
VIENEN POR EL AGUA... ¡Y POR LA LECHE!!!

Por algo de tan singular importancia para la sobrevivencia.
Todos sabemos que el agua es un recurso único, excepcional; no puede ser comparado por sus prestaciones al ser humano, sus connotaciones simbólicas y emocionales con ningún otro recurso natural.
“Es la gran singularidad cósmica de la Tierra, origen y sostén de toda manifestación de vida en ella. Es patrimonio de naturaleza”.
“Es el soporte de toda actividad biosférica. El agua entra y sale, en permanente flujo, de las más recónditas células de cada organismo; es el constituyente de todos los fluidos fisiológicos. Los seres vivos la necesitan diariamente en proporción relevante a su propia masa corporal, porque todos la eliminan de manera continua a través del sudor, la orina, las heces y la respiración en cantidades que a muy corto plazo deben reponer; por eso es el agua el componente cualitativa y cuantitativamente más importante de la ingesta de todo ser vivo”.
Y es por el agua que brota uno de los mayores conflictos geopolíticos del siglo XXI.
Los estudios dictaminan que en el año 2025, la demanda de este elemento tan necesario para la vida humana será un cincuenta y seis por ciento (56%) superior que el suministro y por lo tanto quienes posean agua podrían ser blanco de un saqueo forzado.
Hoy, habiendo llegado a una población mundial del orden de los, aproximadamente, 6.500 millones de seres humanos, se estaría necesitando un veinte por ciento (20%) más de agua.
¿Qué es el agua? ¿Un bien comerciable? ¿un commodity? (materia prima o a granel como la soja o el café) o ¿es un bien social?.
¡Es un bien social vinculado estrechamente al derecho a la vida! 1.100 millones de personas carecen de acceso al agua potable, y otros 2.400 millones de habitantes del planeta no tienen acceso a un saneamiento adecuado.
Más de 2.200 millones de habitantes de los países periféricos, la mayoría niños, mueren todos los años de enfermedades asociadas con la falta de agua potable, saneamiento adecuado e higiene.
Y casi la mitad de los habitantes de los países en desarrollo sufren enfermedades provocadas, directa o indirectamente, por el consumo de agua o alimentos contaminados, o por los organismos causantes de enfermedades que se desarrollan en el agua.
Los expertos determinan que “con suministros suficientes de agua potable y saneamiento adecuado, la incidencia de algunas enfermedades y la muerte podrían reducirse hasta un 75 por ciento”.
La administración del agua es un negocio para muchas corporaciones: represas, canales de irrigación, tecnologías de purificación y de desalinización, sistemas de alcantarillado y tratamientos de aguas residuales, como así el embotellamiento, que supera en ganancias a la industria farmacéutica.
El origen de la comercialización del agua hay que buscarla en Noviembre de 2001, cuando los recursos naturales al igual que la salud y la educación, empezaron a ser objeto de negociaciones en la OMC (Organización Mundial de Comercio).
La declaración “Salvemos al agua de la OMC y los acuerdos de libre comercio”, de movimientos y organizaciones comprometidas con la defensa de los derechos humanos, la justicia social y la vida, señala: ”El agua ya está parcialmente incluida como mercancía en los acuerdos de libre comercio en vigencia. En el Clasificador Arancelario Armonizado de los EE.UU. encontramos el agua bajo las siguientes partidas 2201 (aguas naturales o minerales; hielo y nieve), 2501 (agua de mar) y 2851 (agua destilada)".
“Cuando el agua es comercializada es un bien, todas las provisiones de los tratados comerciales de bienes se aplican” declaran los negociadores del libre comercio mientras preparan millonarios proyectos para la exportación de agua cruda y glaciares.
El agua como servicio de agua potable y saneamiento básico también se encuentra en el Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios de la OMC (AGCS) y en los capítulos de servicios de los Tratados de Libre Comercio.
La mayoría de los países aun no han comprometido los servicios medioambientales en la OMC, pero también existen países como Ecuador que ya los han comprometido casi en su totalidad y la Unión Europea está presionando para que mas de 80 países incluyan estos servicios bajo las reglas del AGCS.
El agua no sólo está involucrada en los servicios ambientales sino también en los servicios de turismo, de distribución comercial al por mayor y menor, de transporte por agua y tubería, y en “otros servicios” donde se encuentra la generación hidroeléctrica.
Muchos de estos servicios ya están comprometidos por diferentes países en la OMC y están amarrados en diversos TLC regionales y bilaterales.
La situación del agua es mucho peor en los capítulos de inversiones de los TLC y en los más de 2.000 Tratados Bilaterales de protección a las Inversiones extranjeras que existen en el mundo. La definición de inversión de los TB es bastante amplia y abarca los derechos de agua, concesiones, licencias, autorizaciones contratos, y permisos otorgados a una persona o empresa extranjera para fines mineros, turísticos, petroleros, hidroeléctricos, de transporte pluvial para servicios de agua potable, medio ambientales, agricultura, pesca y otros.
La OMC y los TLC promueven un desarrollo agroindustrial que conlleva el acaparamiento de las fuentes de agua por las grandes empresas en desmedro de los pequeños productores y las comunidades campesinas indígenas.
La “Visión Mundial del Agua” aprobada en el Segundo Foro Mundial del Agua del año 2.000 promueve el uso de semillas genéticamente modificadas que consuman menos agua.
Estas semillas estarán patentadas y sujetas a las reglas de Propiedad Intelectual de la OMC y los TLC.
La aplicación de las reglas del libre comercio a nivel de acceso a mercados, servicios, inversiones, agricultura y propiedad intelectual produce la mercantilización del agua y la privatización de este recurso esencial para la existencia de todos los seres vivos y del planeta mismo.
El acceso al agua estará cada vez mas limitado por la capacidad de pago de la población.
Los principales afectados serán los pobres, las mujeres, los pueblos indígenas y las futuras generaciones.
Decenas de siglos de diversidad cultural en la gestión del agua serán sustituidos por un solo modelo mercantil y privatista.
Es necesario evitar, modificar o revertir los contratos con empresas extranjeras que imponen la privatización y mercantilización de este recurso.
Es inadmisible que el Banco Mundial y los Bancos de Desarrollo Regional (Interamericano, Africano, Asiático, etcétera) otorguen créditos, donaciones o renegocien la deuda externa de los países con la condición de que se privaticen los servicios de agua potable, riego o energía hidroeléctrica.
La capitalización o la asociación público privada son diferentes formas de privatización”.
Dentro de este contexto, existen dos escenarios: La apropiación territorial mediante la compra de tierras con recursos naturales (agua, biodiversidad), o simplemente por ocupación, lisa y llana, mediante la fuerza bélica.
Cabe preguntarse como antecedente inmediato si la ocupación de Irak (además de la apropiación de los grandes recursos petroleros), no haya tenido como objetivo, también, controlar los recursos hídricos de los ríos Eufrates y Tigris, que son, justamente los ríos más caudalosos de zonas áridas del planeta.
Por su parte, las grandes corporaciones han pasado a controlar el agua en gran parte del mundo y se especula (con razones ciertas) que en los próximos años, unas pocas empresas privadas poseerán el control monopólico de casi el 75% de este recurso vital para la vida en el planeta.
Es evidente que los gobiernos, principalmente los periféricos o del tercer mundo, están abdicando de su responsabilidad de tutela de los recursos naturales.
El argumento más conocido, el de mejorar la provisión del servicio, ha permitido las privatizaciones.
Las principales grandes corporaciones vinculadas a la problemática son: las francesas Vivendi y Suez y la Alemana RWE (que adquirió dos importantes empresas de agua, Thames Water en el Reino Unido y American Water Works, en Estados Unidos de Norteamérica).
Esta intervención privada de prestación de servicio de agua potable impuso, en algunos lugares, un aumento exagerado del costo.
Concretamente, en Sudáfrica la empresa concesionada con el suministro no tuvo problemas en cerrar la canilla de un 80% de los pobladores de Alexandra Township por falta de pago.
Quién fomenta, fundamentalmente, las privatizaciones es el Banco Mundial.
Realiza préstamos para las reformas en el sistema de suministro y actúa como juez en caso de conflicto entre empresa prestadora y Estado.
Mientras que, existiendo poblaciones que no tienen acceso a la salubridad las grandes corporaciones venden agua pura embotellada.
Vale como ejemplo el dato: entre 1970 y 2000, la venta del agua creció más de 80 veces. En 1970, se vendieron en el mundo mil millones de litros. En el 2000, 84 mil millones. Las ganancias fueron de 2.2 mil millones de dólares.
¿Dónde está el agua? ¿Dónde están los mayores acuíferos del mundo? ¡Oh casualidad!
En África: Acuífero de Areniscas de Nubia (Egipto, Libia y Sudán) con un volumen de 75 mil millones de metros cúbicos. Acuífero del Norte del Sahara (Argelia y Túnez) con un volumen de 60 mil millones de metros cúbicos.
En Ámerica del Sur: Sistema acuífero Guaraní (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay) con un volumen de 37 mil millones de metros cúbicos.
En Asia: Acuífero del Norte de China (China) con un volumen de 5 mil millones de metros cúbicos.
Por otra parte, en Australia se encuentra la Gran Cuenta Artesiana con un volumen de 20 mil millones de metros cúbicos.
Y en Estados Unidos de Norteamérica: el Acuífero Altas Planicies con un volumen de 15 mil millones de metros cúbicos.
Sobre un total de 212 mil millones de metros cúbicos, 177 mil millones (83,5%) se encuentran en África, Ámerica del Sur y Asia.
Hay que tener en cuenta, además, que en la Antártida se almacena el 90,6% del hielo de la tierra y el 70% del agua dulce, lo que la convierte en un importante reservorio de dicho recurso.
El 98% de su superficie está oculto por la espesa capa de hielo de agua dulce llamada calota o casquete glaciar; su superficie es de 12 millones de km2, alcanzando su espesor en algunos lugares más de 4.500 m y su promedio a 2.400 m de grosor.
El status del Tratado Antártico aún no se ha definido. Dada esta situación, la República Argentina mantiene su presencia física y sigue llevando a cabo tareas de investigación científica, así como de profundización de argumentos históricos o jurídicos que le permitan la mejor protección de sus intereses en el sector antártico argentino.
Por otra parte, en el Ártico se encuentra gran parte de las existencias de agua dulce del planeta. Los dos campos de hielo permanente principales son el banco de hielo del Océano Ártico (8 millones de km2) y el manto de hielo en Groenlandia (1,7 millones de km2), que juntos poseen el 10% del agua dulce del planeta.
El agua es una presa codiciada. Codiciada por el Imperio. El agua no tiene sustitutos, y por tanto es un recurso estratégico, que en sus manos, les permitirá controlar la economía mundial y en definitiva la vida toda del planeta Tierra.
Aparentemente, el agua potable se terminaría antes que el petróleo, y mientras muchos no le prestan atención a la problemática, los sectores hegemónicos avisados de la realidad actúan en consecuencia.
“En los Estados Unidos de Norteamérica, el 40 % de ríos y lagos están contaminados, la mitad de su población depende del agua subterránea, y fuentes confiables del país han evaluado en casi 300.000 millones de dólares el costo de actualizar las instalaciones de su sistema de agua, en otros casi 300.000 millones el costo de la reparación de la red de agua potable y una cantidad que supera la suma de las dos citadas el costo de la descontaminación de las aguas superficiales y subterráneas”.
Se está secando su famoso Río Colorado y despiadadamente las multinacionales van directamente a sentar nuevas posesiones en los países que tienen agua potable.
¿Cuál es el verdadero interés de EEU en la llamada “Triple Frontera” formada entre Brasil, Argentina y Paraguay? ¿Por qué la obsesión en centrar toda la estrategia en la guerra contra el terrorismo? ¿ Por qué para USA, cualquiera puede ser enemigo, cualquiera puede ser sospechoso?.
A los conflictos racistas, étnicos y religiosas, le han sumado los del desarrollo atómico y los de los recursos naturales, con la debida cuota de problemas de insurgencia, rebelión y terrorismo.
Y curiosamente, en la Triple Frontera, donde nunca pasó nada (salvo cuestiones domésticas de contrabando hormiga) se nos quiere convencer de la existencia de células terroristas de la red Al Qaeda, o musulmanes de cualquier tendencia. ¡Mentira! Vienen, sin vueltas de hoja, por el Acuífero Guaraní.
Casi dos millones de kilómetros cuadrados componen el acuífero que ocupan vastas extensiones de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. ¡Oh sorpresa! Abarca parte del territorio del Mercosur, cuyos miembros más sobresalientes Brasil y Argentina se oponen al ALCA.
Brasil tiene de este acuífero 850.000 Km2 (casi el 10% de su territorio), Argentina tiene 225.000 Km2 (el 8 %), Paraguay 70.000 Km2 (el 17,2%) y Uruguay 45.000 Km2 (25%).
El Acuífero Guaraní es un manantial de vida mucho más valioso que el petróleo.
Está alojado subterráneamente en formaciones geológicas antiguas de entre 100 y 200 millones de años (correspondiente a los periodos Triásico, Jurásico y Cretácico inferior).
Las investigaciones sobre el Sistema Acuífero Guaraní (SAG) estuvo, hasta 1997, a cargo de la Universidad de Santa Fe y Buenos Aires, de la Universidad de Uruguay y de varias Universidades Públicas Brasileras.
Pero a partir de esa fecha pasó a ser parte de un proyecto financiado por el Banco Mundial. ¿Quienes gobernaban, en esos años, en los países del Acuífero?
Los representantes del neoliberalismo: Carlos Saúl Menem en Argentina, Fernando Henrique Cardoso en la República Federativa de Brasil, Juan Carlos Wasmosy en Paraguay y Julio María Sanguinetti en el Uruguay.
Los permanentes viajes del Comandante del Ejército Sur de los Estados Unidos, a la Triple Frontera Brasil, Paraguay, Argentina; la declaración del Departamento de Estado y los rumores de que allí habría terroristas tienen un objetivo primordial: el control del Sistema Acuífero Guaraní (SAG), ya que en ese lugar tiene su principal punto de recarga.
Pretenden detectar con mayor exactitud la magnitud del recurso, asegurarse su uso de manera sustentable y mantener un control permanente.
El problema del agua apunta al bolsillo de cualquier consumidor, ya que en el fundamentalismo de mercado, más cuesta obtener aquello que es escaso.
El agua está en la mira del Imperio, del Pentágono, de los Bush and company, y la defensa de este recurso es una responsabilidad de los gobiernos que hoy nos gobiernan y una prioridad del movimiento popular.
Levantar esta bandera es reflotar aquellas de Soberanía Política, Independencia Económica y Justicia Social.
Vienen por el agua los peores y de la peor manera.
También, otros, vienen por la leche.
Pero de otra manera.
La leche es uno de los alimentos más importantes y necesarios en la alimentación.
Constituye uno de los alimentos básicos del ser humano, por su valor dietético y vitamínico, completo y digerible para la mayor parte de las personas.
El consumo de la leche se remonta entre los 9.000 y 8000 años antes de Cristo en que ya era práctica la domesticación de ciertos animales mamíferos: vacas, cabras, ovejas, caballos, camellos, búfalos y reno.
Con el tiempo la leche de vaca y sus derivados se convirtió en el más popular de los alimentos, de los europeos y americanos.
El principal hidrato de carbono de la leche es la lactosa, substancia seis veces menos dulce que la sacarosa del azúcar de caña, que estimula la absorción del calcio y desempeña un papel importante en la alimentación de niños y ancianos.
Su diversificada composición, en la que entran grasas (rica en ácidos grasos saturados, los triglicéridos), prótidos, (caseína, albúmina) y glúcidos (lactosa, azúcar específica de la leche) , la convierten en un alimento completo.
Es cierto, vienen también por la leche... pero a comprarla, previo aporte de salvamento. Venezuela y Argentina se disponen, el Miercoles 21 de Febrero, a dar un impulso significativo a la cooperación entre ambos países con la firma de acuerdos en varias esferas industriales durante la visita del presidente Néstor Kirchner a Caracas.
El esfuerzo integracionista bilateral llevará, durante el 2007, a comerciar por cerca de mil millones de dólares, frente a 100 millones en 2003.
También se espera la firma de acuerdos para la instalación y radicación de industrias relacionadas a la metalmecánica, maquinaria agrícola y ómnibus con motor a gas.
Los dos países están en una etapa de cualificar el proceso de intercambio. Argentina exporta fundamentalmente productos tecnológicos destinados al desarrollo del sector agroindustrial venezolano e importa hidrocarburos.
Entre otros acuerdos a ser firmados, está el de la importación de 10 mil toneladas de carne de ganado vacuno y cinco mil de carne de pollo este año y dejar abierta la posibilidad de construcción de frigoríficos.
Como parte del proceso de intercambio, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria de Argentina construirá dos laboratorios del sector ganadero y uno en el agrícola, fundamentalmente para trabajar con la semilla de papa en la zona andina.
Argentina también aportará experiencias en construcción, para generar y potenciar el desarrollo de la construcción de viviendas populares en Venezuela.
Y quizás, lo más importante: La cooperativa láctea SanCor, la más grande de Argentina, percibirá el apoyo financiero venezolano del orden de los 135 milones de dólares.
El 21 de febrero finalmente se va a firmar el contrato de financiamiento del primer tramo de 15 millones de dólares que será destinado a capital de trabajo y que le va a permitir a Sancor generar nuevamente una fuerte competitividad.
Luego se hará el desembolso de 40 millones de dólares más, para que SanCor empiece a negociar con la banca privada la deuda que hoy tiene así como su reestructuración.
Ello permitirá el desembolso del tercer tramo de 80 millones de dólares destinados a la renegociación definitiva de la deuda.
La contraprestación: Se le proveerá a Venezuela 15.mil toneladas anuales de leche en polvo durante 12 años.
Se transferirá tecnología del conjunto de los conocimientos que se tiene en materia industrial en lo que hace a la elaboración de leche en polvo como así también a tecnología de ordeñe y a otras cuestiones vinculadas al desarrollo de la lechería en Venezuela.
El crédito es en dólares y a una tasa del 3%.
Es evidente que este acuerdo rompe los modelos convencionales de complementación entre empresas o entre empresas y países, porque lo que se logró va más allá de un arreglo comercial y tiene que ver con la transferencia de tecnología y con un fuerte compromiso tanto de Venezuela como de la empresa SanCor para generar un vínculo durante 12 años.
El horizonte que se abre para la cuenca lechera santafesina-cordobesa es trascendente.
Por su parte, tanto el Gobierno Nacional Argentino, como el de la Provincia de Santa Fe se preparan para hacer su aporte fiscal al acuerdo entre SanCor y el gobierno de Venezuela.
El Ejecutivo nacional está estudiando mecanismos para reducir el peso de las retenciones a las exportaciones que la cooperativa láctea realice al país de Hugo Chávez, en el marco del convenio. Y el Ejecutivo provincial anunció que enviará a la Legislatura un proyecto para eximir del pago del impuesto a los sellos los contratos involucrados en la operación.
La Cooperativa SanCor tuvo origen en la Asociación de Cooperativas constituidas por productores de leche, ubicadas en la zona limítrofe de las provincias de Santa Fe y Córdoba. Durante más de seis décadas, SanCor se fue consolidando como la alternativa solidaria para el desarrollo económico y social de todos aquellos quienes integran la cooperativa de cooperativas. Sus establecimientos industriales suman capacidad de procesamiento para 6 milllones de litros de leche por jornada.
Tener sed es sentir carencia de agua.
Hoy en vez de hablar de carencia deberíamos estar preocupados por el adecuado manejo de la disponibilidad del agua. Recurso que quieren controlar y llevar.
Tener hambre, es no tener leche (como alimento y como símbolo).
Los chicos y los ancianos venezolanos la tendrán, gracias a la cooperación bilateral promocionada por dos gobiernos democráticos empeñados en la construcción de la unidad sudamericana: La Patria Grande de San Martín y Bolívar.
Hubo una vez en que cargaban los galeones de oro y plata. Hoy, la voracidad del imperio pretende cargarlos de agua y minerales críticos y estratégicos.
Hoy, la leche es el ejemplo de la cooperación y de la integración suramericana.
Pero tengamos en cuenta, por siempre, que no hay leche si no hay agua.
Osvaldo Vergara Bertiche
Rosario, Provincia de Santa Fe, República Argentina
Sábado 17 de Febrero de 2007
LA NUEVA CULTURA

Conferencia (versión textual) de Osvaldo Vergara Bertiche
en el Círculo de la Prensa de Rosario el 7 de Noviembre de 2003
Análisis, Cuadernos de Divulgación, Declarados de Interés por la Municipalidad de Rosario, Decreto 11.083 del 30 de Noviembre de 1995, es un emprendimiento cultural-educativo llevado adelante por la Señora Olga Nora Mansilla y quién les habla, y que sirve para intentar, no una utopía frustante, sino una alternativa de debate capaz de revalorizar conceptos y coadyuvar a salir de la parálisis, de la crisis y por ende del analfabetismo cultural, a amplios sectores de la población, especialmente las jóvenes generaciones ganadas, como lo señalara un articulista en un matutino local, por el «pa’ que» y el «ma’ si».
Sabemos que somos un pequeño aporte, un grano de arena en la inmensidad de la playa de desembarco de ideas que no son las nuestras, pero lo hacemos con el entusiasmo de saber que, como dijera Athaualpa Yupanqui, la arena es un puñadito... pero hay montañas de arena, o como aquel viejo paisano que señalaba con justa razón que hasta el pelo más delgado hace sombra en el suelo.
Este Ciclo, tiene un verdadero broche de oro; el realizarlo en esta ya casi centenaria y prestigiosa Institución de nuestra Ciudad: el Círculo de la Prensa, debido al interés puesto de manifiesto por sus Autoridades, a quienes agradecemos el habernos cedido este espacio.
Estas Jornadas destinadas a abordar distintas facetas de la temática Cultura y Nación entraña desafíos constantes; el primero de ellos, encontrar un público, como el de hoy, atento y dispuesto a comprender, en su cabal dimensión, la necesidad y urgencia de producir en nuestra Patria una profunda y auténtica revolución cultural; el segundo desafío y quizás el más difícil, encontrar los mecanismos idóneos para producirla, toda vez que la conquista de espacios se ve saturada de escollos colocados por los interesados en no cambiar nada o por los gatopardistas de todo pelaje.
La palabra latina cultura se relaciona etimológicamente con el verbo cultivar. En sentido estricto se cultiva la tierra, y en sentido figurado se cultiva el gusto, la inteligencia, el cuerpo. Una tradición de siglos asoció simplemente la cultura al cultivo del saber y de la sensibilidad estética. Pero es a partir de la segunda mitad del Siglo XIX, donde antropólogos, etnólogos y sociólogos comienzan a difundir que cultura es el conjunto de todos los rasgos de carácter social - no biológicos - que caracterizan a una comunidad.
Es el antropólogo británico Burnett Tylor quien en 1871 señala que «cultura es esa compleja totalidad que incluye el conocimiento, el credo, el arte, la moral, el derecho, la costumbre y otros hábitos y cualidades adquiridos por el hombre como miembro de la sociedad».
A partir de allí la cultura de una comunidad comprende no sólo sus obras de arte, sus sistemas científicos y filosóficos, sino también sus creencias, sus ritos, sus reglas de parentesco, sus modalidades de saludos, sus diversiones, sus jerarquías, sus regímenes de alimentación, su vestimenta, sus supersticiones, sus maneras de cumplir y eludir la ley y hasta sus formas de caminar y de reír.
