron a los Virasoro. Así lo harán ahora que han asesinado a Peñaloza. Pero el general Urquiza no puede dejarse engañar por esas zalamerías de tigres. Benavídez dio por resultado Cepeda. Virasoro dio por resultado Pavón. Un segundo camino de salvación para ellos, es engañar al país y esa es la inicua tarea que han emprendido. Peñaloza no ha sido perseguido. Ni hecho prisionero. Ni fusilado. Ni su muerte ha acaecido el 12 de noviembre. Lo vamos a probar evidentementeme y con los documentos de ellos mismos. Todo eso es un tejido de infamia y mentiras, que cae por tierra al más ligerísimo examen de los documentos oficiales que han publicado sus asesinos. Ha sido cosido a puñaladas en su propio lecho y mientras dormía, por un asesino que se introdujo en su campo en el silencio de la noche..."
Hernández publica una semblanza del «Chacho», en diciembre de 1863, bajo el título «Vida del Chacho. Rasgos Biográficos del General Don. Angel Vicente Peñaloza», que entre otras cosas, decía: "Vamos a escribir, a grandísimos rasgos, la vida de este héroe sencillo y modesto, a bosquejarla con la brevedad con que nos lo permite el carácter y aún el objeto de esta publicación. Pocos habrá, quizá, que conozcan una existencia extraordinaria, como la de este caudillo valiente, generoso y caballeresco, que ha sido actor en las escenas más notables del drama de nuestras luchas civiles y a quien sus perversos enemigos han pintado como el tipo de la ferocidad y encarnación del crimen."
"No creemos necesario detenernos mucho para recordar a nuestros lectores, la resistencia heróica que el general Peñaloza hizo por el espacio de muchos meses al ejército que después de Pavón envió el general Mitre al interior y que fue a ensangrentar el suelo de las provincias. Aún están vivos eses hechos en la memoria de todos y todos saben que ante su prestigio, su actividad y su arrojo, únicos elementos de que podía disponer, fue a estrellarse todo el poder de las huestes invasoras, políticas de ese partido, cuya ambición es su único fin, el asesinato su único medio”.
Y cuando surge la candidatura de Domingo Faustino Sarmiento, (en «El Eco de Corrientes» periódico bimensual en el que Hernández publicó varias editoriales con las iniciales J. H. o con su nombre completo) escribe: «¿Hasta cuándo?». "¿A dónde va ese círculo exaltado de Buenos Aires que ha logrado hacer, aunque pocos, calurosos prosélitos en todos los ámbitos de la República, a dónde va en su afán de dotar al país con un presidente cuyos antecedentes políticos y cuyo carácter personal son una amenaza viva para la paz y la quietud de sus habitantes? ¿Ha escrito acaso en su bandera la palabra de muerte para toda la Nación e intenta convertirla en un vasto cementerio?. Hacen sesenta años no interrumpidos que los hijos de esta tierra, nacen al estruendo de los cañones, se forman en medio del bullicio de las batallas, encallecen sus manos empuñando la lanza y el sable y sienten encanecer sus cabellos entre el humo de los combates. Las legiones argentinas han recorrido el suelo americano en todas direcciones dejando tras de sí regueros de su sangre generosa, apilados los cadáveres de sus hijos y marchando siempre adelante, con el arma al brazo y atento el oído a la voz de los clarines. ¿A dónde van esas masas armadas a prisa, dirigidas por generales más o menos hábiles, vencidos hoy, vencedores mañana, pero sin conquistar jamás para sí un día de reposo? Cada vara de nuestro suelo recuerda un episodio sangriento, se liga a la historia trágica de un combate, cada vara de tierra es una tumba. ¡Hemos de marchar siempre chapaleando sangre separando solícitos los cadáveres de nuestros hermanos que obstruyen nuestro paso y caminando a la ventura en medio de las tinieblas de la anarquía y sin más luz que el resplandor rojizo de los cañones! Los pueblos tienen derecho a la paz, al reposo, al sosiego, después de sesenta años de vida en los campamentos, en que han devorado sinsabores, apurando todas Las amarguras que brinda la desgracia. ¿No se sienten conmovidos los autores de la anarquía en presencia de estas multitudes sacrificadas bárbaramente en holocausto de sus ambiciones bastardas, a la vista de esas hermosas campiñas donde blanquean los huesos de tantos millares de hijos de esta desgraciada República, al contemplar esos pueblos empobrecidos, aniquilados por la guerra civil y sentadas sobres sus escombros las viudas, las madres, los huérfanos como la imagen de la desolación? Aunque tienen serenidad para buscar un rincón donde reunirse tranquilos y tratar de que la destrucción se complete y de que las matanzas sigan. Quince años de lucha sin tregua, fueron necesarios para conquistar un dogma: La Libertad. Veinticinco de combates fueron precisos para fundar un principio: La Ley. Qué se busca ahora? Fundar un Gobierno que haga de la libertad una mentira