Y a toda cultura, en términos generales, se le plantea una cuestión de supervivencia a partir del asalto a que es sometida, perfectamente meditado, y que conlleva un nombre propio: contracultura.
No nos hacemos cargo de tesis conspiracionales para explicar determinados procesos históricos, pero sí entendemos que diversos fenómenos, provenientes de causas muy dispares, configuran la mayor amenaza que se cierne sobre la cultura: la instalación de la contracultura como nueva cultura.
Es la contracultura el conjunto de movimientos, ideas y acciones de significación social cuya expansión se opone a los valores consagrados por la sociedad, se opone a la tradición artística, científica y filosófica, se opone a lo trascendente, se opone en definitiva a lo cotidiano y a las costumbres que permitieron las grandes realizaciones.
Estamos llamando contracultura a una actitud que posee, entre otras características, socavar, negar e ignorar el valor de nuestra cultura. De nuestra cultura. Esa que fuimos conformando entre indios, españoles, negros esclavizados, criollos e inmigrantes de todas partes del mundo. Esa cultura que sumó; y todo lo que suma multiplica.
En la historia de la humanidad, la contracultura muchas veces se manifestó violentamente, diríamos casi como invasión depredatoria. Desde siempre hubo una suerte de orgía anticultural, expresada brillantemente en la novela de Ray Bradbury. Siempre se quemaron libros.
Pero la mayor de las felonías anticulturales se ha dado toda vez que intelectuales, científicos, artistas, docentes y dirigentes sociales han sufrido el oprobio de la censura y el escándalo de la persecución y la muerte.
También existe un fenómeno pacífico de la contracultura. No tan feroz, pero sí más peligroso, porque suele ser menos visible y menos identificable.
Las actitudes individuales de inclinación en favor de una u otra manifestación de arte, de pseudo arte, o de cualquier otra expresión, por más primarias o torpes que sean, no constituyen un hecho contracultural. Los gustos de algunas personas pueden parecernos pobres, ridículos o abominables, pero esos gustos en sí mismos no son contraculturales. La contracultura aparece cuando gustos, usos, costumbres y pensamientos se oponen a los grandes valores de la cultura. El principal peligro de la contracultura es el cercenamiento de las raíces que nos unen.
La contracultura se infiltra en cada momento de nuestra vida. Quiebra, muchas veces, la débil resistencia de los adultos y hacen del mundo de los niños y de los adolescentes una fácil presa. La contracultura golpea siempre en el embrión de la sociedad.
Y no es casual entonces, que la contracultura alcanza su culminación en la contrapedagogía, o sea el conjunto de ideas que en forma directa o indirecta contribuyen al debilitamiento de la función primordial de la pedagogía, que es transmitir el saber, transmitir la cultura y los mecanismos que hacen posible su permanente renovación en un solo sentido: otorgar mayor calidad de vida y elevación del espíritu.
Don Arturo Jauretche simplificaba esta explicación llamándola simplemente Colonización Pedagógica.
Ahora bien, el tema más delicado e importante de la problemática cultural es sin duda el de la cuestión nacional.
Está escrito aquello de que «la riqueza de las naciones depende de su cultura» y que «la cultura valoriza al hombre y el hombre valoriza todo lo demás» y también que «la unidad nacional se funda en una cultura compartida». Con toda seguridad que en letras de molde se señala que «la desigualdad cultural es la madre de la desigualdad social y económica». Y como corolario encontraríamos la síntesis: CULTURA ES ÉTICA. Y la ética es indispensable para superar la decadencia y la recesión.
Se habla de nación, nacionalismo, sentimiento nacional, ser nacional. Se realizan elucubraciones sobre su significado. Pero en definitiva todas estas expresiones encierran como concepto una aventura en común, con alegrías, riesgos y pesares compartidos. Nación, nacionalismo, sentimiento nacional, ser nacional, son expresiones de importantes lazos de solidaridad, de intereses y de comunicación. Y toda Nación y específicamente la nuestra, cuenta con su patrimonio cultural que es parte fundamental de las manifestaciones que el hombre en comunidad fue generando en continua interacción vital con su circunstancia.
La conservación de ese patrimonio tiene sentido en función de la calidad de vida del hombre actual y de las generaciones venideras. Asimismo, ante el fenómeno de la globalización, se genera la necesidad de fortalecer la conciencia cultural de los argentinos, así el patrimonio aparece resignificado como factor de unidad entre nosotros.
El rescate del patrimonio posibilita el reencuentro de la persona con su historia personal y colectiva, el acercamiento a sus raíces, la posibilidad de recordar, recrear y de conmoverse con lo que le resulta familiar o cercano. Este capital que proviene del pasado contribuye a mejorar la calidad de vida comunitaria presente, por lo que la dimensión social de la persona se desarrollará cuantitativa y cualitativamente. Las diferentes manifestaciones del arte y la arquitectura, como así también las fiestas, música y bailes populares, las formas de cultivar la tierra y los oficios tradicionales, las artesanías o las antiguas recetas gastronómicas y medicinales transmitidas por las distintas generaciones constituyen la base del valioso patrimonio nacional.
El reconocimiento y valoración de ese patrimonio, recurso elemental con el que cuenta la sociedad, será la base para diseñar futuros programas y proyectos que lo conviertan en eje del desarrollo. Es a partir del proyecto Cultural sustentado en ese patrimonio con el que construiremos una nueva Nación.
Y contra la contracultura impuesta, contra la colonización pedagógica, es que convocamos a esa Revolución Cultural necesaria, profunda e impostergable. Deben participar los mejores talentos y su difusión debe apoyarse en la mejor tecnología a nuestro alcance. La Argentina podrá liderar otra gesta libertadora en la América del Sur sobre la base del ejemplo de su propia transformación.
Vivimos hoy en una democracia plena de imperfecciones pero con un Pueblo seguro y firme en la defensa de sus derechos políticos. Sin embargo se carece de la capacidad necesaria para ejercerlos correctamente, condición sin la cual ninguna democracia puede prosperar. La democracia es un sistema político exigente en los niveles culturales de la población ya que es el gran elector y árbitro final de toda divergencia. De ahí que el único camino sea el de la capacitación constante del Pueblo. De ahí que surge inexorablemente la urgencia de la Revolución Cultural.
La que pregonamos exige la modificación de ideas, sentimientos, hábitos y costumbres que se han impuesto a contrapelo de nuestras mejores tradiciones. La conciencia de su necesidad no se ha generalizado, pero la profundización de la crisis de los últimos años y las terribles consecuencias sociales, más lo nuevos vientos que soplan impulsarán el cambio. El sentido del cambio no está escrito y se hará en el andar de neustro presente.
La Argentina que nos ha tocado vivir, la del Siglo XX, sufrió un proceso de verdadera decadencia.
El formidable progreso económico de la segunda mitad del Siglo XIX y primeras décadas del XX, resultó del proyecto nacional de la Organización, republicano y aristocratizante, conducido por una minoría ilustrada, con ideas liberales en materia política y económica y construido sobre una estructura social desigual e injusta que provenía de la Colonia.
Este proyecto en su carácter nacional estaba impulsado y definido por una temática clara: la organización de la Nación y del Estado, la ocupación efectiva de todo el territorio, la solución de los grandes problemas como el de la navegación de los ríos, la nacionalización de las rentas de aduana, la formación de las Fuerzas Armadas, la federalización de Buenos Aires y la sanción de la legislación de fondo.
En ese proyecto se instalaba la igualdad política y jurídica de toda la población como resultado de la legislación civil, comercial, procesal y penal dictada. Se innovaba profundamente sobre la Colonia, fundada en las encomiendas, la esclavitud y los fueros personales. Así se aprueba la legislación electoral más avanzada de su época. Pero la igualdad jurídica y política no equivale a igualdad social y económica y esta desigualdad originaría la derrota de ese proyecto.
En el orden social lo trascendente fue el cambio operado por la inmigración. La antigua sociedad, conformada por dos estratos perfectamente diferenciados, se convirtió en una nueva dividida en tres segmentos.
La inmigración fue la que desde el principio comenzó a competir para ocupar posiciones en el comercio, la industria y la agricultura, por encima de la condición de aparcería en la que se había iniciado. Estas exigencias de la inmigración eran resultado de su incorporación a los principios de la Constitución Argentina.
La segunda transformación se produce a mediados del Siglo XX y fue quizás la más importante, ya que implicó la abrupta aparición del elemento mestizo como sector social predominante, debidamente organizado y concientizado sobre sus derechos y su fuerza y con la clara determinación de ejercerlos.
Este sector traía una impronta cultural diferente a la de la inmigración; tenían trescientos años de historia en América compartida con la clase criolla.
Eran los descendientes de los hijos de la tierra, de los pobladores de la inmensa campaña hasta la generalización del alambrado, de los soldados de la Independencia, de la montonera, de los gauchos. A diferencia de los indios, no conocieron la esclavitud ni la encomienda, la mita o el yanaconazgo, pero tampoco habían tenido acceso a la función pública ni tan siquiera en los Cabildos, como tampoco habían participado en el comercio, las profesiones o la educación; es decir que poseían un status claramente inferior a la de los criollos (hijos de españoles).
En el Siglo XX eran los trabajadores del campo, los pobladores de los suburbios pobres de las grandes ciudades, los trabajadores de los ingenios, de la industria frigorífica, y en general eran los proveedores de la mano de obra no calificada o de escasa calificación.
Trajeron el predominio del folclore y en un principio se aliaron a los grupos intelectuales más tradicionalistas, de la antigua tradición española, antiliberal y revisionista de la historia oficial, que ejerció en un principio una suerte de conducción consentida, pero después se afirmaron en sus propios representantes.
Estos grupos se movilizaron según sus puntos de vista contra una Argentina oligárquica, latifundista, aliada a los capitales extranjeros, usufructuaria de altas rentas, con formas de vida lujosa, afrancesada y anglicanizada en sus gustos y maneras.
Sin duda alguna fue un movimiento auténticamente argentino, no marxista, lo que hace que muchos intelectuales «progresistas» de esos tiempos no entendieran este fenómeno, que por otra parte ya lleva más de cincuenta años de existencia y permanencia decisiva en los avatares de la Nación.
Fue lo que Scalabrini Ortiz llamó «el subsuelo de la Patria sublevado».
Pero en la segunda mitad del Siglo XX el problema de la inmigración desapareció, sus descendientes ocuparon todos los lugares que podían ocupar y ya no ingresaron nuevos grupos provenientes de Europa. Con sorpresa comenzamos a observar y padecer que la Argentina ya no es uno de los países más ricos.
Al mismo tiempo los planteos tradicionales de los sectores obreros en cuanto a sus conquistas fueron superados por la economía de mercado, aprendiendo no sin dolores que la prevalencia política no es suficiente para disponer de empleo y altos salarios, ni tampoco es garantía de igualdad social, por el contrario, bajos salarios y desigualdad es lo que se ha acentuado.
Los problemas son la desocupación y el subempleo, la caída de los ingresos y la exclusión social, el achicamiento del mercado y la pérdida de la pequeña y mediana empresa, sumada a la insolvencia del Estado frente a sus proveedores, acreedores, empleados y toda la clase pasiva dependiente del sistema de seguridad social.
Hoy volvemos a pensar el país. Un nuevo proyecto nacional es viable. Es el único recurso para integrar y mejorar a todos los sectores y como condición para el funcionamiento correcto de la democracia.
Es necesario, entonces, una Revolución Cultural, que multiplique la capacidad del mayor capital que tiene la Nación, su Pueblo, para que este multiplique los demás factores.
Al jerarquizarse los objetivos, se jerarquizará la política, la clase dirigente y toda la sociedad.
El espíritu de la Nación necesita una gran convocatoria, única, que puede despertar sus fibras heróicas.
Se insiste siempre, fundamentalmente en ciertos foros, en ciertas tertulias de cierto trasnochado intelectualismo, que no tenemos identidad. Se alude al hecho de nuestra juventud como pueblo y a las enormes corrientes inmigratorias sumada a los exterminios perpetrados contra aborígenes y negros en las distintas etapas de conformación y consolidación tanto de América en general y de Argentina en particular.
Pero no es así. Tenemos identidad. Identidad que se expresa no sólo en nuestro idioma hablado con la incorporación del vos y el tomá y del riquísimo lunfardo amasado con la influencia italiana y española, sino también por esa idiosincrasia que oscila entre el asado y la melancolía, entre la improvisación creativa y la fuga, entre premios Nobel y corruptos. Nuestra identidad surge justamente del elemento más utilizado para negarla: las distintas simientes que engendraron a los argentinos de hoy.
Nuestro país es disímil y variado tanto en lo geográfico y social, como en los orígenes mismos de las civilizaciones regionales. Poco parecen tener que ver los santiagueños, con fuertes raíces quichuas y colonizados por jesuítas munidos de cruces, arpas, violines y vihuelas, con los rionegrinos con abuelos mapuches. Ni hablar del ciudadano de nuestras grandes ciudades. Sin embargo y por encima de cuestiones políticas, sociales y económicas, existen ciertas cuerdas que vibran estimuladas por todos o casi todos nostros.
La contracultura en la Argentina no es novedosa, ni producto de la post-postmodernidad; sin ir más lejos, el almanaque nos brinda ciertas fechas precisas que significaron un cambio no sólo de signo político, sino de la aparición de una nueva cultura política, la de la espada, con la secuela por todos conocida: Setiembre de 1930 y de 1955.
Y en Junio de 1966, con la aparición del Onganiato, comienza la verdadera construcción de la contracultura, Bernardo Neustad y Mariano Grondona mediante. No sólo la Noche de los Bastones Largos en las Universidades, sino por ejemplo, sacar los bancos de los subterráneos de Buenos Aires para eliminar así el vagabundeo, la desaparición de EUDEBA y el cierre de galerías y muestras de arte por su connotación subversiva.
Y más acá en el tiempo, el 24 de Marzo de 1976, es el momento culminante de la derrota estratégica del pueblo argentino. Derrota estratégica, porque aún hoy después de 27 años, no hemos podido salir victoriosos; no sólo nos sigue pesando muertos y desaparecidos, sino la pérdida de la cultura del trabajo y la incorporación de la cultura de la especulación, apoyada en célebres frases que en muchos se hicieron carne: no te metás y por algo será.
Sumado a todo esto, la Década del ‘90 y la aplicación de un modelo neoliberal a ultranza que nos hundió y nos llevó a los límites: estuvimos al borde de la desintegración de la Nación y se llevó a inmensos sectores de nuestro pueblo a la marginalidad social, económica y cultural.
Este último modelo económico-social, profundizado desde Martínez de Hoz, ha determinado una cultura que debemos desterrar.
Entonces, el contenido de la Revolución Cultural debe partir de un conocimiento previo de esta otra cultura que debemos eliminar; cultura que se encuentra en la idiosincracia de muchos de los argentinos.
Es evidente que en nosotros existen valores positivos y también negativos.
Entre los primeros podemos señalar el sentido de la libertad y de la igualdad, de la familia, el propósito de mejoramiento, la religiosidad, el sentido de la democracia y la tolerancia.
Entre los segundos se observa el desconocimiento de la escasez, el no reconocimiento que se acabó el país rico, la desvalorización del tiempo, la resistencia a la jerarquía, escaso sentido de responsabilidad, la falta de asimilación del lucro lógico y del cálculo ecónomico, un cierto grado de fatalismo, un insuficiente respeto de la propiedad pública y privada, el resentimiento y el desprecio, la poca aplicación de métodos experimentales, insuficiente solidaridad, rasgos de espíritu faccioso y falta de compromiso. Y si a todo esto se le agrega el incumplimiento de principios éticos que ordenan las conductas, tanto en el orden individual como colectivo, la situación puede considerarse de gravedad.
La incorporación de este reconocimiento y de la necesidad de modificar hábitos y costumbres se debe producir en todos los estratos sociales, desde los más humildes a los más encumbrados. No es suficiente difundirlo en el campo universitario o académico, debe generarse el debate en el seno mismo de la sociedad.
Ahora bien, la circunstancia de que los argentinos tengamos que corregir atrasos y deformaciones culturales, tecnológicas y económicas, no debe llevarnos al error de creer que se deben corregir otros aspectos de nuestra formación cultural, que hacen a nuestra idiosincrasia, a la historia, y a la conservación de valores fundamentales, por el contrario mantener nuestra identidad y conservar la autoestima y una sociabilidad grata a nuestros sentimientos y convicciones es el camino a seguir.
Esta convocatoria a producir una revolución Cultural permitirá iniciar un nuevo período en la historia argentina porque la Nación estará culturalmente preparada para ser eficiente en todo sentido, con un fuerte sentido ético y en aptitud para participar con altos dividendos entre los pueblos, logrando así y solamente así la grandeza de la Patria y el bienestar del Pueblo.
en el Círculo de la Prensa de Rosario el 7 de Noviembre de 2003
Análisis, Cuadernos de Divulgación, Declarados de Interés por la Municipalidad de Rosario, Decreto 11.083 del 30 de Noviembre de 1995, es un emprendimiento cultural-educativo llevado adelante por la Señora Olga Nora Mansilla y quién les habla, y que sirve para intentar, no una utopía frustante, sino una alternativa de debate capaz de revalorizar conceptos y coadyuvar a salir de la parálisis, de la crisis y por ende del analfabetismo cultural, a amplios sectores de la población, especialmente las jóvenes generaciones ganadas, como lo señalara un articulista en un matutino local, por el «pa’ que» y el «ma’ si».
Sabemos que somos un pequeño aporte, un grano de arena en la inmensidad de la playa de desembarco de ideas que no son las nuestras, pero lo hacemos con el entusiasmo de saber que, como dijera Athaualpa Yupanqui, la arena es un puñadito... pero hay montañas de arena, o como aquel viejo paisano que señalaba con justa razón que hasta el pelo más delgado hace sombra en el suelo.
Este Ciclo, tiene un verdadero broche de oro; el realizarlo en esta ya casi centenaria y prestigiosa Institución de nuestra Ciudad: el Círculo de la Prensa, debido al interés puesto de manifiesto por sus Autoridades, a quienes agradecemos el habernos cedido este espacio.
Estas Jornadas destinadas a abordar distintas facetas de la temática Cultura y Nación entraña desafíos constantes; el primero de ellos, encontrar un público, como el de hoy, atento y dispuesto a comprender, en su cabal dimensión, la necesidad y urgencia de producir en nuestra Patria una profunda y auténtica revolución cultural; el segundo desafío y quizás el más difícil, encontrar los mecanismos idóneos para producirla, toda vez que la conquista de espacios se ve saturada de escollos colocados por los interesados en no cambiar nada o por los gatopardistas de todo pelaje.
La palabra latina cultura se relaciona etimológicamente con el verbo cultivar. En sentido estricto se cultiva la tierra, y en sentido figurado se cultiva el gusto, la inteligencia, el cuerpo. Una tradición de siglos asoció simplemente la cultura al cultivo del saber y de la sensibilidad estética. Pero es a partir de la segunda mitad del Siglo XIX, donde antropólogos, etnólogos y sociólogos comienzan a difundir que cultura es el conjunto de todos los rasgos de carácter social - no biológicos - que caracterizan a una comunidad.
Es el antropólogo británico Burnett Tylor quien en 1871 señala que «cultura es esa compleja totalidad que incluye el conocimiento, el credo, el arte, la moral, el derecho, la costumbre y otros hábitos y cualidades adquiridos por el hombre como miembro de la sociedad».
A partir de allí la cultura de una comunidad comprende no sólo sus obras de arte, sus sistemas científicos y filosóficos, sino también sus creencias, sus ritos, sus reglas de parentesco, sus modalidades de saludos, sus diversiones, sus jerarquías, sus regímenes de alimentación, su vestimenta, sus supersticiones, sus maneras de cumplir y eludir la ley y hasta sus formas de caminar y de reír.
Y a toda cultura, en términos generales, se le plantea una cuestión de supervivencia a partir del asalto a que es sometida, perfectamente meditado, y que conlleva un nombre propio: contracultura.
No nos hacemos cargo de tesis conspiracionales para explicar determinados procesos históricos, pero sí entendemos que diversos fenómenos, provenientes de causas muy dispares, configuran la mayor amenaza que se cierne sobre la cultura: la instalación de la contracultura como nueva cultura.
Es la contracultura el conjunto de movimientos, ideas y acciones de significación social cuya expansión se opone a los valores consagrados por la sociedad, se opone a la tradición artística, científica y filosófica, se opone a lo trascendente, se opone en definitiva a lo cotidiano y a las costumbres que permitieron las grandes realizaciones.
Estamos llamando contracultura a una actitud que posee, entre otras características, socavar, negar e ignorar el valor de nuestra cultura. De nuestra cultura. Esa que fuimos conformando entre indios, españoles, negros esclavizados, criollos e inmigrantes de todas partes del mundo. Esa cultura que sumó; y todo lo que suma multiplica.
En la historia de la humanidad, la contracultura muchas veces se manifestó violentamente, diríamos casi como invasión depredatoria. Desde siempre hubo una suerte de orgía anticultural, expresada brillantemente en la novela de Ray Bradbury. Siempre se quemaron libros.
Pero la mayor de las felonías anticulturales se ha dado toda vez que intelectuales, científicos, artistas, docentes y dirigentes sociales han sufrido el oprobio de la censura y el escándalo de la persecución y la muerte.
También existe un fenómeno pacífico de la contracultura. No tan feroz, pero sí más peligroso, porque suele ser menos visible y menos identificable.
Las actitudes individuales de inclinación en favor de una u otra manifestación de arte, de pseudo arte, o de cualquier otra expresión, por más primarias o torpes que sean, no constituyen un hecho contracultural. Los gustos de algunas personas pueden parecernos pobres, ridículos o abominables, pero esos gustos en sí mismos no son contraculturales. La contracultura aparece cuando gustos, usos, costumbres y pensamientos se oponen a los grandes valores de la cultura. El principal peligro de la contracultura es el cercenamiento de las raíces que nos unen.
La contracultura se infiltra en cada momento de nuestra vida. Quiebra, muchas veces, la débil resistencia de los adultos y hacen del mundo de los niños y de los adolescentes una fácil presa. La contracultura golpea siempre en el embrión de la sociedad.
Y no es casual entonces, que la contracultura alcanza su culminación en la contrapedagogía, o sea el conjunto de ideas que en forma directa o indirecta contribuyen al debilitamiento de la función primordial de la pedagogía, que es transmitir el saber, transmitir la cultura y los mecanismos que hacen posible su permanente renovación en un solo sentido: otorgar mayor calidad de vida y elevación del espíritu.
Don Arturo Jauretche simplificaba esta explicación llamándola simplemente Colonización Pedagógica.
Ahora bien, el tema más delicado e importante de la problemática cultural es sin duda el de la cuestión nacional.
Está escrito aquello de que «la riqueza de las naciones depende de su cultura» y que «la cultura valoriza al hombre y el hombre valoriza todo lo demás» y también que «la unidad nacional se funda en una cultura compartida». Con toda seguridad que en letras de molde se señala que «la desigualdad cultural es la madre de la desigualdad social y económica». Y como corolario encontraríamos la síntesis: CULTURA ES ÉTICA. Y la ética es indispensable para superar la decadencia y la recesión.
Se habla de nación, nacionalismo, sentimiento nacional, ser nacional. Se realizan elucubraciones sobre su significado. Pero en definitiva todas estas expresiones encierran como concepto una aventura en común, con alegrías, riesgos y pesares compartidos. Nación, nacionalismo, sentimiento nacional, ser nacional, son expresiones de importantes lazos de solidaridad, de intereses y de comunicación. Y toda Nación y específicamente la nuestra, cuenta con su patrimonio cultural que es parte fundamental de las manifestaciones que el hombre en comunidad fue generando en continua interacción vital con su circunstancia.
La conservación de ese patrimonio tiene sentido en función de la calidad de vida del hombre actual y de las generaciones venideras. Asimismo, ante el fenómeno de la globalización, se genera la necesidad de fortalecer la conciencia cultural de los argentinos, así el patrimonio aparece resignificado como factor de unidad entre nosotros.
El rescate del patrimonio posibilita el reencuentro de la persona con su historia personal y colectiva, el acercamiento a sus raíces, la posibilidad de recordar, recrear y de conmoverse con lo que le resulta familiar o cercano. Este capital que proviene del pasado contribuye a mejorar la calidad de vida comunitaria presente, por lo que la dimensión social de la persona se desarrollará cuantitativa y cualitativamente. Las diferentes manifestaciones del arte y la arquitectura, como así también las fiestas, música y bailes populares, las formas de cultivar la tierra y los oficios tradicionales, las artesanías o las antiguas recetas gastronómicas y medicinales transmitidas por las distintas generaciones constituyen la base del valioso patrimonio nacional.
El reconocimiento y valoración de ese patrimonio, recurso elemental con el que cuenta la sociedad, será la base para diseñar futuros programas y proyectos que lo conviertan en eje del desarrollo. Es a partir del proyecto Cultural sustentado en ese patrimonio con el que construiremos una nueva Nación.
Y contra la contracultura impuesta, contra la colonización pedagógica, es que convocamos a esa Revolución Cultural necesaria, profunda e impostergable. Deben participar los mejores talentos y su difusión debe apoyarse en la mejor tecnología a nuestro alcance. La Argentina podrá liderar otra gesta libertadora en la América del Sur sobre la base del ejemplo de su propia transformación.
Vivimos hoy en una democracia plena de imperfecciones pero con un Pueblo seguro y firme en la defensa de sus derechos políticos. Sin embargo se carece de la capacidad necesaria para ejercerlos correctamente, condición sin la cual ninguna democracia puede prosperar. La democracia es un sistema político exigente en los niveles culturales de la población ya que es el gran elector y árbitro final de toda divergencia. De ahí que el único camino sea el de la capacitación constante del Pueblo. De ahí que surge inexorablemente la urgencia de la Revolución Cultural.
La que pregonamos exige la modificación de ideas, sentimientos, hábitos y costumbres que se han impuesto a contrapelo de nuestras mejores tradiciones. La conciencia de su necesidad no se ha generalizado, pero la profundización de la crisis de los últimos años y las terribles consecuencias sociales, más lo nuevos vientos que soplan impulsarán el cambio. El sentido del cambio no está escrito y se hará en el andar de neustro presente.
La Argentina que nos ha tocado vivir, la del Siglo XX, sufrió un proceso de verdadera decadencia.
El formidable progreso económico de la segunda mitad del Siglo XIX y primeras décadas del XX, resultó del proyecto nacional de la Organización, republicano y aristocratizante, conducido por una minoría ilustrada, con ideas liberales en materia política y económica y construido sobre una estructura social desigual e injusta que provenía de la Colonia.
Este proyecto en su carácter nacional estaba impulsado y definido por una temática clara: la organización de la Nación y del Estado, la ocupación efectiva de todo el territorio, la solución de los grandes problemas como el de la navegación de los ríos, la nacionalización de las rentas de aduana, la formación de las Fuerzas Armadas, la federalización de Buenos Aires y la sanción de la legislación de fondo.
En ese proyecto se instalaba la igualdad política y jurídica de toda la población como resultado de la legislación civil, comercial, procesal y penal dictada. Se innovaba profundamente sobre la Colonia, fundada en las encomiendas, la esclavitud y los fueros personales. Así se aprueba la legislación electoral más avanzada de su época. Pero la igualdad jurídica y política no equivale a igualdad social y económica y esta desigualdad originaría la derrota de ese proyecto.
En el orden social lo trascendente fue el cambio operado por la inmigración. La antigua sociedad, conformada por dos estratos perfectamente diferenciados, se convirtió en una nueva dividida en tres segmentos.
La inmigración fue la que desde el principio comenzó a competir para ocupar posiciones en el comercio, la industria y la agricultura, por encima de la condición de aparcería en la que se había iniciado. Estas exigencias de la inmigración eran resultado de su incorporación a los principios de la Constitución Argentina.
La segunda transformación se produce a mediados del Siglo XX y fue quizás la más importante, ya que implicó la abrupta aparición del elemento mestizo como sector social predominante, debidamente organizado y concientizado sobre sus derechos y su fuerza y con la clara determinación de ejercerlos.
Este sector traía una impronta cultural diferente a la de la inmigración; tenían trescientos años de historia en América compartida con la clase criolla.
Eran los descendientes de los hijos de la tierra, de los pobladores de la inmensa campaña hasta la generalización del alambrado, de los soldados de la Independencia, de la montonera, de los gauchos. A diferencia de los indios, no conocieron la esclavitud ni la encomienda, la mita o el yanaconazgo, pero tampoco habían tenido acceso a la función pública ni tan siquiera en los Cabildos, como tampoco habían participado en el comercio, las profesiones o la educación; es decir que poseían un status claramente inferior a la de los criollos (hijos de españoles).
En el Siglo XX eran los trabajadores del campo, los pobladores de los suburbios pobres de las grandes ciudades, los trabajadores de los ingenios, de la industria frigorífica, y en general eran los proveedores de la mano de obra no calificada o de escasa calificación.
Trajeron el predominio del folclore y en un principio se aliaron a los grupos intelectuales más tradicionalistas, de la antigua tradición española, antiliberal y revisionista de la historia oficial, que ejerció en un principio una suerte de conducción consentida, pero después se afirmaron en sus propios representantes.
Estos grupos se movilizaron según sus puntos de vista contra una Argentina oligárquica, latifundista, aliada a los capitales extranjeros, usufructuaria de altas rentas, con formas de vida lujosa, afrancesada y anglicanizada en sus gustos y maneras.
Sin duda alguna fue un movimiento auténticamente argentino, no marxista, lo que hace que muchos intelectuales «progresistas» de esos tiempos no entendieran este fenómeno, que por otra parte ya lleva más de cincuenta años de existencia y permanencia decisiva en los avatares de la Nación.
Fue lo que Scalabrini Ortiz llamó «el subsuelo de la Patria sublevado».
Pero en la segunda mitad del Siglo XX el problema de la inmigración desapareció, sus descendientes ocuparon todos los lugares que podían ocupar y ya no ingresaron nuevos grupos provenientes de Europa. Con sorpresa comenzamos a observar y padecer que la Argentina ya no es uno de los países más ricos.
Al mismo tiempo los planteos tradicionales de los sectores obreros en cuanto a sus conquistas fueron superados por la economía de mercado, aprendiendo no sin dolores que la prevalencia política no es suficiente para disponer de empleo y altos salarios, ni tampoco es garantía de igualdad social, por el contrario, bajos salarios y desigualdad es lo que se ha acentuado.
Los problemas son la desocupación y el subempleo, la caída de los ingresos y la exclusión social, el achicamiento del mercado y la pérdida de la pequeña y mediana empresa, sumada a la insolvencia del Estado frente a sus proveedores, acreedores, empleados y toda la clase pasiva dependiente del sistema de seguridad social.
Hoy volvemos a pensar el país. Un nuevo proyecto nacional es viable. Es el único recurso para integrar y mejorar a todos los sectores y como condición para el funcionamiento correcto de la democracia.
Es necesario, entonces, una Revolución Cultural, que multiplique la capacidad del mayor capital que tiene la Nación, su Pueblo, para que este multiplique los demás factores.
Al jerarquizarse los objetivos, se jerarquizará la política, la clase dirigente y toda la sociedad.
El espíritu de la Nación necesita una gran convocatoria, única, que puede despertar sus fibras heróicas.
Se insiste siempre, fundamentalmente en ciertos foros, en ciertas tertulias de cierto trasnochado intelectualismo, que no tenemos identidad. Se alude al hecho de nuestra juventud como pueblo y a las enormes corrientes inmigratorias sumada a los exterminios perpetrados contra aborígenes y negros en las distintas etapas de conformación y consolidación tanto de América en general y de Argentina en particular.
Pero no es así. Tenemos identidad. Identidad que se expresa no sólo en nuestro idioma hablado con la incorporación del vos y el tomá y del riquísimo lunfardo amasado con la influencia italiana y española, sino también por esa idiosincrasia que oscila entre el asado y la melancolía, entre la improvisación creativa y la fuga, entre premios Nobel y corruptos. Nuestra identidad surge justamente del elemento más utilizado para negarla: las distintas simientes que engendraron a los argentinos de hoy.
Nuestro país es disímil y variado tanto en lo geográfico y social, como en los orígenes mismos de las civilizaciones regionales. Poco parecen tener que ver los santiagueños, con fuertes raíces quichuas y colonizados por jesuítas munidos de cruces, arpas, violines y vihuelas, con los rionegrinos con abuelos mapuches. Ni hablar del ciudadano de nuestras grandes ciudades. Sin embargo y por encima de cuestiones políticas, sociales y económicas, existen ciertas cuerdas que vibran estimuladas por todos o casi todos nostros.
La contracultura en la Argentina no es novedosa, ni producto de la post-postmodernidad; sin ir más lejos, el almanaque nos brinda ciertas fechas precisas que significaron un cambio no sólo de signo político, sino de la aparición de una nueva cultura política, la de la espada, con la secuela por todos conocida: Setiembre de 1930 y de 1955.
Y en Junio de 1966, con la aparición del Onganiato, comienza la verdadera construcción de la contracultura, Bernardo Neustad y Mariano Grondona mediante. No sólo la Noche de los Bastones Largos en las Universidades, sino por ejemplo, sacar los bancos de los subterráneos de Buenos Aires para eliminar así el vagabundeo, la desaparición de EUDEBA y el cierre de galerías y muestras de arte por su connotación subversiva.
Y más acá en el tiempo, el 24 de Marzo de 1976, es el momento culminante de la derrota estratégica del pueblo argentino. Derrota estratégica, porque aún hoy después de 27 años, no hemos podido salir victoriosos; no sólo nos sigue pesando muertos y desaparecidos, sino la pérdida de la cultura del trabajo y la incorporación de la cultura de la especulación, apoyada en célebres frases que en muchos se hicieron carne: no te metás y por algo será.
Sumado a todo esto, la Década del ‘90 y la aplicación de un modelo neoliberal a ultranza que nos hundió y nos llevó a los límites: estuvimos al borde de la desintegración de la Nación y se llevó a inmensos sectores de nuestro pueblo a la marginalidad social, económica y cultural.
Este último modelo económico-social, profundizado desde Martínez de Hoz, ha determinado una cultura que debemos desterrar.
Entonces, el contenido de la Revolución Cultural debe partir de un conocimiento previo de esta otra cultura que debemos eliminar; cultura que se encuentra en la idiosincracia de muchos de los argentinos.
Es evidente que en nosotros existen valores positivos y también negativos.
Entre los primeros podemos señalar el sentido de la libertad y de la igualdad, de la familia, el propósito de mejoramiento, la religiosidad, el sentido de la democracia y la tolerancia.
Entre los segundos se observa el desconocimiento de la escasez, el no reconocimiento que se acabó el país rico, la desvalorización del tiempo, la resistencia a la jerarquía, escaso sentido de responsabilidad, la falta de asimilación del lucro lógico y del cálculo ecónomico, un cierto grado de fatalismo, un insuficiente respeto de la propiedad pública y privada, el resentimiento y el desprecio, la poca aplicación de métodos experimentales, insuficiente solidaridad, rasgos de espíritu faccioso y falta de compromiso. Y si a todo esto se le agrega el incumplimiento de principios éticos que ordenan las conductas, tanto en el orden individual como colectivo, la situación puede considerarse de gravedad.
La incorporación de este reconocimiento y de la necesidad de modificar hábitos y costumbres se debe producir en todos los estratos sociales, desde los más humildes a los más encumbrados. No es suficiente difundirlo en el campo universitario o académico, debe generarse el debate en el seno mismo de la sociedad.
Ahora bien, la circunstancia de que los argentinos tengamos que corregir atrasos y deformaciones culturales, tecnológicas y económicas, no debe llevarnos al error de creer que se deben corregir otros aspectos de nuestra formación cultural, que hacen a nuestra idiosincrasia, a la historia, y a la conservación de valores fundamentales, por el contrario mantener nuestra identidad y conservar la autoestima y una sociabilidad grata a nuestros sentimientos y convicciones es el camino a seguir.
Esta convocatoria a producir una revolución Cultural permitirá iniciar un nuevo período en la historia argentina porque la Nación estará culturalmente preparada para ser eficiente en todo sentido, con un fuerte sentido ético y en aptitud para participar con altos dividendos entre los pueblos, logrando así y solamente así la grandeza de la Patria y el bienestar del Pueblo.
A 55 AÑOS DE LA MUERTE DE EVITA

abanderada de los humildes
capitana de tus huestes de descamisados.
capitana de tus huestes de descamisados.
Tu nombre es bandera
de lucha a los vientos
llama gigantesca
que se hace llamarada
en ese incendio tuyo,
que es el incendio revolucionario
de una nueva argentina justiciera.
El 26 de Julio de 1952, moría María Eva Duarte de Perón
Por la Red Argentina de Radiodifusión, la Subsecretaría de Informaciones de la Presidencia anunció que cumplía con el "penosísimo deber de informar al pueblo de la República que a las 20,25 ha muerto la señora Eva Perón, Jefa espiritual de la Nación".
Había muerto la Primera Dama, la esposa del Presidente de la Nación Argentina.
Para el Pueblo argentino, para los trabajadores, para los cabecitas negras, para los grasas, para los humildes, había muerto EVITA, que así la habían bautizado, con un nombre sencillo y tierno, cargado de cariño y afecto.
Había muerto EVITA, su Guía Espiritual, su Abanderada.
Es el Pueblo de la Patria el que asume en esos momentos la grave resonancia de la noticia. Un lamento funerario cubre toda la extensión geográfica de nuestro país.
La congoja se ha convertido en lágrimas, en llanto, en desesperación, también en bronca.
La muerte se llevaba demasiado temprano a quién tanto había hecho, a quién tanto había dado, a quién tanto había amado.
Porque solamente quién ama en profundidad puede romper todos los precedentes históricos y definir una modalidad nunca vista.
Sólo el amor puede convertir a alguien en una inclaudicable, tenaz y persistente luchadora por los derechos de los sin derechos.
Había muerto quién suscitó intensos sentimientos y emociones profundas, sin haber provocado jamás indiferencia.
Evita era mujer y sobre la mujer había señalado: “Si una mujer vive para si misma, yo creo que no es una mujer o no puede decirse que viva...".
Ella fue un ejemplo de lo que predicaba: no vivió para si misma, siguió viviendo en el corazón y en la mente de millones de argentinos por generaciones.
Han pasado 55 años de la infausta jornada.
La seguimos recordando, honrando, homenajeando.
Se convirtió en un mito. Mito, no como una fábula o una ficción, sino como una alegoría, como una figura retórica, como un icono sagrado.
Desde aquel entonces, siempre se ha escuchado resonar en las calles ¡si Evita viviera!!!. lo que significa que en el pensamiento colectivo de los argentinos está presente que si Evita viviera, muchas de las cosas que han pasado no habrían pasado.
¡Qué reconocimiento!!! ¡Qué agradecimiento!!! ¡Qué legitimación!!! ¡Qué interacción!!!
También hemos escuchado, desde “el tablón” de las populares de la Patria, ese fervoroso clamor: ¡Evita volvé”.
Es el grito de la angustia y la desesperación de los que se sienten nuevamente desamparados, desprotegidos y humillados.
El Pueblo argentino en esa búsqueda incesante de la verdad y la justicia la eligió.
Evita es “La Elegida”. Elegida por unanimidad de los más que tienen menos.
A Evita la tenemos presente; la tenemos presente no solamente para “cumplir” mediante una oración fúnebre; no solamente para recordar aquel intenso y fecundo pasado; la tenemos presente porque su prédica y su acción es una Bandera.
Bandera… mientras la injusticia insolente y los insolentes que la imponen se paseen por una Argentina en permanente desangre y desguace.
Bandera… porque al igual que Simón Bolívar, al decir de José Martí: “Lo que él no dejó hecho, sin hacer está hoy”; lo que Evita dejó sin hacer… ¡sin hacer está todavía hoy!
Y está sin hacer porque el 26 de Junio de 1948 advertía: “es inconcebible que haya habido tan malos argentinos que no hayan pensado en su Pueblo y en esta Patria a la que hicieron grandes nuestros próceres, mientras ellos tratan de hundirla”, al mismo tiempo que nos dejaba un mensaje, un eterno recordatorio, una lección, una voz de alerta: “yo pido, en nombre de los descamisados, que son lo más puro de la nacionalidad y en nombre del peronismo, una sola cosa: no olvidar el daño que han hecho esos malos argentinos”.
No debemos olvidar estas palabras al recordar a Evita, ni tampoco dejarnos engañar por los “cantos de sirena”, de sirenas de una posmodernidad decadente.
Su decir, sus verdades y su manera de hacer, son suficiente ejemplo para entrar de lleno en la tarea de la reconstrucción del Movimiento Nacional, como única herramienta capaz de motorizar las fuerzas necesarias para cumplir con un mandato histórico: llevar adelante la Revolución que quedó inconclusa pocos años después de su muerte, en aquel funesto 16 de Setiembre de 1955.
Evita seguirá siendo Símbolo de las luchas por venir para lograr el porvenir venturoso de Nuestro Pueblo y la Grandeza de Nuestra Patria. Para ella, el mejor de los homenajes.
Osvaldo Vergara Bertiche
Rosario, Provincia de Santa Fe, Argentina
Exclusivo para http://www.elortiba.org/
¡ABAJO LOS MUROS! ¡¡¡ARRIBA LOS HUMANOS!!!

El título también podría ser:
De “MUROS DE LA VERGUENZA” a “MUROS DE LA INFAMIA”
Podemos edulcorarlo y decir: “MUROS BUENOS Y MUROS MALOS”
O, por que no... “DEL OTRO LADO DEL MURO”
Para quedar bien y ser precavidos (o cobardes) decir: “LOS MUROS NO SEPARAN... UNEN”
Me quedo ante la elección con ¡ABAJO LOS MUROS!... ¡¡¡ARRIBA LOS HUMANOS!!! ya que de “MUROS DE LA VERGUENZA” pasaron a ser “MUROS DE LA INFAMIA”.
Muro (Diccionario de la Real Academia Española) del latín murus, significa: pared o tapia y en su segunda acepción: muralla.
Por tanto un “muro grande” es una “pared grande”.
A la pared grande la denominamos: PAREDÓN.... Y todos conocemos aquello de “paredón... paredón a todos los...”.
Y mandar al PAREDON implica, lisa y llanamente: EL FUSILAMIENTO.
Sí... el fusilamiento; y FUSILAR (también Real Academia) es EJECUTAR (con descarga de fusilería).
Ergo: FUSILAR ES EJECUTAR... QUITAR LA VIDA ... MATAR... ASESINAR.....
Si tomamos la segunda acepción del vocablo “muro” que significa “MURALLA” nos encontramos que desde la Antigüedad, las murallas y muros se construían principalmente para detener el paso de grupos invasores armados o ejércitos.
Ejemplos: la Gran Muralla China, el Muro de Adriano, Muralla de Teodosio (el conjunto de murallas que rodeaban a la ciudad de Constantinopla), el muro defensivo de Danevirke en la frontera germano-danesa, en el sur de la península de Jutlandia, durante la Guerra de los Ducados de 1864.
El desarrollo armamentístico (aviación, artillería de largo alcance y misiles) convirtieron a las murallas defensivas en objetos totalmente inútiles desde el punto de vista militar.
Así quedó evidenciado en las llamadas “líneas Sigfrido” y “Maginot” durante la Segunda Guerra Mundial.
Por tanto ¿para qué, hoy, se construye un MURO, pared o tapial?...
¡PARA SEPARARSE DEL VECINO!
Los muros modernos han sido construidos para impedir o dificultar el paso de los seres humanos o bien para consagrar la anexión de territorios sobre fronteras no reconocidas por la comunidad internacional.
Los seres humanos sufren un sentimiento de impotencia avergonzante cuando se les aisla y segrega de sus familias y comunidades por razones económicas, ideológicas o religiosas.
LOS QUE CONSTRUYEN MUROS JAMÁS ACEPTAN QUE ESTO SEA ASÍ Y LO JUSTIFICAN EN RAZONES DE “SU” SEGURIDAD”.
Y “con la excusa del terrorismo están desmontando sin que nos demos cuenta las libertades conseguidas en siglos de lucha por el pensamiento humanista”. (Héctor Abad Faciolince)
El 9 de noviembre de 1989, los alemanes trepados al Muro de la Vergüenza comienzan a demolerlo. “Culminaba así la ofensiva conservadora encabezada por Ronald Reagan y Margaret Thatcher iniciada a principios de los ochenta. El socialismo real implosionó y la Unión Soviética se balcanizó. EL CAPITALISMO PROCLAMÓ SU TRIUNFO POR DEMOLICIÓN”. (Hugo Presman)
Señalando también en su artículo “Un pequeño Ayacucho” que “Un único modelo adquiría ciudadanía universal. El conflicto, verdadero motor de la historia, quedaba abolido en esos días de borrachera neoliberal. Y comenzó, con distintos grados de intensidad, según los países, el desguace del Estado de Bienestar. No era necesario seguir manteniendo, en su integridad, ese instrumento que había servido para atenuar las diferencias sociales, mejorar la distribución, maquillar un rostro menos inhumano para el capitalismo”.
“En el mercado, entronizado como Dios, sólo cotiza el negocio. Los pobres deberían arreglarse como pudieran. La exclusión, la indigencia eran daños colaterales. Los desocupados eran los derrotados y los fracasados encontraban su justificado castigo. La concentración de los ingresos por un lado y niveles de desocupación casi inéditos por el otro. La política internacional se despojó de cualquier atisbo de diplomacia. No era necesario afirmar, como en el mundo bipolar, que las violaciones eran solicitadas y disfrutadas por las víctimas. Ahora se sostenía que la violación era un derecho del violador”.
“Las piedras del Muro de Berlín se reconstruyeron en el interior de cada una de las sociedades creando ghettos, barrios cerrados, policía privada, medicina privada, justicia crecientemente desigual. Todo lo público se deterioró. En los países coloniales y semicoloniales la aplicación de las políticas del Consenso de Washington, motorizadas por el FMI y el Banco Mundial, con la complicidad de los sectores concentrados de las economías locales, y muchas veces con apoyos populares, dinamitó a las sociedades, con creciente grados de fragmentación”.
La década del noventa consumó el descalabro.
Argentina, fue en América Latina, con Carlos Menem, la que encabezó la aplicación del fundamentalismo neoliberal.