y de la ley una farza. Remover esas dos grandes conquistas, que son el fruto de una batalla de medio siglo, para sentar en su lugar, el imperio de un círculo, para sustituir a la ley de voluntad de unos cuantos y para hacer que empecemos de nuevo el tan trillado camino de las luchas fraticidas. Pero debemos tener fé en que esas tentativas no han de alcanzar su éxito. El país ha de saber oponerse a esos manejos de los anarquistas y su voluntad ha de ser una valla que ha de contener el ímpetu de sus pasiones tantas veces funestas. Si la anarquía, que intenta levantar de nuevo su cabeza, es vencida en la próxima lucha electoral, desaparecerá de entre nosotros, dando lagar al imperio del orden, de las instituciones y dejando abierto y franco el camino del porvenir. ¡Dios proteja la causa de los Pueblos!
Otro capítulo es el de José Hernández en Rosario.
El Diario La Capital fue fundado en 1867 y es considerado el decano de la prensa argentina, ya que en la actualidad se sigue editando.
Nació un 15 de Noviembre de la mano de Ovidio Lagos para apoyar el proyecto presentado el 1°de julio de ese año por el diputado por Buenos Aires Manuel Quintana para declarar a Rosario capital de la República.
Ovidio Lagos invita a José Hernández a colaborar en el mismo.
En su última colaboración Jose Hernández escribe:
"Es un destino bien amargo el de esta pobre República. Esto se llama ir de mal en peor.
Mitre ha hecho de la República un campamento . Sarmiento va a hacer de ella una escuela.
Con Mitre ha tenido la República que andar con el sable a la cintura.
Con Sarmiento va a verse obligada a aprender de memoria la anagnosia, el método gradual y los anales de Doña Juana Manso. Estas son las grandes figuras que vienen a regir los destinos de la patria de Alvear y San Martín!
Pero, ¿ Consentirá el Congreso, consentirán los hombres influyentes de la República, consentirá el país en que un loco, que ya ha fulminado sus anatemas contra el clero y contra la religión, que ha dicho que va a nombrar una mujer para Ministra de Culto, que es un furioso desatado, venga a sentarse en la silla presidencial, para precipitar al país a la ruina y al desquicio? No lo creemos; esperamos que el patriotismo y la reflexión no nos hayan abandonado del todo y que antes que consentir en semejante escándalo, tendrán bastante energía para decirle al partido de los anarquistas hasta aquí no más, y al loco predilecto de los perturbadores, que se vuelva a su destierro político, a estudiar los diversos métodos de las escuelas americanas”.
A mediados de noviembre de 1869 José Hernández se establece en Buenos Aires. E1 6 de agosto aparece el primer número de «E1 Río de la Plata».
Beatríz Sarlo señala que "En 1869, Hernández fundó en Buenos Aires un periódico, El Río de la Plata. Allí publicó una serie de artículos que constituyen algo así como el cañamazo de ideas que el Martín Fierro elaborará literariamente: el problema de las fronteras con el indio y su defensa, la iniquidad de que ésta repose exclusivamente sobre el habitante pobre de la campaña que es arrancado de su hogar para ser arrojado al fortín, convertido en una suerte de prisionero, desecho por la indigencia y mortificado por la arbitrariedad de las autoridades militares y civiles.
Es el gobierno, afirma Hernández, el que «convierte al gaucho en matrero, en delincuente, en asesino»."
“Porque para los sectores intelectuales y la élite gobernante el vocablo gaucho es justamente sinónimo de delincuente”.
El 26 de noviembre de 1869, José Hernández escribe un artículo titulado «Islas Malvinas. Cuestiones Graves» en el que dice: "Los argentinos, especialmente, no han podido olvidar que se trata de una parte muy importante del territorio nacional, usurpada a merced de circunstancias desfavorables, en una época indecisa, en que la nacionalidad luchaba aún con los escollos opuestos a su definitiva organización”.
Éste José Hernández, mostrado solamente en pocos aspectos, pero profundos, de su carácter de militar, periodista y político es el poeta autor del Martín Fierro.
De su obra dijo el General Perón: «Si nuestros gobernantes hubieran leído el Martín Fierro, en vez de leer autores extranjeros, es probable que hubieran comprendido los problemas argentinos, hasta resolverlos con pasión, amor y carácter.
Martín Fierro es el símbolo de la hora presente. José Hernández cantó las necesidades del pueblo que vive adherido a la tierra. Todavía no se ha cumplido para el pueblo argentino la invocación de grandeza y de justicia que el Martín Fierro enseña”. (Municipalidad de San Isidro: 22/10/1944).
José Hernández dejo enseñanzas de vigencia plena a todos los argentinos; simplemente leamos que: «HAY HOMBRES QUE DE SU CENCIA / TIENEN LA CABEZA LLENA / HAY SABIOS DE TODAS MENAS / MAS DIGO SIN SER MUY DUCHO / ES MEJOR QUE APRENDER MUCHO / EL APRENDER COSAS BUENAS”.