Tuvo otros émulos caracterizados. Salinas de Gortari en Méjico, Alberto Fujimori en Perú, Sánchez de Lozada en Bolivia, Collor de Melho en Brasil, entre otros.
Las consecuencias fueron arrasadoras. Pero todo el planeta sufrió el embate del "fin de la historia”. “Oculto sobre un escenario que sólo enfoca sus reflectores sobre las islas de prosperidad, los países del primer mundo tienen en su seno, en proporciones variables, un tercer mundo creciente. El huracán Katrina puso sobre el tapete los cuarenta millones de pobres, muy pobres, fundamentalmente negros y sudamericanos, que sobreviven en el Imperio. En Francia, los jóvenes de padres de orígen árabe, desocupados y sin futuro quemaron en diez días más de seis mil autos. Protesta desideologizada y antipolítica, revela hasta que punto se degrada el medio sustancial de cambio de las sociedades, la política, apropiada por los poderosos para remachar la inequidad. El incendio se ha generalizado a más de trescientas ciudades francesas y las chispas llegan a Berlín y Bruselas”.
Jacques Chirac, de la derecha francesa decía en 1990, cuando disputaba la presidencia: “¿Qué se puede esperar de seres jóvenes que nacen en barrios grises, rodeados de muros grises y cuyo futuro es gris, mientras toda una sociedad insiste en mirar hacia otro lado?” El desempleo, alcanza en algunos barrios de París al 40%, junto a la discriminación y la falta de futuro, conforman un cóctel explosivo que se expresa brutalmente. A eso se le suma la típica política de la derecha de creer que los problemas sociales se resuelven con la policía”.
“Muro entre Méjico y EE.UU. Alambre y cemento en Ceuta y Melilla donde confluyen los sobrevivientes del continente africano arrasado. Muros menos publicitados que el de Berlín, pero herederos dilectos de aquél”.
Hoy también la excusa es "la invasión de los pobres" y el miedo a las "hordas de los bárbaros", lo que permite encerrarse en "una fortaleza inútil que de todas maneras será penetrada".
Así como el muro de Israel no resuelve el problema de los palestinos, el muro de México no va a parar la inmigración ilegal, sólo la hará más cara y riesgosa.
LOS MUROS DE LA INFAMIA SE LEVANTAN EN NOMBRE DE LA LIBERTAD... PARA CLAUSURARLA.
SON MUROS PARA LA HUMILLACIÓN.
Osvaldo Vergara Bertiche
ASESINAR UN MAESTRO ES ASESINAR EL FUTURO
Carlos FuentealbaMaestro asesinado por la policía de Neuquén el 5 de Abril de 2007
De Fox-Calderón a Sobisch.
De Oaxaca a Neuquén.
El maestro es aquella persona de mérito relevante, según una de las tantas acepciones del Diccionario de nuestra lengua.
Ser maestro es un arte, una profesión y una vocación.
Un arte... porque cada grupo de alumnos y cada niño en particular, necesita una atención personal, que exige sensibilidad y originalidad.
Una profesión... porque debe comprender a los niños, a los jóvenes, saber quiénes son y cómo son y además tener el conocimiento de las distintas disciplinas que hacen a la enseñanza, manejar estrategias y metodologías y, por sobre todas las cosas, tener una cosmovisión del mundo y de su rol.
Una vocación... la necesaria para dedicarse por entero y volcar toda su sapiencia para contribuir a la formación de sus alumnos.
Arte, profesión y vocación es una ecuación cuyo resultado es el amor.
Amor a lo que se es y amor al semejante.
Amor que en la práctica sirve para “crear” el futuro, no sólo el individual (alumno), sino el futuro de la Nación, de La Patria.
Todo maestro deja huellas y trasciende entre sus educandos.
Maestro, profesor, educador, docente... es el que orienta, el que conduce, el que acompaña, el que comprende al otro y le ayuda a encontrar un camino.
El camino que ya él mismo alguna vez recorrió.
Maestro, profesor, educador, docente... no es sólo el que trasmite conocimientos; es quien posibilita que el otro los construya.
Es el que logra que sus dirigidos comprendan sus orientaciones y las hagan suyas, pero que también las modifiquen de acuerdo con sus propios pensamientos y sensaciones.
Maestro, profesor, educador, docente... es el que cree que el aula, la clase no tiene como fin único tratar un tema, es ese espacio, ese momento, que sirve para que se aprenda a resolver los problemas cotidianos que la vida presenta.
Para asumir esa actitud el maestro, profesor, educador o docente no sólo es comprensivo, sino que su comprensión va más allá de los hechos que observa.
Es de su naturaleza el involucrarse, el “meterse” en las causas y las consecuencias de los hechos y visualizar y proponer alternativas para mejorar lo observado y lo vivencial.
Y la maestría y el amor son inseparables y se retroalimentan.
Y todos sabemos que el amor construye y conduce al bien.
El amor es fuego, fuego que arde constantemente, y todo maestro, profesor, educador, docente, gracias a su fuego, no reniega de lo que es, ni reniega de su suerte y menos aún reniega de la vida. Ama la vida. Por eso hay quienes la cercenan.
Cercenan la vida de los que aman la vida.
Una tradición, con la que hay que terminar, es la falta de respeto por la vida.
Seiscientos docentes desaparecieron durante la larga noche del Proceso genocida.
Desde Oaxaca (México), pasando por Colombia y por el resto de Iberoamérica, son muchos los que dejaron su vida, regando con su sangre la larga y dolorosa lucha por las libertades conculcadas, por los derechos restringidos, por la igualdad de oportunidades.
Las políticas neoliberales, impuestas de facto, en el seno de las sociedades, han causado hambre, miseria, exclusión y muerte.
La educación en todos sus niveles ha sido bastardeada, menospreciada, y sus actores vejados.
La colonización pedagógica tuvo su playa de desembarco.
Avanzaron y coparon el territorio que no le era propio.
Planes de estudio a contrapelo de nuestras mejores tradiciones; infraestructuras deplorables; sueldos y condiciones de trabajo paupérrimas.
Y ante esto, toda reivindicación es reprimida violentamente.
Hoy Neuquén, en donde el disparo asesino de un policía, impulsado por el desdén a la vida, y conducido por estamentos gubernamentales impiadosos y reaccionarios, terminó con la juventud de un maestro argentino.
Acabar con la vida de un maestro es matar no sólo físicamente, sino matar ideas e ideales, y por sobre todas las cosas es la pretensión de los amos del poder de acallar para siempre toda protesta, toda indignación.
Hoy debemos indignarnos, porque asesinar a un maestro es asesinar el futuro.
Osvaldo Vergara Bertiche
HA MUERTO EL SENADOR MARTÍN FIERRO

21 de OCTUBRE de 1886 .
Hace 120 años así titulaba un diario de la Ciudad de La Plata, la noticia de la muerte de José Hernández.
El poeta por excelencia de todos los argentinos fue irremediablemente fundido, amalgamado, con su personaje: el Gaucho Martín Fierro.
Pero es Ezequiel Martínez Estrada (1895 – 1964) quién señala que «Hernández es cuatro cosas, por la naturaleza de su ser, de su carácter: militar, periodista, político y poeta”.
José Hernández es un combatiente por convicción, por ideales políticos firmes y coherentes. Y lo expresa, justamente, en el Martín Fierro.
Fermín Chávez señala que “...desvincular el Martín Fierro de ese marco original y de la militancia de su autor, resulta una pura invención, aún cuando revista formas seductoras o se presente rodeada de figuras ingeniosas y eruditas”. “... a los doce años de edad, Hernández entra en contacto directo con el gaucho y con sus tareas de todos los días, en una época caracterizada par la intensa actividad de los saladeros. Su hermano Rafael lo dice en una de sus clásicas páginas sobre la juventud de aquél: Allá en Camarones y en Laguna de Los Padres se hizo gaucho, aprendió a jinetear, tomó parte en varias entreveros y presenció aquellos grandes trabajos que su padre ejecutaba y de que hoy no se tiene idea. Esta es la base de los profundos conocimientos de la vida gaucha y amor al paisano que desplegó en todos sus actos» José Hernández, Editorial Plus Ultra, 1973, 2° edición.
“A los 19 años de edad, en 1853, ingresó en las filas del ejército e intervino en la represión del levantamiento del Coronel Hilario Lagos contra el gobierno de Valentín Alsina, estando bajo las órdenes de los coroneles Pedro Rosas y Belgrano y Faustino Velazco y resultó vencido en San Gregorio, el 22 de enero de ese año. A1 año siguiente actuó nuevamente, esta vez como Teniente, contra las fuerzas de Lagos en la batalla de El Tala, donde su bando resultó victorioso.
Después de haberse batido a duelo con otro oficial, por razones políticas, abandonó las filas de la milicia y emigró a Entre Ríos, en 1858. Dos años antes había iniciado su labor periodística en La Reforma Pacífica, órgano del Partido Federal Reformista al que adhirió”
Dice Pagés Larraya de José Hernández que «su vinculación al periódico La Reforma Pacífica, dirigido par Nicolás Calvo, cuando éste sólo contaba 22 años, señala el despertar de su pasión por los problemas espirituales y sociales que agitaban al país”.
Era un periódico que expresaba la tendencia reformista a la que pertenecía Miguel Navarro Viola, Tomás Guido, Ovidio Lagos, los González del Solar, Los Hernández y otros cuyas trayectorias seguirán encontrándose durante muchos años.
“El Nacional Argentino” que apareció en la Ciudad de Paraná el 3 de Octubre de 1852 fue un diario defensor del Gobierno de la Confederación.
“Después de haber tenido en su redacción a Juan María Gutiérrez, Eusebio Ocampo, Alfredo M. du Graty, Ramón Gil Navarro, Benjamín Victorica, Emilio de Alvear, Luis Cáceres, Lucio V. Mansilla, Francisco Bilbao y Juan Francisco Seguí, el diario inició su última etapa de existencia con José Hernández como redactor y publicando dieciocho artículos”.
La edición del día 25 del mismo mes del año 1860 fue la última de «El Nacional Argentino».
El 17 de setiembre de 1861 los ejércitos de la Confederación y del Estado de Buenos Aires se enfrentaban en la batalla de Pavón.
Hernández, con el grado de Capitán, actuó en el bando confederado al mando de Urquiza.
En noviembre del mismo año José y Rafael Hernández participaban en la batalla de Cañada de Gómez, donde también resultaban vencidos por las tropas mitristas.
“Mientras se organizaban focos de resistencia federal en el interior del país, bajo la conducción del General Angel Vicente Peñaloza, el Coronel Felipe Varela, el General Ricardo López Jordán y otros, Derqui presentaba su renuncia y emigraba a Montevideo, Pedernera declaraba acéfalo el gobierno nacional y Mitre era designado presidente provisional”.
En mayo de 1862 fue electo definitivamente presidente por el Congreso que a su vez elegía a Marcos Paz como vicepresidente. Asumen el 12 de Octubre de ese mismo año.
Meses después Hernández funda y redacta «E1 Argentino», periódico que sumaría su esfuerzo a «E1 Litoral», redactado por Carriego, en la defensa del ideal federal provinciano.
Ante la evidencia como señala Arturo Jauretche de las “numerosas falsificaciones de la historia, que nos han privado de sus enseñanzas verdaderas con el propósito malicioso de impedirnos el aprendizaje de la historia a construir...) es necesario recordar en esta fecha que la historiografía mitrista, la historia oficial, la de Grosso y el Billiken, han ocultado celosamente los artículos de José Hernández referidos al asesinato del General Ángel Vicente Peñaloza... el Chacho (1798-1863)
E1 12 de Noviembre “el General Ángel Vicente Peñaloza, que se había rendido a una partida del comandante Ricardo Vera, es asesinado y decapitado y su cabeza es exhibida ante el pueblo en una pica, en una plaza de Olta, La Rioja”.
Y desde “El Argentino” José hernández dice: "Asesinato atroz. El General de la Nación Don. Ángel Vicente Peñaloza ha sido cosido a puñaladas en su lecho, degollado y llevada su cabeza de regalo al asesino de Benavídez, de los Virasoro, Ayes, Rolta, Giménez y demás mártires, en Olta, la noche del 12 del actual.
El general Peñaloza contaba 70 años de edad; encanecido en la carrera militar, jamás tiñó sus manos en sangre y la mitad del partido unitario no tendrá que acusarle un solo acto que venga a empañar el valor de sus hechos, la magnimidad de sus rasgos, la grandeza de su alma, la generosidad de sus sentimientos y la abnegación de sus sacrificios.
La historia tiene para el general Peñaloza el lugar que debe ocupar el caudillo más prestigioso y más humano y el guerrero más infatigable.
El asesinato del general Peñaloza es la obra de los salvajes unitarios; es la prosecución de los crímenes que van señalando sus pasos desde Dorrego hasta hoy.
Que la maldición del cielo caiga sobre sus bárbaros matadores. Los millares de argentinos a quienes el general Peñaloza ha salvado la vida, rogarán por él."
En otra de ellas, titulada «La política del puñal» decía, entre otras cosas: "Los salvajes unitarios están de fiesta. Celebran en estos momentos la muerte de uno de los caudillos más prestigiosos, más generosos y valientes que ha tenido la República Argentina. El partido Federal tiene un nuevo mártir. El partido Unitario tiene un crimen más que escribir en la página de sus horrendos crímenes. El general Peñaloza ha sido degollado. El hombre ennoblecido por su inagotable patriotismo, fuerte por la santidad de su causa, el Viriato Argentino, ante cuyo prestigio se estrellaban las huestes conquistadoras, acaba de ser cosido a puñaladas en su propio lecho, degollado y su cabeza ha sido conducida como prueba del buen desempeño del asesino, al bárbaro Sarmiento". (Nota: Viriato - 180 a 139 antes de Cristo - fue el principal cabecilla de la tribu lusitana que hizo frente a la expansión de Roma)
Asimismo le dice a Urquiza: "No se haga ilusiones el General Urquiza con las amorosas palabras del general Mitre: Represéntese el cadáver del general Peñaloza degollado, revolcado en su propia sangre, en medio de su familia después de haber perdonado la vida a sus enemigos más encarnizados, después de haber librado de la muerte hasta al bárbaro instrumento que los unitarios han empleado para hundirlo en el cuello del caudillo más valiente y más humano que ha tenido el interior del país. ¡En guardia, general Urquiza! el puñal está levantado, el plan de asesinaros preconcebido; la mano que descargue el golpe la comprará el partido Unitario con el oro que arrebata el sudor de los pueblos que esclaviza".
Y agrega: "Los asesinos del general Peñaloza se han espantado de la deformidad de su propio crimen. Quedan dos únicos caminos que pueden salvarlos y los salvajes unitarios, infames como siempre, como siempre traidores, los siguen sin vacilar.
El primero es adormecer al general Urquiza, adularlo, cortejarlo, complacerlo en cuanto desee, mostrarse con él solícitos, afables y cariñosos, a fin de que la bárbara degollación del general Peñaloza no lo haga abandonar un solo instante esa política de contemplaciones y de dulzuras que hace dos años tiene para con los salvajes unitarios. Así lo hicieron cuando asesinaron a Benavídez. Así lo hicieron cuando asesinaron a los Virasoro. Así lo harán ahora que han asesinado a Peñaloza. Pero el general Urquiza no puede dejarse engañar por esas zalamerías de tigres. Benavídez dio por resultado Cepeda. Virasoro dio por resultado Pavón. Un segundo camino de salvación para ellos, es engañar al país y esa es la inicua tarea que han emprendido. Peñaloza no ha sido perseguido. Ni hecho prisionero. Ni fusilado. Ni su muerte ha acaecido el 12 de noviembre. Lo vamos a probar evidentementeme y con los documentos de ellos mismos. Todo eso es un tejido de infamia y mentiras, que cae por tierra al más ligerísimo examen de los documentos oficiales que han publicado sus asesinos. Ha sido cosido a puñaladas en su propio lecho y mientras dormía, por un asesino que se introdujo en su campo en el silencio de la noche..."
Hernández publica una semblanza del «Chacho», en diciembre de 1863, bajo el título «Vida del Chacho. Rasgos Biográficos del General Don. Angel Vicente Peñaloza», que entre otras cosas, decía: "Vamos a escribir, a grandísimos rasgos, la vida de este héroe sencillo y modesto, a bosquejarla con la brevedad con que nos lo permite el carácter y aún el objeto de esta publicación. Pocos habrá, quizá, que conozcan una existencia extraordinaria, como la de este caudillo valiente, generoso y caballeresco, que ha sido actor en las escenas más notables del drama de nuestras luchas civiles y a quien sus perversos enemigos han pintado como el tipo de la ferocidad y encarnación del crimen."
"No creemos necesario detenernos mucho para recordar a nuestros lectores, la resistencia heróica que el general Peñaloza hizo por el espacio de muchos meses al ejército que después de Pavón envió el general Mitre al interior y que fue a ensangrentar el suelo de las provincias. Aún están vivos eses hechos en la memoria de todos y todos saben que ante su prestigio, su actividad y su arrojo, únicos elementos de que podía disponer, fue a estrellarse todo el poder de las huestes invasoras, políticas de ese partido, cuya ambición es su único fin, el asesinato su único medio”.
Y cuando surge la candidatura de Domingo Faustino Sarmiento, (en «El Eco de Corrientes» periódico bimensual en el que Hernández publicó varias editoriales con las iniciales J. H. o con su nombre completo) escribe: «¿Hasta cuándo?». "¿A dónde va ese círculo exaltado de Buenos Aires que ha logrado hacer, aunque pocos, calurosos prosélitos en todos los ámbitos de la República, a dónde va en su afán de dotar al país con un presidente cuyos antecedentes políticos y cuyo carácter personal son una amenaza viva para la paz y la quietud de sus habitantes? ¿Ha escrito acaso en su bandera la palabra de muerte para toda la Nación e intenta convertirla en un vasto cementerio?. Hacen sesenta años no interrumpidos que los hijos de esta tierra, nacen al estruendo de los cañones, se forman en medio del bullicio de las batallas, encallecen sus manos empuñando la lanza y el sable y sienten encanecer sus cabellos entre el humo de los combates. Las legiones argentinas han recorrido el suelo americano en todas direcciones dejando tras de sí regueros de su sangre generosa, apilados los cadáveres de sus hijos y marchando siempre adelante, con el arma al brazo y atento el oído a la voz de los clarines. ¿A dónde van esas masas armadas a prisa, dirigidas por generales más o menos hábiles, vencidos hoy, vencedores mañana, pero sin conquistar jamás para sí un día de reposo? Cada vara de nuestro suelo recuerda un episodio sangriento, se liga a la historia trágica de un combate, cada vara de tierra es una tumba. ¡Hemos de marchar siempre chapaleando sangre separando solícitos los cadáveres de nuestros hermanos que obstruyen nuestro paso y caminando a la ventura en medio de las tinieblas de la anarquía y sin más luz que el resplandor rojizo de los cañones! Los pueblos tienen derecho a la paz, al reposo, al sosiego, después de sesenta años de vida en los campamentos, en que han devorado sinsabores, apurando todas Las amarguras que brinda la desgracia. ¿No se sienten conmovidos los autores de la anarquía en presencia de estas multitudes sacrificadas bárbaramente en holocausto de sus ambiciones bastardas, a la vista de esas hermosas campiñas donde blanquean los huesos de tantos millares de hijos de esta desgraciada República, al contemplar esos pueblos empobrecidos, aniquilados por la guerra civil y sentadas sobres sus escombros las viudas, las madres, los huérfanos como la imagen de la desolación? Aunque tienen serenidad para buscar un rincón donde reunirse tranquilos y tratar de que la destrucción se complete y de que las matanzas sigan. Quince años de lucha sin tregua, fueron necesarios para conquistar un dogma: La Libertad. Veinticinco de combates fueron precisos para fundar un principio: La Ley. Qué se busca ahora? Fundar un Gobierno que haga de la libertad una mentira y de la ley una farza. Remover esas dos grandes conquistas, que son el fruto de una batalla de medio siglo, para sentar en su lugar, el imperio de un círculo, para sustituir a la ley de voluntad de unos cuantos y para hacer que empecemos de nuevo el tan trillado camino de las luchas fraticidas. Pero debemos tener fé en que esas tentativas no han de alcanzar su éxito. El país ha de saber oponerse a esos manejos de los anarquistas y su voluntad ha de ser una valla que ha de contener el ímpetu de sus pasiones tantas veces funestas. Si la anarquía, que intenta levantar de nuevo su cabeza, es vencida en la próxima lucha electoral, desaparecerá de entre nosotros, dando lagar al imperio del orden, de las instituciones y dejando abierto y franco el camino del porvenir. ¡Dios proteja la causa de los Pueblos!
Otro capítulo es el de José Hernández en Rosario.
El Diario La Capital fue fundado en 1867 y es considerado el decano de la prensa argentina, ya que en la actualidad se sigue editando.
Nació un 15 de Noviembre de la mano de Ovidio Lagos para apoyar el proyecto presentado el 1°de julio de ese año por el diputado por Buenos Aires Manuel Quintana para declarar a Rosario capital de la República.
Ovidio Lagos invita a José Hernández a colaborar en el mismo.
En su última colaboración Jose Hernández escribe:
"Es un destino bien amargo el de esta pobre República. Esto se llama ir de mal en peor.
Mitre ha hecho de la República un campamento . Sarmiento va a hacer de ella una escuela.
Con Mitre ha tenido la República que andar con el sable a la cintura.
Con Sarmiento va a verse obligada a aprender de memoria la anagnosia, el método gradual y los anales de Doña Juana Manso. Estas son las grandes figuras que vienen a regir los destinos de la patria de Alvear y San Martín!
Pero, ¿ Consentirá el Congreso, consentirán los hombres influyentes de la República, consentirá el país en que un loco, que ya ha fulminado sus anatemas contra el clero y contra la religión, que ha dicho que va a nombrar una mujer para Ministra de Culto, que es un furioso desatado, venga a sentarse en la silla presidencial, para precipitar al país a la ruina y al desquicio? No lo creemos; esperamos que el patriotismo y la reflexión no nos hayan abandonado del todo y que antes que consentir en semejante escándalo, tendrán bastante energía para decirle al partido de los anarquistas hasta aquí no más, y al loco predilecto de los perturbadores, que se vuelva a su destierro político, a estudiar los diversos métodos de las escuelas americanas”.
A mediados de noviembre de 1869 José Hernández se establece en Buenos Aires. E1 6 de agosto aparece el primer número de «E1 Río de la Plata».
Beatríz Sarlo señala que "En 1869, Hernández fundó en Buenos Aires un periódico, El Río de la Plata. Allí publicó una serie de artículos que constituyen algo así como el cañamazo de ideas que el Martín Fierro elaborará literariamente: el problema de las fronteras con el indio y su defensa, la iniquidad de que ésta repose exclusivamente sobre el habitante pobre de la campaña que es arrancado de su hogar para ser arrojado al fortín, convertido en una suerte de prisionero, desecho por la indigencia y mortificado por la arbitrariedad de las autoridades militares y civiles.
Es el gobierno, afirma Hernández, el que «convierte al gaucho en matrero, en delincuente, en asesino»."
“Porque para los sectores intelectuales y la élite gobernante el vocablo gaucho es justamente sinónimo de delincuente”.