Osvaldo Vergara Bertiche
Rosario, 21 de Octubre de 2006

ORDEN DEL POETA

Diploma de "PEÑA LA HERRADURA",
galardonando a Osvaldo Vergara Bertiche
con la "ORDEN DEL POETA"
16 de Setiembre de 2004

LA MUERTE NO TODO LO PUEDE

Olga Nora Mansilla y Osvaldo Vergara Bertiche
con Roberto "el Negro" Fontanarrosa
Cuando la muerte se precipita sobre el hombre,
la parte mortal se extingue;
pero el principio inmortal se retira
y se aleja sano y salvo. Platón

Entre la Muerte, Señora impiadosa y la Enfermedad, compañeras en muchas jugadas de todos los tiempos, en una “pared” de pizarrón, impecable, pero insolente y vanidosa, lo “pasaron” al “Negro”… se lo llevaron “puesto”; “pitada” final y la tribuna atribulada.

Unos le llaman destino, que es esa sucesión inevitable de acontecimientos incognoscibles que ocurren; otros azar, caso fortuito, desgracia imprevista. Puede ser que así sea. Pero sea lo que sea, la pena y la congoja se acumulan y da bronca.

Bronca, enojo, rabia, enfado, porque la Muerte ha pretendido matar el humor y la sonrisa que provoca. Un imposible.

El humor que Roberto Fontanarrosa expresó a través del papel y del decir no muere, perdurará por siempre.

En uno de sus últimos reportajes puso de manifiesto conceptualmente su manera de pensar y de obrar: "Han habido tiempos tan duros como éstos y siempre hubo humor. En mi caso personal encuentro que las crisis, por controversiales y polémicas, son muy propicias para el humor. El problema es cuando se transforman en tragedias, dado que allí me paralizo".

Para “Inodoro Pereyra, el renegau”, “la Eulogia”, “Mendieta”, Boggie alias “el aceitoso”, y tantos otros, esta crisis no se transforma en tragedia porque no han quedado solos, no han sido abandonados; por el contrario, están acogidos, resguardados, cuidados por esa pléyade de admiradores, de seguidores, de un estilo y de un carácter único e inigualable.

En el dibujo, en la palabra y en su accionar “el Negro” volcó sentimientos sin par, por lo que se transformó en un artista. Un artista necesario.