El 26 de noviembre de 1869, José Hernández escribe un artículo titulado «Islas Malvinas. Cuestiones Graves» en el que dice: "Los argentinos, especialmente, no han podido olvidar que se trata de una parte muy importante del territorio nacional, usurpada a merced de circunstancias desfavorables, en una época indecisa, en que la nacionalidad luchaba aún con los escollos opuestos a su definitiva organización”.
Éste José Hernández, mostrado solamente en pocos aspectos, pero profundos, de su carácter de militar, periodista y político es el poeta autor del Martín Fierro.
De su obra dijo el General Perón: «Si nuestros gobernantes hubieran leído el Martín Fierro, en vez de leer autores extranjeros, es probable que hubieran comprendido los problemas argentinos, hasta resolverlos con pasión, amor y carácter.
Martín Fierro es el símbolo de la hora presente. José Hernández cantó las necesidades del pueblo que vive adherido a la tierra. Todavía no se ha cumplido para el pueblo argentino la invocación de grandeza y de justicia que el Martín Fierro enseña”. (Municipalidad de San Isidro: 22/10/1944).
José Hernández dejo enseñanzas de vigencia plena a todos los argentinos; simplemente leamos que: «HAY HOMBRES QUE DE SU CENCIA / TIENEN LA CABEZA LLENA / HAY SABIOS DE TODAS MENAS / MAS DIGO SIN SER MUY DUCHO / ES MEJOR QUE APRENDER MUCHO / EL APRENDER COSAS BUENAS”.
Osvaldo Vergara Bertiche
Rosario, 21 de Octubre de 2006
Hace 120 años así titulaba un diario de la Ciudad de La Plata, la noticia de la muerte de José Hernández.
El poeta por excelencia de todos los argentinos fue irremediablemente fundido, amalgamado, con su personaje: el Gaucho Martín Fierro.
Pero es Ezequiel Martínez Estrada (1895 – 1964) quién señala que «Hernández es cuatro cosas, por la naturaleza de su ser, de su carácter: militar, periodista, político y poeta”.
José Hernández es un combatiente por convicción, por ideales políticos firmes y coherentes. Y lo expresa, justamente, en el Martín Fierro.
Fermín Chávez señala que “...desvincular el Martín Fierro de ese marco original y de la militancia de su autor, resulta una pura invención, aún cuando revista formas seductoras o se presente rodeada de figuras ingeniosas y eruditas”. “... a los doce años de edad, Hernández entra en contacto directo con el gaucho y con sus tareas de todos los días, en una época caracterizada par la intensa actividad de los saladeros. Su hermano Rafael lo dice en una de sus clásicas páginas sobre la juventud de aquél: Allá en Camarones y en Laguna de Los Padres se hizo gaucho, aprendió a jinetear, tomó parte en varias entreveros y presenció aquellos grandes trabajos que su padre ejecutaba y de que hoy no se tiene idea. Esta es la base de los profundos conocimientos de la vida gaucha y amor al paisano que desplegó en todos sus actos» José Hernández, Editorial Plus Ultra, 1973, 2° edición.
“A los 19 años de edad, en 1853, ingresó en las filas del ejército e intervino en la represión del levantamiento del Coronel Hilario Lagos contra el gobierno de Valentín Alsina, estando bajo las órdenes de los coroneles Pedro Rosas y Belgrano y Faustino Velazco y resultó vencido en San Gregorio, el 22 de enero de ese año. A1 año siguiente actuó nuevamente, esta vez como Teniente, contra las fuerzas de Lagos en la batalla de El Tala, donde su bando resultó victorioso.
Después de haberse batido a duelo con otro oficial, por razones políticas, abandonó las filas de la milicia y emigró a Entre Ríos, en 1858. Dos años antes había iniciado su labor periodística en La Reforma Pacífica, órgano del Partido Federal Reformista al que adhirió”
Dice Pagés Larraya de José Hernández que «su vinculación al periódico La Reforma Pacífica, dirigido par Nicolás Calvo, cuando éste sólo contaba 22 años, señala el despertar de su pasión por los problemas espirituales y sociales que agitaban al país”.
Era un periódico que expresaba la tendencia reformista a la que pertenecía Miguel Navarro Viola, Tomás Guido, Ovidio Lagos, los González del Solar, Los Hernández y otros cuyas trayectorias seguirán encontrándose durante muchos años.
“El Nacional Argentino” que apareció en la Ciudad de Paraná el 3 de Octubre de 1852 fue un diario defensor del Gobierno de la Confederación.
“Después de haber tenido en su redacción a Juan María Gutiérrez, Eusebio Ocampo, Alfredo M. du Graty, Ramón Gil Navarro, Benjamín Victorica, Emilio de Alvear, Luis Cáceres, Lucio V. Mansilla, Francisco Bilbao y Juan Francisco Seguí, el diario inició su última etapa de existencia con José Hernández como redactor y publicando dieciocho artículos”.
La edición del día 25 del mismo mes del año 1860 fue la última de «El Nacional Argentino».
El 17 de setiembre de 1861 los ejércitos de la Confederación y del Estado de Buenos Aires se enfrentaban en la batalla de Pavón.
Hernández, con el grado de Capitán, actuó en el bando confederado al mando de Urquiza.
En noviembre del mismo año José y Rafael Hernández participaban en la batalla de Cañada de Gómez, donde también resultaban vencidos por las tropas mitristas.
“Mientras se organizaban focos de resistencia federal en el interior del país, bajo la conducción del General Angel Vicente Peñaloza, el Coronel Felipe Varela, el General Ricardo López Jordán y otros, Derqui presentaba su renuncia y emigraba a Montevideo, Pedernera declaraba acéfalo el gobierno nacional y Mitre era designado presidente provisional”.
En mayo de 1862 fue electo definitivamente presidente por el Congreso que a su vez elegía a Marcos Paz como vicepresidente. Asumen el 12 de Octubre de ese mismo año.
Meses después Hernández funda y redacta «E1 Argentino», periódico que sumaría su esfuerzo a «E1 Litoral», redactado por Carriego, en la defensa del ideal federal provinciano.
Ante la evidencia como señala Arturo Jauretche de las “numerosas falsificaciones de la historia, que nos han privado de sus enseñanzas verdaderas con el propósito malicioso de impedirnos el aprendizaje de la historia a construir...) es necesario recordar en esta fecha que la historiografía mitrista, la historia oficial, la de Grosso y el Billiken, han ocultado celosamente los artículos de José Hernández referidos al asesinato del General Ángel Vicente Peñaloza... el Chacho (1798-1863)
E1 12 de Noviembre “el General Ángel Vicente Peñaloza, que se había rendido a una partida del comandante Ricardo Vera, es asesinado y decapitado y su cabeza es exhibida ante el pueblo en una pica, en una plaza de Olta, La Rioja”.
Y desde “El Argentino” José hernández dice: "Asesinato atroz. El General de la Nación Don. Ángel Vicente Peñaloza ha sido cosido a puñaladas en su lecho, degollado y llevada su cabeza de regalo al asesino de Benavídez, de los Virasoro, Ayes, Rolta, Giménez y demás mártires, en Olta, la noche del 12 del actual.
El general Peñaloza contaba 70 años de edad; encanecido en la carrera militar, jamás tiñó sus manos en sangre y la mitad del partido unitario no tendrá que acusarle un solo acto que venga a empañar el valor de sus hechos, la magnimidad de sus rasgos, la grandeza de su alma, la generosidad de sus sentimientos y la abnegación de sus sacrificios.
La historia tiene para el general Peñaloza el lugar que debe ocupar el caudillo más prestigioso y más humano y el guerrero más infatigable.
El asesinato del general Peñaloza es la obra de los salvajes unitarios; es la prosecución de los crímenes que van señalando sus pasos desde Dorrego hasta hoy.
Que la maldición del cielo caiga sobre sus bárbaros matadores. Los millares de argentinos a quienes el general Peñaloza ha salvado la vida, rogarán por él."
En otra de ellas, titulada «La política del puñal» decía, entre otras cosas: "Los salvajes unitarios están de fiesta. Celebran en estos momentos la muerte de uno de los caudillos más prestigiosos, más generosos y valientes que ha tenido la República Argentina. El partido Federal tiene un nuevo mártir. El partido Unitario tiene un crimen más que escribir en la página de sus horrendos crímenes. El general Peñaloza ha sido degollado. El hombre ennoblecido por su inagotable patriotismo, fuerte por la santidad de su causa, el Viriato Argentino, ante cuyo prestigio se estrellaban las huestes conquistadoras, acaba de ser cosido a puñaladas en su propio lecho, degollado y su cabeza ha sido conducida como prueba del buen desempeño del asesino, al bárbaro Sarmiento". (Nota: Viriato - 180 a 139 antes de Cristo - fue el principal cabecilla de la tribu lusitana que hizo frente a la expansión de Roma)
Asimismo le dice a Urquiza: "No se haga ilusiones el General Urquiza con las amorosas palabras del general Mitre: Represéntese el cadáver del general Peñaloza degollado, revolcado en su propia sangre, en medio de su familia después de haber perdonado la vida a sus enemigos más encarnizados, después de haber librado de la muerte hasta al bárbaro instrumento que los unitarios han empleado para hundirlo en el cuello del caudillo más valiente y más humano que ha tenido el interior del país. ¡En guardia, general Urquiza! el puñal está levantado, el plan de asesinaros preconcebido; la mano que descargue el golpe la comprará el partido Unitario con el oro que arrebata el sudor de los pueblos que esclaviza".
Y agrega: "Los asesinos del general Peñaloza se han espantado de la deformidad de su propio crimen. Quedan dos únicos caminos que pueden salvarlos y los salvajes unitarios, infames como siempre, como siempre traidores, los siguen sin vacilar.
El primero es adormecer al general Urquiza, adularlo, cortejarlo, complacerlo en cuanto desee, mostrarse con él solícitos, afables y cariñosos, a fin de que la bárbara degollación del general Peñaloza no lo haga abandonar un solo instante esa política de contemplaciones y de dulzuras que hace dos años tiene para con los salvajes unitarios. Así lo hicieron cuando asesinaron a Benavídez. Así lo hicieron cuando asesinaron a los Virasoro. Así lo harán ahora que han asesinado a Peñaloza. Pero el general Urquiza no puede dejarse engañar por esas zalamerías de tigres. Benavídez dio por resultado Cepeda. Virasoro dio por resultado Pavón. Un segundo camino de salvación para ellos, es engañar al país y esa es la inicua tarea que han emprendido. Peñaloza no ha sido perseguido. Ni hecho prisionero. Ni fusilado. Ni su muerte ha acaecido el 12 de noviembre. Lo vamos a probar evidentementeme y con los documentos de ellos mismos. Todo eso es un tejido de infamia y mentiras, que cae por tierra al más ligerísimo examen de los documentos oficiales que han publicado sus asesinos. Ha sido cosido a puñaladas en su propio lecho y mientras dormía, por un asesino que se introdujo en su campo en el silencio de la noche..."
Hernández publica una semblanza del «Chacho», en diciembre de 1863, bajo el título «Vida del Chacho. Rasgos Biográficos del General Don. Angel Vicente Peñaloza», que entre otras cosas, decía: "Vamos a escribir, a grandísimos rasgos, la vida de este héroe sencillo y modesto, a bosquejarla con la brevedad con que nos lo permite el carácter y aún el objeto de esta publicación. Pocos habrá, quizá, que conozcan una existencia extraordinaria, como la de este caudillo valiente, generoso y caballeresco, que ha sido actor en las escenas más notables del drama de nuestras luchas civiles y a quien sus perversos enemigos han pintado como el tipo de la ferocidad y encarnación del crimen."
"No creemos necesario detenernos mucho para recordar a nuestros lectores, la resistencia heróica que el general Peñaloza hizo por el espacio de muchos meses al ejército que después de Pavón envió el general Mitre al interior y que fue a ensangrentar el suelo de las provincias. Aún están vivos eses hechos en la memoria de todos y todos saben que ante su prestigio, su actividad y su arrojo, únicos elementos de que podía disponer, fue a estrellarse todo el poder de las huestes invasoras, políticas de ese partido, cuya ambición es su único fin, el asesinato su único medio”.
Y cuando surge la candidatura de Domingo Faustino Sarmiento, (en «El Eco de Corrientes» periódico bimensual en el que Hernández publicó varias editoriales con las iniciales J. H. o con su nombre completo) escribe: «¿Hasta cuándo?». "¿A dónde va ese círculo exaltado de Buenos Aires que ha logrado hacer, aunque pocos, calurosos prosélitos en todos los ámbitos de la República, a dónde va en su afán de dotar al país con un presidente cuyos antecedentes políticos y cuyo carácter personal son una amenaza viva para la paz y la quietud de sus habitantes? ¿Ha escrito acaso en su bandera la palabra de muerte para toda la Nación e intenta convertirla en un vasto cementerio?. Hacen sesenta años no interrumpidos que los hijos de esta tierra, nacen al estruendo de los cañones, se forman en medio del bullicio de las batallas, encallecen sus manos empuñando la lanza y el sable y sienten encanecer sus cabellos entre el humo de los combates. Las legiones argentinas han recorrido el suelo americano en todas direcciones dejando tras de sí regueros de su sangre generosa, apilados los cadáveres de sus hijos y marchando siempre adelante, con el arma al brazo y atento el oído a la voz de los clarines. ¿A dónde van esas masas armadas a prisa, dirigidas por generales más o menos hábiles, vencidos hoy, vencedores mañana, pero sin conquistar jamás para sí un día de reposo? Cada vara de nuestro suelo recuerda un episodio sangriento, se liga a la historia trágica de un combate, cada vara de tierra es una tumba. ¡Hemos de marchar siempre chapaleando sangre separando solícitos los cadáveres de nuestros hermanos que obstruyen nuestro paso y caminando a la ventura en medio de las tinieblas de la anarquía y sin más luz que el resplandor rojizo de los cañones! Los pueblos tienen derecho a la paz, al reposo, al sosiego, después de sesenta años de vida en los campamentos, en que han devorado sinsabores, apurando todas Las amarguras que brinda la desgracia. ¿No se sienten conmovidos los autores de la anarquía en presencia de estas multitudes sacrificadas bárbaramente en holocausto de sus ambiciones bastardas, a la vista de esas hermosas campiñas donde blanquean los huesos de tantos millares de hijos de esta desgraciada República, al contemplar esos pueblos empobrecidos, aniquilados por la guerra civil y sentadas sobres sus escombros las viudas, las madres, los huérfanos como la imagen de la desolación? Aunque tienen serenidad para buscar un rincón donde reunirse tranquilos y tratar de que la destrucción se complete y de que las matanzas sigan. Quince años de lucha sin tregua, fueron necesarios para conquistar un dogma: La Libertad. Veinticinco de combates fueron precisos para fundar un principio: La Ley. Qué se busca ahora? Fundar un Gobierno que haga de la libertad una mentira y de la ley una farza. Remover esas dos grandes conquistas, que son el fruto de una batalla de medio siglo, para sentar en su lugar, el imperio de un círculo, para sustituir a la ley de voluntad de unos cuantos y para hacer que empecemos de nuevo el tan trillado camino de las luchas fraticidas. Pero debemos tener fé en que esas tentativas no han de alcanzar su éxito. El país ha de saber oponerse a esos manejos de los anarquistas y su voluntad ha de ser una valla que ha de contener el ímpetu de sus pasiones tantas veces funestas. Si la anarquía, que intenta levantar de nuevo su cabeza, es vencida en la próxima lucha electoral, desaparecerá de entre nosotros, dando lagar al imperio del orden, de las instituciones y dejando abierto y franco el camino del porvenir. ¡Dios proteja la causa de los Pueblos!
Otro capítulo es el de José Hernández en Rosario.
El Diario La Capital fue fundado en 1867 y es considerado el decano de la prensa argentina, ya que en la actualidad se sigue editando.
Nació un 15 de Noviembre de la mano de Ovidio Lagos para apoyar el proyecto presentado el 1°de julio de ese año por el diputado por Buenos Aires Manuel Quintana para declarar a Rosario capital de la República.
Ovidio Lagos invita a José Hernández a colaborar en el mismo.
En su última colaboración Jose Hernández escribe:
"Es un destino bien amargo el de esta pobre República. Esto se llama ir de mal en peor.
Mitre ha hecho de la República un campamento . Sarmiento va a hacer de ella una escuela.
Con Mitre ha tenido la República que andar con el sable a la cintura.
Con Sarmiento va a verse obligada a aprender de memoria la anagnosia, el método gradual y los anales de Doña Juana Manso. Estas son las grandes figuras que vienen a regir los destinos de la patria de Alvear y San Martín!
Pero, ¿ Consentirá el Congreso, consentirán los hombres influyentes de la República, consentirá el país en que un loco, que ya ha fulminado sus anatemas contra el clero y contra la religión, que ha dicho que va a nombrar una mujer para Ministra de Culto, que es un furioso desatado, venga a sentarse en la silla presidencial, para precipitar al país a la ruina y al desquicio? No lo creemos; esperamos que el patriotismo y la reflexión no nos hayan abandonado del todo y que antes que consentir en semejante escándalo, tendrán bastante energía para decirle al partido de los anarquistas hasta aquí no más, y al loco predilecto de los perturbadores, que se vuelva a su destierro político, a estudiar los diversos métodos de las escuelas americanas”.
A mediados de noviembre de 1869 José Hernández se establece en Buenos Aires. E1 6 de agosto aparece el primer número de «E1 Río de la Plata».
Beatríz Sarlo señala que "En 1869, Hernández fundó en Buenos Aires un periódico, El Río de la Plata. Allí publicó una serie de artículos que constituyen algo así como el cañamazo de ideas que el Martín Fierro elaborará literariamente: el problema de las fronteras con el indio y su defensa, la iniquidad de que ésta repose exclusivamente sobre el habitante pobre de la campaña que es arrancado de su hogar para ser arrojado al fortín, convertido en una suerte de prisionero, desecho por la indigencia y mortificado por la arbitrariedad de las autoridades militares y civiles.
Es el gobierno, afirma Hernández, el que «convierte al gaucho en matrero, en delincuente, en asesino»."
“Porque para los sectores intelectuales y la élite gobernante el vocablo gaucho es justamente sinónimo de delincuente”.
El 26 de noviembre de 1869, José Hernández escribe un artículo titulado «Islas Malvinas. Cuestiones Graves» en el que dice: "Los argentinos, especialmente, no han podido olvidar que se trata de una parte muy importante del territorio nacional, usurpada a merced de circunstancias desfavorables, en una época indecisa, en que la nacionalidad luchaba aún con los escollos opuestos a su definitiva organización”.
Éste José Hernández, mostrado solamente en pocos aspectos, pero profundos, de su carácter de militar, periodista y político es el poeta autor del Martín Fierro.
De su obra dijo el General Perón: «Si nuestros gobernantes hubieran leído el Martín Fierro, en vez de leer autores extranjeros, es probable que hubieran comprendido los problemas argentinos, hasta resolverlos con pasión, amor y carácter.
Martín Fierro es el símbolo de la hora presente. José Hernández cantó las necesidades del pueblo que vive adherido a la tierra. Todavía no se ha cumplido para el pueblo argentino la invocación de grandeza y de justicia que el Martín Fierro enseña”. (Municipalidad de San Isidro: 22/10/1944).
José Hernández dejo enseñanzas de vigencia plena a todos los argentinos; simplemente leamos que: «HAY HOMBRES QUE DE SU CENCIA / TIENEN LA CABEZA LLENA / HAY SABIOS DE TODAS MENAS / MAS DIGO SIN SER MUY DUCHO / ES MEJOR QUE APRENDER MUCHO / EL APRENDER COSAS BUENAS”.
Osvaldo Vergara Bertiche
Rosario, 21 de Octubre de 2006
ORDEN DEL POETA
galardonando a Osvaldo Vergara Bertiche
con la "ORDEN DEL POETA"
16 de Setiembre de 2004
LA MUERTE NO TODO LO PUEDE
con Roberto "el Negro" Fontanarrosa
Cuando la muerte se precipita sobre el hombre,
la parte mortal se extingue;
pero el principio inmortal se retira
y se aleja sano y salvo. Platón
Entre la Muerte, Señora impiadosa y la Enfermedad, compañeras en muchas jugadas de todos los tiempos, en una “pared” de pizarrón, impecable, pero insolente y vanidosa, lo “pasaron” al “Negro”… se lo llevaron “puesto”; “pitada” final y la tribuna atribulada.
Unos le llaman destino, que es esa sucesión inevitable de acontecimientos incognoscibles que ocurren; otros azar, caso fortuito, desgracia imprevista. Puede ser que así sea. Pero sea lo que sea, la pena y la congoja se acumulan y da bronca.
Bronca, enojo, rabia, enfado, porque la Muerte ha pretendido matar el humor y la sonrisa que provoca. Un imposible.
El humor que Roberto Fontanarrosa expresó a través del papel y del decir no muere, perdurará por siempre.
En uno de sus últimos reportajes puso de manifiesto conceptualmente su manera de pensar y de obrar: "Han habido tiempos tan duros como éstos y siempre hubo humor. En mi caso personal encuentro que las crisis, por controversiales y polémicas, son muy propicias para el humor. El problema es cuando se transforman en tragedias, dado que allí me paralizo".
Para “Inodoro Pereyra, el renegau”, “la Eulogia”, “Mendieta”, Boggie alias “el aceitoso”, y tantos otros, esta crisis no se transforma en tragedia porque no han quedado solos, no han sido abandonados; por el contrario, están acogidos, resguardados, cuidados por esa pléyade de admiradores, de seguidores, de un estilo y de un carácter único e inigualable.
En el dibujo, en la palabra y en su accionar “el Negro” volcó sentimientos sin par, por lo que se transformó en un artista. Un artista necesario.
Osvaldo Vergara Bertiche
Entre la Muerte, Señora impiadosa y la Enfermedad, compañeras en muchas jugadas de todos los tiempos, en una “pared” de pizarrón, impecable, pero insolente y vanidosa, lo “pasaron” al “Negro”… se lo llevaron “puesto”; “pitada” final y la tribuna atribulada.
Unos le llaman destino, que es esa sucesión inevitable de acontecimientos incognoscibles que ocurren; otros azar, caso fortuito, desgracia imprevista. Puede ser que así sea. Pero sea lo que sea, la pena y la congoja se acumulan y da bronca.
Bronca, enojo, rabia, enfado, porque la Muerte ha pretendido matar el humor y la sonrisa que provoca. Un imposible.
El humor que Roberto Fontanarrosa expresó a través del papel y del decir no muere, perdurará por siempre.
En uno de sus últimos reportajes puso de manifiesto conceptualmente su manera de pensar y de obrar: "Han habido tiempos tan duros como éstos y siempre hubo humor. En mi caso personal encuentro que las crisis, por controversiales y polémicas, son muy propicias para el humor. El problema es cuando se transforman en tragedias, dado que allí me paralizo".
Para “Inodoro Pereyra, el renegau”, “la Eulogia”, “Mendieta”, Boggie alias “el aceitoso”, y tantos otros, esta crisis no se transforma en tragedia porque no han quedado solos, no han sido abandonados; por el contrario, están acogidos, resguardados, cuidados por esa pléyade de admiradores, de seguidores, de un estilo y de un carácter único e inigualable.
En el dibujo, en la palabra y en su accionar “el Negro” volcó sentimientos sin par, por lo que se transformó en un artista. Un artista necesario.
Osvaldo Vergara Bertiche
Rosario, 19 de Julio de 2007
OAXACA - EL FESTÍN DE LOS OLIGARCAS – IMPERIALISTAS

Los trogloditas de México, (reaccionarios cavernícolas, bárbaros y crueles) aliados al Imperio en el proyecto de imposición del ALCA a todo el continente, han violado, en una salvaje embestida contra el Pueblo, los más elementales derechos humanos y todo principio del derecho internacional.
Oaxaca es el Estado más pobre de México, y desde mayo de 2006, vive un nuevo conflicto, que es bastante antiguo.
En primer lugar, todo comenzó cuando las autoridades usaron la fuerza pública para dispersar una manifestación de docentes, que como en tantos otros lugares del continente, reclaman mejores salarios.
Mal pagos, diferidos muchas veces los pagos, los educadores son víctimas de los actos de insolencia de los que quieren imponer la injusticia.
Pero “educar es un acto de libertad... educar es ser capaces de ponerse de pie y decir que las cosas que no corresponden no se pueden aceptar”. “Los Docentes han convertido el Enseñar en un acto de vida”.
Y educar es también enseñar que “la resignación es lo peor que le puede suceder a quién vive en un mundo que debe ser transformado para bien”.
En segundo lugar, en Oaxaca, el conflicto viene de Siglos.
“La historia se ha encargado de contar en qué consiste el problema”, producto del aislamiento, explotación y miseria de las comunidades autóctonas de la América Primegenia y de gobiernos corruptos que han potenciado la marginalidad y la discriminación.
“Hay poco más de tres millones y medio de oaxaqueños, la mayor parte de ellos en la capital, Oaxaca, y en otras cuatro ciudades con población de más de cincuenta mil personas, porque el resto vive en quinientos setenta municipios igualmente pobres”.
Seis de cada diez oaxaqueños son amuzgos, chatinos, chinantecos, chochos, chontales, cuicatecos, huaves, ixcatecos, mazatecos, mixes, mixtecos, nahuas, triquis, zapotecos, zoques o popolocas.
Por eso siete de cada diez municipios eligen a sus autoridades según los usos y costumbres de las tribus indígenas y no según el régimen de partidos que controla la vida nacional y la política estatal.
Pero en México, en manos de unos pocos, como en el resto de latinoamericana, se ha generando un sistema perverso donde solo algunos pueden y tiene el derecho a participar, una clase oligárquica, burguesa y política-burocrática que lucha denodadamente por seguir aferrada al poder y a sus privilegios.
Y a esto hay que sumarle la terrible sombra de dominación estadounidense (dominación financiera, militar, ideológica, científica y cultural).
Porque Oaxaca no sólo es el escenario de luchas intestinas entre oprimidos y opresores, sino que al igual que en Chiapas, o en la Bolivia de Evo Morales, o en la Triple Frontera (Argentina, Brasil, Paraguay), o en Colombia, es también el escenario para la aplicación de la nefasta política norteamericana de la “Guerra de Baja Intensidad”.
El General James Hill, entonces Jefe del Comando Sur de las fuerzas estadounidenses, afirmó ante el Congreso de su país (24/03/04) que a las amenazas tradicionales en América Latina "se agrega ahora una amenaza emergente que puede describirse como populismo radical". (Léase Chávez, Lula, Kirchner, Evo, Tabaré, Bachelet, etcétera).
“Latinoamérica reapareció en el radar de Washington”.
En el comienzo del Siglo XXI, Latinoamérica estaba sumida en sus atávicas dificultades.
Es que “durante la Década del ’90, en Latinoamérica, se ahondó la desigualdad, se incrementó la polarización entre clases y etnias, se mantuvieron altos los índices de miseria e indigencia, creció la violencia ciudadana, se multiplicó el desempleo, se descuidó la educación y se deterioró la salud”.
Ante la inexistencia del mundo bipolar, y del enemigo comunista focalizado, la Guerra Fría se ha direccionado contra el peligro del “populismo radical” que ha aparecido por estos lares, y que independientemente de los juicios de valor que puedan hacerse, representan una renovada esperanza de los Pueblos.
Con el tránsito de Colin Powell a Condoleezza Rice al frente del Departamento de Estado esa definición de un populismo radical amenazante, adquirió un lugar decisivo en la política exterior y de defensa estadounidense.
Con el pretexto de la “guerra contra el narcotráfico” y el “terrorismo” se evidencia la inclusión de nuevos “ejes del mal”, que puede traer aparejado la “diplomacia” (operaciones) para el “cambio de regímenes” e incluso “ataques preventivos”.
“La actual estrategia militar de Estados Unidos, pasa por combatir las revoluciones, movimientos de liberación o cualquier conflicto que amenace sus intereses y los de sus aliados”. “La victoria que persigue la estrategia de guerra de baja intensidad no es sólo militar. Busca una victoria más completa, efectiva en el largo plazo, mediante el aniquilamiento de la fuerza política y moral de los Pueblos”.
Raúl Scalabrini Ortíz, convocando desde el diario Reconquista” a la Segunda Independencia decía: “No os dejéis arrastrar a la catástrofe. Si os empujan, sublevaos. Muramos por la libertad de la Patria...”
Y la Patria somos todos.
Oaxaca es el Estado más pobre de México, y desde mayo de 2006, vive un nuevo conflicto, que es bastante antiguo.
En primer lugar, todo comenzó cuando las autoridades usaron la fuerza pública para dispersar una manifestación de docentes, que como en tantos otros lugares del continente, reclaman mejores salarios.
Mal pagos, diferidos muchas veces los pagos, los educadores son víctimas de los actos de insolencia de los que quieren imponer la injusticia.
Pero “educar es un acto de libertad... educar es ser capaces de ponerse de pie y decir que las cosas que no corresponden no se pueden aceptar”. “Los Docentes han convertido el Enseñar en un acto de vida”.
Y educar es también enseñar que “la resignación es lo peor que le puede suceder a quién vive en un mundo que debe ser transformado para bien”.
En segundo lugar, en Oaxaca, el conflicto viene de Siglos.
“La historia se ha encargado de contar en qué consiste el problema”, producto del aislamiento, explotación y miseria de las comunidades autóctonas de la América Primegenia y de gobiernos corruptos que han potenciado la marginalidad y la discriminación.
“Hay poco más de tres millones y medio de oaxaqueños, la mayor parte de ellos en la capital, Oaxaca, y en otras cuatro ciudades con población de más de cincuenta mil personas, porque el resto vive en quinientos setenta municipios igualmente pobres”.
Seis de cada diez oaxaqueños son amuzgos, chatinos, chinantecos, chochos, chontales, cuicatecos, huaves, ixcatecos, mazatecos, mixes, mixtecos, nahuas, triquis, zapotecos, zoques o popolocas.
Por eso siete de cada diez municipios eligen a sus autoridades según los usos y costumbres de las tribus indígenas y no según el régimen de partidos que controla la vida nacional y la política estatal.
Pero en México, en manos de unos pocos, como en el resto de latinoamericana, se ha generando un sistema perverso donde solo algunos pueden y tiene el derecho a participar, una clase oligárquica, burguesa y política-burocrática que lucha denodadamente por seguir aferrada al poder y a sus privilegios.
Y a esto hay que sumarle la terrible sombra de dominación estadounidense (dominación financiera, militar, ideológica, científica y cultural).
Porque Oaxaca no sólo es el escenario de luchas intestinas entre oprimidos y opresores, sino que al igual que en Chiapas, o en la Bolivia de Evo Morales, o en la Triple Frontera (Argentina, Brasil, Paraguay), o en Colombia, es también el escenario para la aplicación de la nefasta política norteamericana de la “Guerra de Baja Intensidad”.
El General James Hill, entonces Jefe del Comando Sur de las fuerzas estadounidenses, afirmó ante el Congreso de su país (24/03/04) que a las amenazas tradicionales en América Latina "se agrega ahora una amenaza emergente que puede describirse como populismo radical". (Léase Chávez, Lula, Kirchner, Evo, Tabaré, Bachelet, etcétera).
“Latinoamérica reapareció en el radar de Washington”.
En el comienzo del Siglo XXI, Latinoamérica estaba sumida en sus atávicas dificultades.
Es que “durante la Década del ’90, en Latinoamérica, se ahondó la desigualdad, se incrementó la polarización entre clases y etnias, se mantuvieron altos los índices de miseria e indigencia, creció la violencia ciudadana, se multiplicó el desempleo, se descuidó la educación y se deterioró la salud”.
Ante la inexistencia del mundo bipolar, y del enemigo comunista focalizado, la Guerra Fría se ha direccionado contra el peligro del “populismo radical” que ha aparecido por estos lares, y que independientemente de los juicios de valor que puedan hacerse, representan una renovada esperanza de los Pueblos.
Con el tránsito de Colin Powell a Condoleezza Rice al frente del Departamento de Estado esa definición de un populismo radical amenazante, adquirió un lugar decisivo en la política exterior y de defensa estadounidense.
Con el pretexto de la “guerra contra el narcotráfico” y el “terrorismo” se evidencia la inclusión de nuevos “ejes del mal”, que puede traer aparejado la “diplomacia” (operaciones) para el “cambio de regímenes” e incluso “ataques preventivos”.
“La actual estrategia militar de Estados Unidos, pasa por combatir las revoluciones, movimientos de liberación o cualquier conflicto que amenace sus intereses y los de sus aliados”. “La victoria que persigue la estrategia de guerra de baja intensidad no es sólo militar. Busca una victoria más completa, efectiva en el largo plazo, mediante el aniquilamiento de la fuerza política y moral de los Pueblos”.
Raúl Scalabrini Ortíz, convocando desde el diario Reconquista” a la Segunda Independencia decía: “No os dejéis arrastrar a la catástrofe. Si os empujan, sublevaos. Muramos por la libertad de la Patria...”
Y la Patria somos todos.
La Patria Chica y la Patria Grande de San Martín, Bolívar y Artigas.
Oaxaca somos todos.
La dignidad de su Pueblo es nuestra propia dignidad.
FARABUNDO MARTÍ, GRAN LECCIÓN DE ESPARTANA ALTIVEZ

El 1º de Febrero de 1932, Agustín Farabundo Martí, salvadoreño, el que de cara al sol arremetió contra los reaccionarios de su país y de centroamérica y contra el imperialismo yanqui opresor de muchos pueblos, muere fusilado.
Agustín Farabundo Martí pertenece a la generación de revolucionarios y a la constelación de las grandes figuras empeñadas en transformar la realidad de indo-hispanoamérica.
Dejó de estudiar Derecho para dedicarse a la lucha, con fusil en manos.
Fue fundador del Partido Comunista de Centro América.
El anticomunista guatemalteco Jorge Schlessinger, en su libro "Sucesos de 1932 en El Salvador", escribe, que "mientras otros hablaban de marxismo en los cafetines, Martí, enseñaba marxismo a los trabajadores".
Incursiona en México para conocer de cerca la revolución agrarista de 1910.
Inquieto en lo que ocurría en Nicaragua, en 1928 se trasladó a El Salvador, donde en asamblea de trabajadores se le eligió responsable de una brigada de cinco obreros combatientes para ir a pelear a Nicaragua contra el yanqui invasor, bajo las órdenes del General Augusto César Sandino.
Farabundo Martí, mostró en los hechos su arrojo antiimperialista, tanto con el fusil como con la pluma.
Martí obtuvo el grado de Coronel, fue miembro del Estado Mayor Internacional de Sandino, y Secretario Privado del general de Hombres Libres.
En ocasión que bandoleros yanquis bombardeaban persistentemente las posiciones sandinistas, Martí, en actitud de coraje dijo: "cuando la historia no se puede escribir con la pluma, se escribe con el rifle", parapetándose en la enramada de un árbol de la selva para abrir fuego contra los aviones de la piratería norteamericana.
En junio de 1930 regresa a su patria de origen, siendo ya conocido en el mundo como un combativo antiimperialista.
Lo hace como Representante del Socorro Rojo Internacional, ante la Sección Salvadoreña, dirigida por Ismael Hernández.
Fue encarcelado varias veces; varias veces se puso en huelga de hambre y varias más expulsado del país.
Entre 1927 y 1931 gobierna El Salvador, Pío Romero Bosque.
En 1931 el terrateniente Arturo Araujo, educado en Londres y simpatizante del laborismo inglés ganó las elecciones con el apoyo de sindicatos e intelectuales.
Sin embargo 10 meses bastaron para que colapsara su gobierno; el hambre y la miseria se instalaban entre los trabajadores, la crisis también afecta los negocios de la burguesía que no miraba con buenos ojos a este aprendiz de laborista.
Un golpe de estado en 1931 convirtió a Maximiliano Hernández Martínez (vicepresidente y ministro de guerra de Araujo) en presidente.
Los comicios fraudulentos fueron determinantes para la movilización del pueblo que suspendió las votaciones en varias zonas.
A pesar de que el gobierno declaró estado de sitio y la ley marcial, se sucedieron alzamientos y combates en todo el país, miles de trabajadores, obreros y campesinos pobres con machetes y algunos pocos fusiles asaltaron cuarteles, guarniciones policiales, oficinas municipales, telégrafos, almacenes y fincas.
Mientras tanto el imperialismo norteamericano e inglés enviaban buques de guerra en apoyo al General Hernández Martínez, quien escribió el siguiente telegrama: "En saludo a honorables comandantes declaramos situación absolutamente dominada fuerzas gobierno El Salvador. Garantizadas vidas propiedades ciudadanos extranjeros acogidos y respetuosos leyes de la República. La paz está establecida en El Salvador. Ofensiva comunista desechada sus formidables núcleos dispersos. Hasta hoy cuarto día de operaciones están liquidados cuatro mil ochocientos comunistas".
Es evidente que la insurrección fue salvajemente reprimida.
El 31 de enero de 1932 Farabundo Martí junto con los líderes estudiantiles Alonso Luna Calderón y Mario Zapata fueron condenados a muerte en el Cementerio General de San Salvador. El 1º de Febrero son fusilados.
"Dolorosa y sangrienta es su historia,
pero excelsa y brillante a la vez;
manantial de legítima gloria,
gran lección de espartana altivez".
Así reza la segunda estrofa del himno nacional de El Salvador.
El contraste entre su belleza tropical y las cicatrices de guerras, asesinatos y desastres son evidentes.
"Dolorosa y sangrienta es su historia", pero la lección de "espartana altivez" la dieron hombres como los sublevados por Martí y que fuera el movimiento de masas más importante de ese país, cuya existencia y ejemplo se percibe hasta en la actualidad.
El Salvador, "manantial de legítima gloria" dio hombres, también, como Monseñor Arnulfo Romero, asesinado en 1980 al igual que los padres Jesuitas en la Universidad Centroamericana. Eran todos continuadores de la obra de aquel que lanzara el primer grito de independencia que se oye en El Salvador, el 5 de Noviembre de 1811, el Héroe y Prócer Presbítero y Doctor José Matías Delgado, Padre de la Patria.
Hoy, cuando los Pueblos del continente estrechan filas para oponerse a los designios del amo imperial, bien vale recordar estos episodios de nuestra historia colectiva, como así rendir homenaje y reconocimiento a quienes dieron su vida por la construcción de la Patria Grande.
Osvaldo Vergara Bertiche
Rosario, Provincia de Santa Fe, Argentina
1º de febrero de 2007
MANUEL UGARTE, UN HOMBRE DE SUEÑOS
El 2 de Diciembre de 1951, hace 55 años, muere Manuel Ugarte.Luchador notable. Sintetizó uno de los rasgos esenciales de nuestras falencias: la falta de unidad Iberoamericana, unidad que fuera frustrada por las intrigas de las grandes potencias y la europeización de las clases dirigentes locales.La unificación de Latinoamérica, lograr definitivamente la Nación inconclusa, fue la gran bandera de Ugarte.
Ugarte fue un socialista criollo, sin la concepción europea de la cuestión social. Su prédica contenía un marcado antiimperialismo nacionalista e hispanismo intransigente impregnado de una conceptualización socialista profundamente humanizada.
Afirmaba en cada ocasión su condición de argentino, pero sobre todo de latinoamericano en esa pasión por recuperar la Patria Grande.
En 1923 decía en un artículo titulado “El nuevo nacionalismo”: “existen dos ideas muertas: el internacionalismo ciego y el nacionalismo cerrado”. Se pronunciaba por un nacionalismo democrático y por una democracia nacional como la única solución posible, justamente cuando en América algunos intelectuales propiciaban el advenimiento de “la hora de la espada”.
Y en 1940 señala que: “Lo peor del imperialismo Inglés así como del norteamericano no consiste en que se lleva lo más valioso de las riquezas del país sino en que arrasa los valores morales estableciendo una prima a la inferioridad y al renunciamiento de los hombres”.
No se mantuvo ajeno a las circunstancias políticas de nuestro país y señaló, en directa referencia al Gobierno del General Perón: “Los prisioneros del pasado que se resisten a admitir este momento nuevo, esta mentalidad diferente, este ideal de porvenir, no perturbarán la marcha de la nación hacia sus nuevos destinos. La revolución no ha sido de un hombre, ni de un grupo, ni de un momento político, ha sido fruto de una conmoción geológica, de un cambio de clima, y aunque las individualidades que gobiernan no llegaran a desaparecer, la revolución seguirá su marcha, superior a las contingencias, bajo la sombra tutelar y las inspiraciones del que supo dar forma a los hechos a los que la inmensa mayoría de los argentinos deseábamos y esperábamos desde hace largas décadas. Todos los presentimientos y las esperanzas dispersas de nuestra juventud, volcada un instante en el socialismo, han sido concretadas definitivamente en la carne viva del peronismo, que ha dado fuerza al argentinismo todavía inexpresado de la Nación. Ahora sabemos lo que somos y a dónde vamos. Tenemos nacionalidad, programa, derrotero”.
Para la década de 1950 su proyecto abarca la industrialización como el gran pivote del desarrollo, como asimismo la formación de un mercado interamericano. No elude afrontar el problema de la identidad nacional con su base aborigen y su inmigración europea.
Su mejor cualidad fue adaptarse a los tiempos sin perder su coherencia ideológica, pero sin temer a los rótulos que sus detractores le colocaron. Lo olvidó la historiografía oficial, justamente, por esclarecer la realidad.
A la luz de los tiempos que corren, las propuestas de Manuel Ugarte tienen plena vigencia.
Sostenía Manuel Ugarte que “en ninguna forma ni bajo ningún pretexto podemos aceptar la hipótesis de quedar en nuestros propios lares en calidad de raza sometida ¡Somos indios, somos españoles, somos latinos, somos negros, pero somos lo que somos y no queremos ser otra cosa!”.
Fue “un hombre de sueños”. Seamos herederos de su pensamiento.
Abracemos la Gran Causa Hispanoamericana. Hoy, en el continente, la coyuntura política lo hace posible.
Osvaldo Vergara Bertiche
Rosario, 2 de diciembre de 2006
Ver: "Manuel Ugarte, somos lo que somos"
http://www.elortiba.org/ugarte.html
JUAN LAVALLE, ANTECESOR DE URIBURU, LONARDI, ARAMBURU, ROJAS, ONGANÍA Y VIDELA


El 1º de diciembre de 1828, un golpe de estado encabezado por el General Lavalle derrocó a Manuel Críspulo Beinabé Dorrego, Gobernador de la Provincia de Buenos Aires.
Algunos unitarios se dirigieron a Lavalle y opinaron sobre lo que debía hacerse con el gobernador capturado.
Salvador María del Carril (1) le escribía a Lavalle el 12 de diciembre de 1828:
"La prisión del General Dorrego es una circunstancia desagradable, lo conozco; ella lo pone a usted en un conflicto difícil. La disimulación en este caso después de ser injuriosa será perfectamente inútil al objeto que me propongo. Hablo del fusilamiento de Dorrego. Hemos estado de acuerdo en ella antes de ahora. Ha llegado el momento de ejecutarla. Prescindamos del corazón en este caso. La Ley es que una revolución es un juego de azar, en la que se gana la vida de los vencidos cuando se cree necesario disponer de ella. Haciendo la aplicación de este principio, de una evidencia práctica, la cuestión me parece de fácil resolución. Si usted, general, la aborda así, a sangre fría, la decide; si no, yo habré importunado a usted; habré escrito inútilmente, y lo que es más sensible, habrá usted perdido la ocasión de cortar la primera cabeza de la hidra, y no cortará usted las restantes. Nada queda en la República para un hombre de corazón. "
La nefasta influencia de Del Carril se aprecia en esta carta de Lavalle a Brown: "Desde que emprendí esta obra, tomé la resolución de cortar la cabeza de la hidra, y sólo la carta de Vuestra Excelencia puede haberme hecho trepidar un largo rato por el respeto que me inspira su persona. Yo, mi respetado general, en la posición en que estoy colocado, no debo tener corazón. Vuestra excelencia siente por sí mismo, que los hombres valientes no pueden abrigar sentimientos innobles, y al sacrificar al coronel Dorrego, lo hago en la persuasión de que así lo exigen los intereses de un gran pueblo. Estoy seguro de que a nuestra vista no le quedará a vuestra excelencia la menor duda de que la existencia del coronel Dorrego y la tranquilidad de este país son incompatibles".
EL general Lavalle decide fusilar a Dorrego el 13 de diciembre.
Lavalle fusiló a Dorrego y así lo anunció en un Bando: "Participo al Gobierno Delegado que el coronel Dorrego acaba de ser fusilado por mi orden, al frente de los regimientos que componente esta división. La historia juzgará imparcialmente si el coronel Dorrego ha debido morir o no morir, y si al sacrificarlo a la tranquilidad de un pueblo enlutado por él puedo haber estado poseído de otro sentimiento que el del bien público".
Roberto Bardini (Rebanadas de Realidad - 10/12/03) dice:
“Faltaban 11 días para Navidad. A la orden de "¡fuego!", un pelotón de fusilamiento unitario acribilló de ocho tiros en el pecho al coronel federal Manuel Dorrego, ex gobernador de Buenos Aires. Había sido estudiante de leyes, militar indisciplinado en los cuarteles pero valiente en el campo de batalla, apasionado político y patriota hasta los huesos. Fue una víctima más del crónico desencuentro entre argentinos.
Dorrego nació el 11 de junio de 1787 en Buenos Aires.
Fue el menor de cinco hermanos, hijos del rico comerciante portugués José Antonio de Dorrego y la argentina María de la Ascensión Salas. En 1803, a los 15 años, ingresó en el Real Colegio de San Carlos y a inicios de 1810 comenzó a estudiar Derecho en la Universidad de San Felipe, en Santiago de Chile.
Pronto abandonó las aulas y se unió al movimiento independentista chileno. Exaltado, cambió el traje civil y los libros por el uniforme y las armas. En la milicia del país andino ganó las tres estrellas de capitán al sofocar un movimiento contrarrevolucionario. Tenía 23 años.
Antes de concluir 1810, Dorrego regresa a Buenos Aires y con el grado de mayor se une a las fuerzas armadas encabezadas por Cornelio Saavedra rumbo al norte.
Antes de concluir 1810, Dorrego regresa a Buenos Aires y con el grado de mayor se une a las fuerzas armadas encabezadas por Cornelio Saavedra rumbo al norte.