Osvaldo Vergara Bertiche
Rosario, 19 de Julio de 2007

OAXACA - EL FESTÍN DE LOS OLIGARCAS – IMPERIALISTAS


Los trogloditas de México, (reaccionarios cavernícolas, bárbaros y crueles) aliados al Imperio en el proyecto de imposición del ALCA a todo el continente, han violado, en una salvaje embestida contra el Pueblo, los más elementales derechos humanos y todo principio del derecho internacional.
Oaxaca es el Estado más pobre de México, y desde mayo de 2006, vive un nuevo conflicto, que es bastante antiguo.
En primer lugar, todo comenzó cuando las autoridades usaron la fuerza pública para dispersar una manifestación de docentes, que como en tantos otros lugares del continente, reclaman mejores salarios.
Mal pagos, diferidos muchas veces los pagos, los educadores son víctimas de los actos de insolencia de los que quieren imponer la injusticia.
Pero “educar es un acto de libertad... educar es ser capaces de ponerse de pie y decir que las cosas que no corresponden no se pueden aceptar”. “Los Docentes han convertido el Enseñar en un acto de vida”.
Y educar es también enseñar que “la resignación es lo peor que le puede suceder a quién vive en un mundo que debe ser transformado para bien”.
En segundo lugar, en Oaxaca, el conflicto viene de Siglos.
“La historia se ha encargado de contar en qué consiste el problema”, producto del aislamiento, explotación y miseria de las comunidades autóctonas de la América Primegenia y de gobiernos corruptos que han potenciado la marginalidad y la discriminación.
“Hay poco más de tres millones y medio de oaxaqueños, la mayor parte de ellos en la capital, Oaxaca, y en otras cuatro ciudades con población de más de cincuenta mil personas, porque el resto vive en quinientos setenta municipios igualmente pobres”.
Seis de cada diez oaxaqueños son amuzgos, chatinos, chinantecos, chochos, chontales, cuicatecos, huaves, ixcatecos, mazatecos, mixes, mixtecos, nahuas, triquis, zapotecos, zoques o popolocas.
Por eso siete de cada diez municipios eligen a sus autoridades según los usos y costumbres de las tribus indígenas y no según el régimen de partidos que controla la vida nacional y la política estatal.
Pero en México, en manos de unos pocos, como en el resto de latinoamericana, se ha generando un sistema perverso donde solo algunos pueden y tiene el derecho a participar, una clase oligárquica, burguesa y política-burocrática que lucha denodadamente por seguir aferrada al poder y a sus privilegios.
Y a esto hay que sumarle la terrible sombra de dominación estadounidense (dominación financiera, militar, ideológica, científica y cultural).
Porque Oaxaca no sólo es el escenario de luchas intestinas entre oprimidos y opresores, sino que al igual que en Chiapas, o en la Bolivia de Evo Morales, o en la Triple Frontera (Argentina, Brasil, Paraguay), o en Colombia, es también el escenario para la aplicación de la nefasta política norteamericana de la “Guerra de Baja Intensidad”.
El General James Hill, entonces Jefe del Comando Sur de las fuerzas estadounidenses, afirmó ante el Congreso de su país (24/03/04) que a las amenazas tradicionales en América Latina "se agrega ahora una amenaza emergente que puede describirse como populismo radical". (Léase Chávez, Lula, Kirchner, Evo, Tabaré, Bachelet, etcétera).
“Latinoamérica reapareció en el radar de Washington”.
En el comienzo del Siglo XXI, Latinoamérica estaba sumida en sus atávicas dificultades.
Es que “durante la Década del ’90, en Latinoamérica, se ahondó la desigualdad, se incrementó la polarización entre clases y etnias, se mantuvieron altos los índices de miseria e indigencia, creció la violencia ciudadana, se multiplicó el desempleo, se descuidó la educación y se deterioró la salud”.
Ante la inexistencia del mundo bipolar, y del enemigo comunista focalizado, la Guerra Fría se ha direccionado contra el peligro del “populismo radical” que ha aparecido por estos lares, y que independientemente de los juicios de valor que puedan hacerse, representan una renovada esperanza de los Pueblos.
Con el tránsito de Colin Powell a Condoleezza Rice al frente del Departamento de Estado esa definición de un populismo radical amenazante, adquirió un lugar decisivo en la política exterior y de defensa estadounidense.
Con el pretexto de la “guerra contra el narcotráfico” y el “terrorismo” se evidencia la inclusión de nuevos “ejes del mal”, que puede traer aparejado la “diplomacia” (operaciones) para el “cambio de regímenes” e incluso “ataques preventivos”.
“La actual estrategia militar de Estados Unidos, pasa por combatir las revoluciones, movimientos de liberación o cualquier conflicto que amenace sus intereses y los de sus aliados”. “La victoria que persigue la estrategia de guerra de baja intensidad no es sólo militar. Busca una victoria más completa, efectiva en el largo plazo, mediante el aniquilamiento de la fuerza política y moral de los Pueblos”.
Raúl Scalabrini Ortíz, convocando desde el diario Reconquista” a la Segunda Independencia decía: “No os dejéis arrastrar a la catástrofe. Si os empujan, sublevaos. Muramos por la libertad de la Patria...”
Y la Patria somos todos.
La Patria Chica y la Patria Grande de San Martín, Bolívar y Artigas.
Oaxaca somos todos.
La dignidad de su Pueblo es nuestra propia dignidad.