En el combate de Cochabamba sufre dos heridas y gana el ascenso a teniente coronel. Más tarde, bajo las órdenes de Manuel Belgrano, lucha en Tucumán (24 de septiembre de 1812) y Salta (20 de febrero de 1813).
El ejército de Belgrano marcha hacia Potosí sin Dorrego: se queda en la retaguardia, arrestado por indisciplina. Eso le evita las derrotas de Vilcapugio (1º de octubre de 1813) y Ayohuma (14 de noviembre de 1813), y quizá la muerte en servicio”.
Y agrega: “El militar convertido en político resulta elegido representante por Santiago del Estero en el Congreso Nacional. Cuando se discute la Constitución de 1826 se destaca en los debates sobre la forma de gobierno y el derecho al sufragio.
Y agrega: “El militar convertido en político resulta elegido representante por Santiago del Estero en el Congreso Nacional. Cuando se discute la Constitución de 1826 se destaca en los debates sobre la forma de gobierno y el derecho al sufragio.
Desde el periódico El Tribuno continúa atacando la posición centralista de Rivadavia, lo que aumenta su prestigio en las provincias”.
Al referirse a la constitución rivadaviana de ese año, Dorrego afirma: "Forja una aristocracia, la más terrible porque es la aristocracia del dinero. Échese la vista sobre nuestro país pobre, véase qué proporción hay entre domésticos asalariados y jornaleros y las demás clases del Estado (...). Entonces sí que sería fácil influir en las elecciones, porque no es fácil influir en la generalidad de la masa, pero sí en una corta porción de capitalistas; y en ese caso, hablemos claro, el que formaría la elección sería el Banco, porque apenas hay comerciantes que no tengan giro con el Banco, y entonces sería el Banco el que ganaría las elecciones, porque él tiene relación en todas las provincias".
Sigue señalando Bardini: “El valiente general unitario Gregorio Aráoz de Lamadrid, un tucumano que peleó la guerra de independencia y en las luchas que siguieron en Vilcapugio, Ayohuma y Sipe Sipe, permanece junto a su ex camarada Dorrego hasta el abrazo final. A él le entrega el condenado cartas para su mujer y las dos hijas. A la esposa le escribe: "Mi querida Angelita: En este momento me intiman que dentro de una hora debo morir. Ignoro por qué; mas la Providencia divina, en la cual confío en este momento crítico, así lo ha querido. Perdono a todos mis enemigos y suplico a mis amigos que no den paso alguno en desagravio de lo recibido por mí. Mi vida: educa a esas amables criaturas. Sé feliz, ya que no lo has podido ser en compañía del desgraciado Manuel Dorrego". Tiene 41 años.
Aráoz de Lamadrid es un oficial curtido que combatió en Tucumán, Córdoba, San Juan y Mendoza. También conoció el exilio en Bolivia y Chile. Dorrego le pide al compadre su chaqueta para morir y le solicita que le entregue a su esposa Ángela la que él lleva puesta. El duro Aráoz se "quiebra" ante la entereza de su amigo-adversario y llora frente a la tropa como un adolescente”. Ángela Baudrix, la viuda, queda en la miseria. Sus hijas tienen seis y 12 años de edad. Tiempo después se ven obligadas a trabajar de costureras en el taller de Simón Pereyra, un proveedor de uniformes para el ejército y especulador en la compra-venta de tierras.
El periodista e historiador José Manuel de Estrada (1842-1894), escribió un homenaje a Manuel Dorrego que puede considerarse un conmovedor epitafio:
"Fue un apóstol y no de los que se alzan en medio de la prosperidad y de las garantías, sino apóstol de las tremendas crisis. Pisó la verde campiña convertida en cadalso, enseñando a sus conciudadanos la clemencia y la fraternidad, y dejando a sus sacrificadores el perdón, en un día de verano ardiente como su alma, y sobre el cual la noche comenzaba a echar su velo de tinieblas, como iba a arrojar sobre él la muerte su velo de misterio. Se dejó matar con la dulzura de un niño, él que había tenido dentro del pecho todos los volcanes de la pasión. Supo vivir como los héroes y morir como los mártires".
Los nefastos argumentos de Lavalle son los mismos que en el Siglo siguiente llevaron a Uriburu (1930); Lonardi, Aranburu y Rojas (1955); Onganía (1966) y Videla (1976) a cometer los mayores latrocinios contra la dignidad del Pueblo argentino, en defensa de un supuesto al que hipócritamente denominan “orden”.
RodolfoWalsh (Operación masacre) pone en duda la dignidad moral de aquellos que se “indignan” hipócritamente por barbaridades, masacres y violencias contra el “orden”, y que se arrogan el derecho de juzgar y disponer de las vidas de otros en aras de un declamado bien común.
Todos ellos quisieron hacer posible la regresión histórica, y para ello era necesario e imprescindible imponer el escarmiento.
Todos estos personajes de la historia y personeros de la extranjerización, no sólo se propusieron matar: se propusieron infundir terror. Esa fue su mayor crueldad.
Al referirse a la constitución rivadaviana de ese año, Dorrego afirma: "Forja una aristocracia, la más terrible porque es la aristocracia del dinero. Échese la vista sobre nuestro país pobre, véase qué proporción hay entre domésticos asalariados y jornaleros y las demás clases del Estado (...). Entonces sí que sería fácil influir en las elecciones, porque no es fácil influir en la generalidad de la masa, pero sí en una corta porción de capitalistas; y en ese caso, hablemos claro, el que formaría la elección sería el Banco, porque apenas hay comerciantes que no tengan giro con el Banco, y entonces sería el Banco el que ganaría las elecciones, porque él tiene relación en todas las provincias".
Sigue señalando Bardini: “El valiente general unitario Gregorio Aráoz de Lamadrid, un tucumano que peleó la guerra de independencia y en las luchas que siguieron en Vilcapugio, Ayohuma y Sipe Sipe, permanece junto a su ex camarada Dorrego hasta el abrazo final. A él le entrega el condenado cartas para su mujer y las dos hijas. A la esposa le escribe: "Mi querida Angelita: En este momento me intiman que dentro de una hora debo morir. Ignoro por qué; mas la Providencia divina, en la cual confío en este momento crítico, así lo ha querido. Perdono a todos mis enemigos y suplico a mis amigos que no den paso alguno en desagravio de lo recibido por mí. Mi vida: educa a esas amables criaturas. Sé feliz, ya que no lo has podido ser en compañía del desgraciado Manuel Dorrego". Tiene 41 años.
Aráoz de Lamadrid es un oficial curtido que combatió en Tucumán, Córdoba, San Juan y Mendoza. También conoció el exilio en Bolivia y Chile. Dorrego le pide al compadre su chaqueta para morir y le solicita que le entregue a su esposa Ángela la que él lleva puesta. El duro Aráoz se "quiebra" ante la entereza de su amigo-adversario y llora frente a la tropa como un adolescente”. Ángela Baudrix, la viuda, queda en la miseria. Sus hijas tienen seis y 12 años de edad. Tiempo después se ven obligadas a trabajar de costureras en el taller de Simón Pereyra, un proveedor de uniformes para el ejército y especulador en la compra-venta de tierras.
El periodista e historiador José Manuel de Estrada (1842-1894), escribió un homenaje a Manuel Dorrego que puede considerarse un conmovedor epitafio:
"Fue un apóstol y no de los que se alzan en medio de la prosperidad y de las garantías, sino apóstol de las tremendas crisis. Pisó la verde campiña convertida en cadalso, enseñando a sus conciudadanos la clemencia y la fraternidad, y dejando a sus sacrificadores el perdón, en un día de verano ardiente como su alma, y sobre el cual la noche comenzaba a echar su velo de tinieblas, como iba a arrojar sobre él la muerte su velo de misterio. Se dejó matar con la dulzura de un niño, él que había tenido dentro del pecho todos los volcanes de la pasión. Supo vivir como los héroes y morir como los mártires".
Los nefastos argumentos de Lavalle son los mismos que en el Siglo siguiente llevaron a Uriburu (1930); Lonardi, Aranburu y Rojas (1955); Onganía (1966) y Videla (1976) a cometer los mayores latrocinios contra la dignidad del Pueblo argentino, en defensa de un supuesto al que hipócritamente denominan “orden”.
RodolfoWalsh (Operación masacre) pone en duda la dignidad moral de aquellos que se “indignan” hipócritamente por barbaridades, masacres y violencias contra el “orden”, y que se arrogan el derecho de juzgar y disponer de las vidas de otros en aras de un declamado bien común.
Todos ellos quisieron hacer posible la regresión histórica, y para ello era necesario e imprescindible imponer el escarmiento.
Todos estos personajes de la historia y personeros de la extranjerización, no sólo se propusieron matar: se propusieron infundir terror. Esa fue su mayor crueldad.
LO QUE NO TE PERDONAN SON TUS SUCIOS PIES DE CANILLITA

Publicado en www.elortiba.org
7 DE NOVIEMBRE - DÍA DEL CANILLITA
Toda ciudad suena, y porque suena se la escucha.
Toda ciudad suena, y porque suena se la escucha.
Y cuando uno se pone a escuchar más que a oír aparecen nuevos ruidos, que no son otra cosa que signos representativos del lugar en que vivimos.
El raspar de la escoba en la vereda, las frenadas de autos y colectivos y los bocinazos insolentes.
Ruidos de cada día de todos los días.
Quizás por costumbre ya casi ni escuchamos.
Sonidos musicales y de perros ladrando a cualquier cosa; ruidos... ruidos de chicos saliendo de las escuelas; del camión de la basura.
Ruidos por festejos o por broncas.
Ruidos, sonidos y voces en toda la ciudad de todas las ciudades, sinfonía del paisaje urbano que muestra la época en que se vive.
Y en toda ciudad hay ruidos que ya no están, el del tranvía, el pito de la ronda policial, el carro con caballo.
Ruidos que se fueron para siempre, como el silbato de muchas fábricas, en el comienzo y en el fin de cada jornada.
Ruidos del pregón. Del pregón del CANILLITA.
“¡La Razón.... Crónica... Tribuna...!” “¡Los gorilas no pasarán...!” o “¡Frondizi está preso...”! o “¡Ganó Illia...”!....
El 11 de enero de 1868, el Dr. Manuel Bilbao fundador del Diario “La República” hace que por primera vez se escuche, en las calles de Buenos Aires, las voces pregonando “¡La República... a un peso!”.
Así aparece en escena el vendedor ambulante de diarios; lo imitan e incluso esta modalidad llega a Francia.
Épocas de miseria, de falta de trabajo, de marginación, y los muchachos, jóvenes y niños, engrosan las filas de pregoneros que corren por las calles, suben y bajan de los tranvías, ganándoles al tiempo y al otro, tratando de impactar con la noticia.
Y como una paradoja del destino, un tal Florencio Sánchez, uruguayo de nacimiento, es convocado por Lisandro de la Torre, para trabajar, en la Ciudad de Rosario, como redactor en su Diario... “La República”.
El ambiente periodístico inspira a Florencio Sánchez y escribe una pieza teatral, una pequeña obra de un acto con tres cuadros.
“El personaje principal es un niño vendedor de diarios. Le faltaba el título, pero lo conmueve uno de los vendedores rosarinos de piernitas muy delgadas. Espontáneamente, le surge la palabra: canillita, y así denomina su obra”.
“Una compañía española dedicada a las zarzuelas, la de Enrique Lloret, accede a ponerla en escena.
Se estrena el 1º de octubre de 1902".
"La obra tiene buena acogida, tanto que se representa doce noches seguidas".
"En 1903, conoce al actor y empresario Jerónimo Podestá, quien le estrena su título: M'hijo el Dotor, que tuvo un gran éxito".
"A raíz de este suceso, se anima proponerle a la compañía, presentar en Buenos Aires su pieza de un solo acto Canillita.
En aquel entonces no existían niños actores, pero sí mujeres jóvenes con las condiciones para interpretar a un niño.
La elegida fue la luego famosa actriz Blanca Podestá".
"La repercusión de Canillita supera lo esperado. Las críticas son altamente elogiosas. Los diarieros se identifican totalmente con el nombre. Entonces, de común acuerdo con los artistas, se propone una función gratuita para todos los vendedores de periódicos. El acontecimiento sucede en el Teatro Comedia, aquel de la calle Carlos Pellegrini, entre Cangallo y Cuyo (en la actualidad Presidente Perón y Sarmiento) en la Capital Federal. La cita es un domingo a las dos y media de la tarde. La concurrencia excede la capacidad de la sala y festeja ruidosamente los versos sencillos de las partes cantadas e intenta intervenir cuando la policía se lleva preso al canillita".
"Aún no distinguen entre ficción y realidad, como en tiempos pasados ocurriera con las representaciones de Juan Moreira”.
Florencio Sánchez fallece el 7 de noviembre de 1910.
Años más tarde ese día es consagrado "El Día del Canillita".
Con sencillez poética, en el “Canillita”, Sánchez traza las características del personaje cuando en el primer cuadro hace su aparición en escena y se pone a cantar las siguientes cuartetas:
Soy canillita gran personaje con poca guita y muy mal traje.
Algo travieso desfachatado chusco y travieso gran descarado.
Soy embustero soy vivaracho y aunque cuentero no mal muchacho...
Muy mal considerado por mucha gente soy bueno,
soy honrado no soy pillete y para un diario soy un elemento muy necesario.
Y en el segundo cuadro resulta interesante las cuartetas que dicen:
Vendemos los diarios en esta ciudad
por calles y plazas boliches y bares...
La Nación, La Prensa Patria y Standard
se venden lo mismo que si fueran pan.
Llevamos nosotros la curiosidad
por diez centavos que el público da.
“El cine no estuvo ajeno al tema. El 26 de junio de 1936 se estrenó el film Canillita, con los actores Gregorio Cicarelli, Benita Puértolas (madre del recordado conductor de televisión Héctor Coire), Lopecito y los cantantes Amanda Ledesma y el Príncipe Azul. La orquesta de Pedro Maffia interpreta el tango homónimo compuesto por Julio César Sanders y Daniel López Barreto, con letra de César Felipe Vedani".
"El día 8 de junio de 1938 se produce el estreno del film El canillita y la dama, con Luis Sandrini y Rosita Moreno, dirigida por Luis César Amadori”.
Así mismos el tango generó muchas obras sobre el tema, como por ejemplo el de Julio César Sanders, con música de Daniel López Barreto y César Vedani:
Alerta en la esquina, corriendo tranvías,
Alerta en la esquina, corriendo tranvías,
atento al llamado de algún comprador,
se pasa las horas, se pasa los días
ni el frío ni el sueño apagan su voz...
Voceando los diarios por las avenidas,
corriendo en la noche se gana su pan,
el único juego que tiene en la vida
es gambetear autos que vienen y van.
Va con los diarios bajo su brazo
buscando siempre un comprador,
cruzando calles no da ni un paso
sin que se escuche su clara voz.
Pájaro suelto hace su nido
todas las noches en un umbral,
cuando el cansancio ya lo ha vencido
cesa su canto de pregonar.
A veces le apena ver otros pebetes
que tienen sus madres y tienen hogar,
como ellos el tuvo sus días felices
en que eran los juegos su único afán...
Hoy todo ha cambiado,
no tiene a su madre
se fue de su lado una noche fatal,
y desde esa noche su amiga es la calle
ya que ella lo ayuda a ganarse el pan.
O aquella Milonga “Dolor de canillita” con letra de Vicente Puccino y música deOscar Napolitano Temblando bajo el rigor de la fría madrugada,
mientras se desataba la tormenta con furor
sintiendo el crudo dolor de aquella pena infinita
un pequeño canillita voceando su mercancía,
¡ganar un peso quería para su enferma abuelita!
Para su enorme horfandad tan solo dejole el cielo
como único consuelo aquel amor de verdad;
su padre por la ebriedad, en una cárcel se hundió,
su madrecita rodó por el lujo y por la orgía
¡tan solo su abuela pía en el mundo le quedó!
Al salir esa mañana del miserable aposento,
sola, enferma y sin sustento
dejó a la querida anciana
por eso el niño se ufana en terminar su labor,
pues quiere con el amor que toda su alma ilumina
¡comprar esa medicina que le ordenara el doctor!
Y cuando al fin terminó juntó sus pocas monedas
y en sus pestañas de seda una lágrima brilló.
Aquel remedio compró y entonces con gran afán
aquel pequeño titán regresó a su alojamiento
¡llevando el medicamento y un blanco trozo de pan!
¡Abuelita de mi vida! —gritó el pequeño diariero— tome el remedio...
¡Ligero! así se cura en seguida... Pero mire... está dormida...
¡Abuela! ¡Abuela, despierte!
Vengo a darle un beso fuerte.
¡Y al besarla comprendió que Dios ya se la llevó
en los brazos de la muerte!
Sonidos y ruidos en las calles de la ciudad que fueron y son testigos del paso del tiempo; que fueron y son el testimonio de anécdotas, de vivencias, de opiniones, de celebraciones. Calles que vieron pasar la vida y la muerte; despiertas de día, pero que de noche tampoco duermen. Calles de la ciudad que son cómplices de amores y de desencuentros.
Calles que conocieron a la madrugada las buenas y las malas noticias cuando las pregona el canillita.
Calles que tienen nombre y apellido pero nunca el de un “canilla”.
No figuran en la larga nomina de la nomenclatura.
Y cuando hoy el kiosco enmarcado en vidrio reemplaza al vocero, vienen a la mente como un recuerdo aquél poema de Alfredo Carlino en homenaje al Mono Gatica, que de chico vendiera diarios en la calle, cuando le dice: “Lo que no te perdonan son tus sucios pies de canillita”.
Osvaldo Vergara Bertiche
Rosario, 7 de Noviembre de 2006
LO QUE ÉL NO DEJÓ HECHO, SIN HACER ESTÁ HOY

El 17 de Diciembre de 1830 moría en la Quinta “San Pedro Alejandrino”, cerca de Santa Marta (Colombia), Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Palacios y Blanco, conocido, simple, emotiva e históricamente como EL LIBERTADOR SIMÓN BOLÍVAR.
José Martí, un revolucionario incansable en el arte y en la política, “El Apóstol” para los cubanos, decía el 28 de octubre de 1893, al pronunciar un discurso en la Sociedad Libertaria Hispanoamericana en honor de Simón Bolívar:
“¡Oh, no! En calma no se puede hablar de aquel que no vivió jamás en ella.
¡De Bolívar se puede hablar con una montaña por tribuna, o entre relámpagos y rayos, o con un manojo de pueblos libres en el puño, y la tiranía descabezada a los pies...!.
¡Pero así está Bolívar en el cielo de América, vigilante y ceñudo, sentado aún en la roca de crear, con el inca al lado y el haz de banderas a los pies; así está él, calzadas aún las botas de campaña, porque lo que él no dejó hecho, sin hacer está hoy; porque Bolívar tiene que hacer en América todavía!.
La independencia de América venía de un siglo atrás sangrando. ¡Ni de Rousseau ni de Washington viene nuestra América, sino de sí misma!”.
Bolívar es el paradigma y símbolo de la identidad y soberanía de los pueblos indo-hispanoamericanos.
Un recuento de su obra no encuentra similar en la historia de América.
Participó en 427 combates, entre grandes y pequeños; dirigió 37 campañas, donde obtuvo 27 victorias, 8 fracasos y un resultado incierto.
Recorrió a caballo, a mula o a pie cerca de 90 mil kilómetros, algo así como dos veces y media la vuelta al mundo por el Ecuador.
Escribió cerca de 10 mil cartas, según cálculo de su mejor estudioso, Vicente Lecuna; de ellas, se conocen 2939 publicadas en los 13 tomos de los Escritos del Libertador; su correspondencia está incluida en los 34 tomos de las Memorias del General Florencio O'Leary; escribió 189 proclamas, 21 mensajes, 14 manifiestos, 18 discursos y una breve biografía, la del general Sucre.
Bajo su inspiración, se redactaron cuatro Constituciones: la Ley Fundamental creadora de Colombia (Angostura); la Constitución de Cúcuta (1821); el proyecto de Constitución para Bolivia (1825); y el Decreto Orgánico de la Dictadura (1828).
No tuvo tiempo para completar su obra magna: la unidad política de Latinoamérica, la liberación de Cuba y Puerto Rico, el apoyo a Argentina contra el imperio brasileño, la Confederación Andina (1825) y la ayuda a la propia España para liberarse de los monárquicos (1826).
No pudo lograr el establecimiento de una sociedad donde se logre, como pregonaba, “la mayor suma de felicidad posible, la mayor suma de seguridad social y la mayor suma de estabilidad política”.
Simón Bolívar, José de San Martín, José Gervasio Artigas, Francisco José de Paula Santander y Omaña, Miguel Hidalgo y Costilla, José María Teclo Morelos y Pavón, Bernardo O´Higgins, Antonio José de Sucre, todos grandes héroes nacionales, fueron derrotados en los proyectos históricos de conformación de la Patria Grande.
San Martín y Artigas mueren exiliados, Bolívar muere camino del exilio, Hidalgo y Morelos son asesinados por las oligarquías, como así también Sucre.
Todos ellos fueron avanzados en materia de ideas sobre el derecho de los seres humanos, el rol del ciudadano y la democracia.
Nuestra América Hispana es el primer lugar del mundo donde se plantea la eliminación de la esclavitud y de la servidumbre.
Esas ideas eran demasiadas peligrosas para las clases dominantes, por eso hicieron lo que Arturo Jaureche llamaba “una política de la historia”; se pretendió vaciarlos de sus pensamientos, se los recubrió de bronce y pensaron que así los dejaban inmovilizados para siempre en la nomenclaturas callejeras y en las plazas.
Pero al decir de José Carlos Mariátegui (1895-1930), “Los pueblos de la América española se mueven, en una misma dirección. La solidaridad de sus destinos históricos no es una ilusión de la literatura americanista. Estos pueblos, realmente, no son solo hermanos en la retórica sino también en la historia.
“La generación libertadora sintió intensamente la unidad sudamericana. Opuso a España un frente único continental. Sus caudillos obedecieron no un ideal nacionalista, sino un ideal americanista. Esta actitud correspondía a una necesidad histórica”.
Y así una segunda generación de luchadores por la dignidad y la libertad de los pueblos se encolumnan en idénticos principios: José Martí, Augusto Cesar Sandino, Emiliano Zapata, “Pancho” Villa y tantos otros.
A Felipe Varela, que desde la cordillera de los Andes, convocaba a la Unión Americana, se le suman el entrerriano Ricardo López Jordán exaltando “la indisoluble y santa confraternidad americana”, Carlos Guido y Spano, defensor del Paraguay destrozado, Eduardo Wilde, sosteniendo que hay “que hacer de Sudamérica una sola nación” y José Hernández designando a la Argentina como “esta sección americana”.
Manuel Ugarte (1875 - 1951) paladín de la Gran Causa de la Unidad, dice:
“Debemos ser altiva y profundamente patriotas ... Si no queremos ser mañana la raza sojuzgada que se inclina medrosamente bajo la voz de mando de un conquistador audaz, tenemos que preservar colectivamente, nacionalmente, continentalmente, el gran conjunto común de ideas, de tradiciones y de vida propia fortificando cada vez más el sentimiento que nos une, para poder realizar en el porvenir ... la democracia total que será la Patria Grande del mañana”.
“Mientras la América Latina esté gobernada por políticos profesionales cuya única función consiste en defender los privilegios abusivos de la oligarquía local y en preservar los intereses absorbentes de los imperialismos extranjeros, ninguna evolución puede ser posible”.