FARABUNDO MARTÍ, GRAN LECCIÓN DE ESPARTANA ALTIVEZ


El 1º de Febrero de 1932, Agustín Farabundo Martí, salvadoreño, el que de cara al sol arremetió contra los reaccionarios de su país y de centroamérica y contra el imperialismo yanqui opresor de muchos pueblos, muere fusilado.
Agustín Farabundo Martí pertenece a la generación de revolucionarios y a la constelación de las grandes figuras empeñadas en transformar la realidad de indo-hispanoamérica.
Dejó de estudiar Derecho para dedicarse a la lucha, con fusil en manos.
Fue fundador del Partido Comunista de Centro América.
El anticomunista guatemalteco Jorge Schlessinger, en su libro "Sucesos de 1932 en El Salvador", escribe, que "mientras otros hablaban de marxismo en los cafetines, Martí, enseñaba marxismo a los trabajadores".
Incursiona en México para conocer de cerca la revolución agrarista de 1910.
Inquieto en lo que ocurría en Nicaragua, en 1928 se trasladó a El Salvador, donde en asamblea de trabajadores se le eligió responsable de una brigada de cinco obreros combatientes para ir a pelear a Nicaragua contra el yanqui invasor, bajo las órdenes del General Augusto César Sandino.
Farabundo Martí, mostró en los hechos su arrojo antiimperialista, tanto con el fusil como con la pluma.
Martí obtuvo el grado de Coronel, fue miembro del Estado Mayor Internacional de Sandino, y Secretario Privado del general de Hombres Libres.
En ocasión que bandoleros yanquis bombardeaban persistentemente las posiciones sandinistas, Martí, en actitud de coraje dijo: "cuando la historia no se puede escribir con la pluma, se escribe con el rifle", parapetándose en la enramada de un árbol de la selva para abrir fuego contra los aviones de la piratería norteamericana.
En junio de 1930 regresa a su patria de origen, siendo ya conocido en el mundo como un combativo antiimperialista.
Lo hace como Representante del Socorro Rojo Internacional, ante la Sección Salvadoreña, dirigida por Ismael Hernández.
Fue encarcelado varias veces; varias veces se puso en huelga de hambre y varias más expulsado del país.
Entre 1927 y 1931 gobierna El Salvador, Pío Romero Bosque.
En 1931 el terrateniente Arturo Araujo, educado en Londres y simpatizante del laborismo inglés ganó las elecciones con el apoyo de sindicatos e intelectuales.
Sin embargo 10 meses bastaron para que colapsara su gobierno; el hambre y la miseria se instalaban entre los trabajadores, la crisis también afecta los negocios de la burguesía que no miraba con buenos ojos a este aprendiz de laborista.
Un golpe de estado en 1931 convirtió a Maximiliano Hernández Martínez (vicepresidente y ministro de guerra de Araujo) en presidente.
Los comicios fraudulentos fueron determinantes para la movilización del pueblo que suspendió las votaciones en varias zonas.
A pesar de que el gobierno declaró estado de sitio y la ley marcial, se sucedieron alzamientos y combates en todo el país, miles de trabajadores, obreros y campesinos pobres con machetes y algunos pocos fusiles asaltaron cuarteles, guarniciones policiales, oficinas municipales, telégrafos, almacenes y fincas.
Mientras tanto el imperialismo norteamericano e inglés enviaban buques de guerra en apoyo al General Hernández Martínez, quien escribió el siguiente telegrama: "En saludo a honorables comandantes declaramos situación absolutamente dominada fuerzas gobierno El Salvador. Garantizadas vidas propiedades ciudadanos extranjeros acogidos y respetuosos leyes de la República. La paz está establecida en El Salvador. Ofensiva comunista desechada sus formidables núcleos dispersos. Hasta hoy cuarto día de operaciones están liquidados cuatro mil ochocientos comunistas".
Es evidente que la insurrección fue salvajemente reprimida.
El 31 de enero de 1932 Farabundo Martí junto con los líderes estudiantiles Alonso Luna Calderón y Mario Zapata fueron condenados a muerte en el Cementerio General de San Salvador. El 1º de Febrero son fusilados.
"Dolorosa y sangrienta es su historia,
pero excelsa y brillante a la vez;
manantial de legítima gloria,
gran lección de espartana altivez".
Así reza la segunda estrofa del himno nacional de El Salvador.
El contraste entre su belleza tropical y las cicatrices de guerras, asesinatos y desastres son evidentes.
"Dolorosa y sangrienta es su historia", pero la lección de "espartana altivez" la dieron hombres como los sublevados por Martí y que fuera el movimiento de masas más importante de ese país, cuya existencia y ejemplo se percibe hasta en la actualidad.
El Salvador, "manantial de legítima gloria" dio hombres, también, como Monseñor Arnulfo Romero, asesinado en 1980 al igual que los padres Jesuitas en la Universidad Centroamericana. Eran todos continuadores de la obra de aquel que lanzara el primer grito de independencia que se oye en El Salvador, el 5 de Noviembre de 1811, el Héroe y Prócer Presbítero y Doctor José Matías Delgado, Padre de la Patria.
Hoy, cuando los Pueblos del continente estrechan filas para oponerse a los designios del amo imperial, bien vale recordar estos episodios de nuestra historia colectiva, como así rendir homenaje y reconocimiento a quienes dieron su vida por la construcción de la Patria Grande.
Osvaldo Vergara Bertiche
Rosario, Provincia de Santa Fe, Argentina
1º de febrero de 2007