“Ha llegado la hora de realizar la segunda independencia. Nuestra América debe cesar de ser rica para los demás y pobre para sí misma. Iberoamérica pertenece a los iberoamericanos”.
“Y allí donde hay un territorio latinoamericano en peligro, allí está nuestra patria”.
Es que “La América española se presenta prácticamente fraccionada, escindida, balcanizada . Sin embargo, su unidad no es una utopía, no es una abstracción”. (Mariátegui)
Y Augusto Cesar Sandino en el “Plan de Realización del Supremo Sueño de Bolívar” (1929) señala que: “Variadas y diversas son las teorías para lograr, ya sea un acercamiento, ya una alianza, o ya una Federación, que comprendiendo a las veintiún fracciones de nuestra América integren una sola nacionalidad. Pero nunca como hoy se había hecho tan imperativa y necesaria esa unificación unánimemente anhelada por el pueblo latinoamericano, ni se habían presentado las urgencias, tanto como las facilidades que actualmente existen para tan alto fin históricamente prescrito como obra máxima a realizar por los ciudadanos de la América Latina.
(...) “consideramos indispensable, más aún inaplazable, la alianza de nuestros Estados Latinoamericanos para mantener incólume esa independencia frente a las pretensiones del imperialismo de los Estados Unidos de Norteamérica, o frente al de cualquiera otra potencia a cuyos intereses se nos pretenda someter”.
Promoviendo abolir “la Doctrina Monroe y, de consiguiente, anular el vigor que dicha doctrina pretende poseer para inmiscuirse en la política interna y externa de los Estados Latinoamericanos”.
Y hace un vibrante llamado: “Quizás los hombres poseedores de ideas avanzadas y universales, pensarán en que nuestros anhelos encontraron fronteras en la extensión geográfica limitada por el Río Bravo al Norte y el Estrecho de Magallanes en el Sur de nuestra América. Pero mediten ellos en la necesidad vital que tiene nuestra América Latina de realizar una alianza, previa a una confederación de los veintiún Estados que la integran, asegurando de este modo nuestra libertad y nuestra Soberanía interiores amenazadas por el más voraz de los imperialismos, para cumplir seguidamente con el gran destino de la nacionalidad latinoamericana ya culminada, como tierra de promisión para los hombres de todos los pueblos y de todas las razas”.
Desde nuestra Argentina, el General Juan Domingo Perón, en calidad de Presidente de la Nación señalaba, en 1974, ante la Asamblea Legislativa; “Los países han de unirse progresivamente sobre la base de la vecindad geográfica y sin imperialismos locales y pequeños. Esta es la concepción de la Argentina para Latinoamérica: justa, abierta, generosa, y sobre todas las cosas, sincera.
A niveles nacionales, nadie puede realizarse en un país que no se realiza. De la misma manera, a nivel continental, ningún país podrá realizarse en un continente que no se realice.
Queremos trabajar juntos para edificar Latinoamérica dentro del concepto de comunidad organizada. Su triunfo será el nuestro. Hemos de contribuir al proceso con toda la visión, la perseverancia y el tesón que hagan falta. Sólo queremos caminar al ritmo del más rápido. Y teniendo en cuenta que no todos han de pensar de la misma manera, respetuosos de sus decisiones, habremos de unirnos resueltamente con quienes quieran seguir nuestro propio ritmo. Latinoamérica es de los latinoamericanos. Tenemos una historia tras de nosotros. La historia del futuro no nos perdonaría el haber dejado de ser fieles a ella”.
La tradición para construir la Patria Grande sigue vigente.
Evo Morales desde la empobrecida y sufrida Bolivia ha dicho: “Debemos seguir soñando para liberar y construir una patria grande en Latinoamérica”.
Hugo Chávez precisando que “Queremos ser definitivamente libres, cueste lo que cueste y pase lo que pase. Estamos frente a una nueva hora para los pueblos de América Latina, pero dependerá de nosotros que esta hora del cambio sea definitiva”.
Es que necesitamos realizar un proyecto propio que genere una arrolladora dinámica para viabilizar, diseñar y poner en práctica una respuesta: la Comunidad Indo-luso-hispanaamericana de Naciones.
Hoy, los procesos de integración regionales que están en marcha son un primer paso y confronta con otro inadmisible.
Hay un proyecto puramente economicista y dependiente, la creación de “un supermercado hemisférico” desde Alaska a Tierra del Fuego en el marco de los objetivos y estrategia de los intereses corporativos del imperialismo yanqui.
Es la nueva versión moderna pero más sofisticada del panamericanismo, de la Doctrina Monroe actualizada. Es la integración hegemonizada por el capital, más especialmente por el imperio de las finanzas, de los negocios, del mercantilismo, de la competitividad salvaje, del economicismo materialista de los monopolios globales.
“Es el proyecto que consolidará la primacía de las cosas sobre las gentes, sin ninguna sensibilidad humana ni social. Es el proyecto de una minoría altamente satisfecha pero excluyente de la mayoría de los latinoamericanos y caribeños que en número creciente están siendo hundidos en la pobreza, en la injusticia social, en el basurero de la sociedad. Es un proyecto totalmente desfavorable para los hombres y las mujeres que necesitan trabajar para vivir, para el mundo del trabajo y de los trabajadores, para sus organizaciones representativas”.
En cambio, el objetivo de los pueblos y de muchos gobiernos, es constituir una comunidad de naciones relacionadas y unidas por lazos geográficos, históricos y religiosos.
Unidas por un mismo destino y que deben integrarse sólidamente en el ámbito económico, social, político, cultural, ético y espiritual.
Este proyecto que fuera el sueño de Bolívar y de los principales paladines libertadores y de los líderes nacionales del siglo pasado, debe transformarse en la lucha consecuente por la “segunda y definitiva independencia” que complete, profundice y culmine aquella otra gesta.
En los próximos años casi todos los países hispanoamericanos festejarán el Bicentenario de sus independencias. El mejor y más auténtico festejo, en toda la América al sur del Río Bravo, y como el mejor homenaje a Simón Bolívar, es aquél en que se vuelva a escuchar la consigna que el Libertador le escribiera al General Santander, el 23 de Julio de 1820: "La gloria de la patria es vencer o morir"
Vencer con la verdad, combatiendo toda la mediocridad instalada.
Vencer para generar una vida digna.
Y venceremos en la medida que sepamos poner en plena vigencia un pensamiento nacional que nos indique el camino de la liberación.
Es un mandato histórico.
José Martí, un revolucionario incansable en el arte y en la política, “El Apóstol” para los cubanos, decía el 28 de octubre de 1893, al pronunciar un discurso en la Sociedad Libertaria Hispanoamericana en honor de Simón Bolívar:
“¡Oh, no! En calma no se puede hablar de aquel que no vivió jamás en ella.
¡De Bolívar se puede hablar con una montaña por tribuna, o entre relámpagos y rayos, o con un manojo de pueblos libres en el puño, y la tiranía descabezada a los pies...!.
¡Pero así está Bolívar en el cielo de América, vigilante y ceñudo, sentado aún en la roca de crear, con el inca al lado y el haz de banderas a los pies; así está él, calzadas aún las botas de campaña, porque lo que él no dejó hecho, sin hacer está hoy; porque Bolívar tiene que hacer en América todavía!.
La independencia de América venía de un siglo atrás sangrando. ¡Ni de Rousseau ni de Washington viene nuestra América, sino de sí misma!”.
Bolívar es el paradigma y símbolo de la identidad y soberanía de los pueblos indo-hispanoamericanos.
Un recuento de su obra no encuentra similar en la historia de América.
Participó en 427 combates, entre grandes y pequeños; dirigió 37 campañas, donde obtuvo 27 victorias, 8 fracasos y un resultado incierto.
Recorrió a caballo, a mula o a pie cerca de 90 mil kilómetros, algo así como dos veces y media la vuelta al mundo por el Ecuador.
Escribió cerca de 10 mil cartas, según cálculo de su mejor estudioso, Vicente Lecuna; de ellas, se conocen 2939 publicadas en los 13 tomos de los Escritos del Libertador; su correspondencia está incluida en los 34 tomos de las Memorias del General Florencio O'Leary; escribió 189 proclamas, 21 mensajes, 14 manifiestos, 18 discursos y una breve biografía, la del general Sucre.
Bajo su inspiración, se redactaron cuatro Constituciones: la Ley Fundamental creadora de Colombia (Angostura); la Constitución de Cúcuta (1821); el proyecto de Constitución para Bolivia (1825); y el Decreto Orgánico de la Dictadura (1828).
No tuvo tiempo para completar su obra magna: la unidad política de Latinoamérica, la liberación de Cuba y Puerto Rico, el apoyo a Argentina contra el imperio brasileño, la Confederación Andina (1825) y la ayuda a la propia España para liberarse de los monárquicos (1826).
No pudo lograr el establecimiento de una sociedad donde se logre, como pregonaba, “la mayor suma de felicidad posible, la mayor suma de seguridad social y la mayor suma de estabilidad política”.
Simón Bolívar, José de San Martín, José Gervasio Artigas, Francisco José de Paula Santander y Omaña, Miguel Hidalgo y Costilla, José María Teclo Morelos y Pavón, Bernardo O´Higgins, Antonio José de Sucre, todos grandes héroes nacionales, fueron derrotados en los proyectos históricos de conformación de la Patria Grande.
San Martín y Artigas mueren exiliados, Bolívar muere camino del exilio, Hidalgo y Morelos son asesinados por las oligarquías, como así también Sucre.
Todos ellos fueron avanzados en materia de ideas sobre el derecho de los seres humanos, el rol del ciudadano y la democracia.
Nuestra América Hispana es el primer lugar del mundo donde se plantea la eliminación de la esclavitud y de la servidumbre.
Esas ideas eran demasiadas peligrosas para las clases dominantes, por eso hicieron lo que Arturo Jaureche llamaba “una política de la historia”; se pretendió vaciarlos de sus pensamientos, se los recubrió de bronce y pensaron que así los dejaban inmovilizados para siempre en la nomenclaturas callejeras y en las plazas.
Pero al decir de José Carlos Mariátegui (1895-1930), “Los pueblos de la América española se mueven, en una misma dirección. La solidaridad de sus destinos históricos no es una ilusión de la literatura americanista. Estos pueblos, realmente, no son solo hermanos en la retórica sino también en la historia.
“La generación libertadora sintió intensamente la unidad sudamericana. Opuso a España un frente único continental. Sus caudillos obedecieron no un ideal nacionalista, sino un ideal americanista. Esta actitud correspondía a una necesidad histórica”.
Y así una segunda generación de luchadores por la dignidad y la libertad de los pueblos se encolumnan en idénticos principios: José Martí, Augusto Cesar Sandino, Emiliano Zapata, “Pancho” Villa y tantos otros.
A Felipe Varela, que desde la cordillera de los Andes, convocaba a la Unión Americana, se le suman el entrerriano Ricardo López Jordán exaltando “la indisoluble y santa confraternidad americana”, Carlos Guido y Spano, defensor del Paraguay destrozado, Eduardo Wilde, sosteniendo que hay “que hacer de Sudamérica una sola nación” y José Hernández designando a la Argentina como “esta sección americana”.
Manuel Ugarte (1875 - 1951) paladín de la Gran Causa de la Unidad, dice:
“Debemos ser altiva y profundamente patriotas ... Si no queremos ser mañana la raza sojuzgada que se inclina medrosamente bajo la voz de mando de un conquistador audaz, tenemos que preservar colectivamente, nacionalmente, continentalmente, el gran conjunto común de ideas, de tradiciones y de vida propia fortificando cada vez más el sentimiento que nos une, para poder realizar en el porvenir ... la democracia total que será la Patria Grande del mañana”.
“Mientras la América Latina esté gobernada por políticos profesionales cuya única función consiste en defender los privilegios abusivos de la oligarquía local y en preservar los intereses absorbentes de los imperialismos extranjeros, ninguna evolución puede ser posible”.
“Ha llegado la hora de realizar la segunda independencia. Nuestra América debe cesar de ser rica para los demás y pobre para sí misma. Iberoamérica pertenece a los iberoamericanos”.
“Y allí donde hay un territorio latinoamericano en peligro, allí está nuestra patria”.
Es que “La América española se presenta prácticamente fraccionada, escindida, balcanizada . Sin embargo, su unidad no es una utopía, no es una abstracción”. (Mariátegui)
Y Augusto Cesar Sandino en el “Plan de Realización del Supremo Sueño de Bolívar” (1929) señala que: “Variadas y diversas son las teorías para lograr, ya sea un acercamiento, ya una alianza, o ya una Federación, que comprendiendo a las veintiún fracciones de nuestra América integren una sola nacionalidad. Pero nunca como hoy se había hecho tan imperativa y necesaria esa unificación unánimemente anhelada por el pueblo latinoamericano, ni se habían presentado las urgencias, tanto como las facilidades que actualmente existen para tan alto fin históricamente prescrito como obra máxima a realizar por los ciudadanos de la América Latina.
(...) “consideramos indispensable, más aún inaplazable, la alianza de nuestros Estados Latinoamericanos para mantener incólume esa independencia frente a las pretensiones del imperialismo de los Estados Unidos de Norteamérica, o frente al de cualquiera otra potencia a cuyos intereses se nos pretenda someter”.
Promoviendo abolir “la Doctrina Monroe y, de consiguiente, anular el vigor que dicha doctrina pretende poseer para inmiscuirse en la política interna y externa de los Estados Latinoamericanos”.
Y hace un vibrante llamado: “Quizás los hombres poseedores de ideas avanzadas y universales, pensarán en que nuestros anhelos encontraron fronteras en la extensión geográfica limitada por el Río Bravo al Norte y el Estrecho de Magallanes en el Sur de nuestra América. Pero mediten ellos en la necesidad vital que tiene nuestra América Latina de realizar una alianza, previa a una confederación de los veintiún Estados que la integran, asegurando de este modo nuestra libertad y nuestra Soberanía interiores amenazadas por el más voraz de los imperialismos, para cumplir seguidamente con el gran destino de la nacionalidad latinoamericana ya culminada, como tierra de promisión para los hombres de todos los pueblos y de todas las razas”.
Desde nuestra Argentina, el General Juan Domingo Perón, en calidad de Presidente de la Nación señalaba, en 1974, ante la Asamblea Legislativa; “Los países han de unirse progresivamente sobre la base de la vecindad geográfica y sin imperialismos locales y pequeños. Esta es la concepción de la Argentina para Latinoamérica: justa, abierta, generosa, y sobre todas las cosas, sincera.
A niveles nacionales, nadie puede realizarse en un país que no se realiza. De la misma manera, a nivel continental, ningún país podrá realizarse en un continente que no se realice.
Queremos trabajar juntos para edificar Latinoamérica dentro del concepto de comunidad organizada. Su triunfo será el nuestro. Hemos de contribuir al proceso con toda la visión, la perseverancia y el tesón que hagan falta. Sólo queremos caminar al ritmo del más rápido. Y teniendo en cuenta que no todos han de pensar de la misma manera, respetuosos de sus decisiones, habremos de unirnos resueltamente con quienes quieran seguir nuestro propio ritmo. Latinoamérica es de los latinoamericanos. Tenemos una historia tras de nosotros. La historia del futuro no nos perdonaría el haber dejado de ser fieles a ella”.
La tradición para construir la Patria Grande sigue vigente.
Evo Morales desde la empobrecida y sufrida Bolivia ha dicho: “Debemos seguir soñando para liberar y construir una patria grande en Latinoamérica”.
Hugo Chávez precisando que “Queremos ser definitivamente libres, cueste lo que cueste y pase lo que pase. Estamos frente a una nueva hora para los pueblos de América Latina, pero dependerá de nosotros que esta hora del cambio sea definitiva”.
Es que necesitamos realizar un proyecto propio que genere una arrolladora dinámica para viabilizar, diseñar y poner en práctica una respuesta: la Comunidad Indo-luso-hispanaamericana de Naciones.
Hoy, los procesos de integración regionales que están en marcha son un primer paso y confronta con otro inadmisible.
Hay un proyecto puramente economicista y dependiente, la creación de “un supermercado hemisférico” desde Alaska a Tierra del Fuego en el marco de los objetivos y estrategia de los intereses corporativos del imperialismo yanqui.
Es la nueva versión moderna pero más sofisticada del panamericanismo, de la Doctrina Monroe actualizada. Es la integración hegemonizada por el capital, más especialmente por el imperio de las finanzas, de los negocios, del mercantilismo, de la competitividad salvaje, del economicismo materialista de los monopolios globales.
“Es el proyecto que consolidará la primacía de las cosas sobre las gentes, sin ninguna sensibilidad humana ni social. Es el proyecto de una minoría altamente satisfecha pero excluyente de la mayoría de los latinoamericanos y caribeños que en número creciente están siendo hundidos en la pobreza, en la injusticia social, en el basurero de la sociedad. Es un proyecto totalmente desfavorable para los hombres y las mujeres que necesitan trabajar para vivir, para el mundo del trabajo y de los trabajadores, para sus organizaciones representativas”.
En cambio, el objetivo de los pueblos y de muchos gobiernos, es constituir una comunidad de naciones relacionadas y unidas por lazos geográficos, históricos y religiosos.
Unidas por un mismo destino y que deben integrarse sólidamente en el ámbito económico, social, político, cultural, ético y espiritual.
Este proyecto que fuera el sueño de Bolívar y de los principales paladines libertadores y de los líderes nacionales del siglo pasado, debe transformarse en la lucha consecuente por la “segunda y definitiva independencia” que complete, profundice y culmine aquella otra gesta.
En los próximos años casi todos los países hispanoamericanos festejarán el Bicentenario de sus independencias. El mejor y más auténtico festejo, en toda la América al sur del Río Bravo, y como el mejor homenaje a Simón Bolívar, es aquél en que se vuelva a escuchar la consigna que el Libertador le escribiera al General Santander, el 23 de Julio de 1820: "La gloria de la patria es vencer o morir"
Vencer con la verdad, combatiendo toda la mediocridad instalada.
Vencer para generar una vida digna.
Y venceremos en la medida que sepamos poner en plena vigencia un pensamiento nacional que nos indique el camino de la liberación.
Es un mandato histórico.
JOSÉ LUIS TORRES - AGITADOR DE REBELDIAS

Publicado en: www.elortiba.org
(1901 - 1965) 5 de Noviembre aniversario de su muerte.
“Patriotas de buena fe, empeñados en lograr para su pueblo el mejor de los destinos, parecen considerar que es posible ganar el pueblo tocándole en forma exclusiva la cuenta de sus interés, los impulsos de su egoísmo, sus posibilidades adquisitivas y su bienestar general. Pero el momento en que vive la Argentina y el mundo, es necesario recurrir también, para elevar el alma del pueblo hasta la grandeza histórica del momento en que vive, invocar a las fuerzas de su espíritu, llamando a contribución su amor sin tarifa por la tierra en que nació y en que han nacido y han de nacer sus hijos, porque en este momento se juega algo más trascendente que el bienestar material de los individuos. Y es la suerte de la Patria, la salud de las generaciones venideras, la tradición esclarecida de los grandes varones del pasado y la dignidad histórica de la Nación entera". (José Luis Torres – “La Década Infame – 1930/1940)
Nació en Tucumán “tierra de enfeudación de grandes oligarcas”, donde “una veintena de ellos disfruta de todos los halagos, mientras millares y millares de familias viven la lacería de su miseria injusta”, el 21 de Enero de 1901.
Hijo de madre humilde y padre ferroviario, solamente cursa hasta el cuarto grado de la escuela primaria. Su formación es autodidáctica.
Ya a los catorce años se pliega a la huelga del Ingenio Ledesma por mejoras salariales de los obreros del surco.
Alberto Buela en “José Luis Torres, el Fiscal de la Década Infame” señala: “lo vemos en 1932 cumpliendo funciones de ministro de gobierno de Juan Luis Nogués, quien a juicio de un oligarca de la talla de Juan Simón Padrós: - Renunció a la tradición legada por sus mayores, junto con su sangre y su apellido -. Y ello por qué. Porque Nogués y Torres como su ministro, llevaron a cabo el único gobierno de provincia que defendió la autonomía federativa de la misma contra la voluntad inconstitucional del testaferro Agustín P. Justo y su patrón el requeteoligarca Centro Azucarero Tucumano. Este enfrentamiento motivó la intervención de la provincia ante el silencio cómplice del Congreso de la Nación. Después en 1933, el que va a ser reconocido como El fiscal de la década infame, viaja a Buenos Aires donde se radica definitivamente, pues consideraba que - la cabeza de la hidra estaba aquí -. Al viajar a Buenos Aires, cumplidos los 32 años, Pepe Torres ya está formado y la influencia del nacionalismo porteño y oligarcón es casi nula. Su nacionalismo fue siempre de Patria Grande, debido sobre todo por sus contactos permanentes con lo que fuera para nosotros el Alto Perú, esta vinculación existencial con la América profunda lo hizo el más americano de los hombres de su generación por lo que se emparenta mucho con Manuel Ugarte, un hombre de la generación anterior”. En Buenos Aires denuncia “el negociado de la venta de tierras de El Palomar (origen de la fortuna de Roberto Noble y de Clarín); de la estafa de la conversión de la deuda pública externa de la provincia de Buenos Aires en 1935; del Instituto Movilizador; de la ley de Coordinación de Transportes; de los monopolios del gas y teléfonos, hace campaña periodística contra la CADE, el grupo Dreyfus, el engendro de creación del Banco Central por parte de Inglaterra y la denuncia de la Banca Bemberg, prepara el clima de lo que él llamaba la Revolución Nacional de 1943 y el posterior gobierno del General Perón”.
Dejó escritos de significativo valor para entender las causas reales de los problemas argentinos como, entre otros “Los perduellis” (1943), “La Década Infame” (1945), “La Patria y su Destino” (1947), “Seis Años después” (1949), “Nos acechan desde Bolivia” (1952) y “La Oligarquía Maléfica” (1953).
Sintetizó como nadie el país real y con nombre y apellido signó para siempre distintas etapas de la política argentina: “Década Infame” los años que van de 1930 (Golpe de Estado contra Hipólito Yrigoyen) hasta 1940 y “Revolución Fusiladora” al Golpe antipopular de 1955. Denomina también "Oligarquía maléfica", al sector que se enriqueció aún más a costillas del pueblo y "Perduelio", “al aparato financiero y legal montado por los enemigos internos de la patria para su liquidación”.
El 17 de Agosto de 1943, publica un folleto, en el que José Luis Torres dice: “Todos los movimientos liberadores observados en nuestra tierra – escenario propicio a la renovación del milagro – han estado animados por un fuerte sentido moral, revelador de que la conciencia popular no tolera regímenes de impudicia, pues se levanta airada contra todo lo que pudiera condenar a las generaciones del porvenir a vivir en el olvido de las leyes morales, sobre la ruina del idealismo, esencia del espíritu nacional, tantas veces traicionado. El amor de los argentinos por su tierra, la veneración por el ejemplo y el sacrificio de sus mayores, el orgullo de mantenerse en el concierto del mundo civilizado como un pueblo capaz de triunfar siempre sobre el interés menguado y el error de sus conductores, inflamó reiteradamente el entusiasmo de las masas y animó con hondo fervor la palabra de los varones que supieron interpretar el imperativo de la conciencia popular enardecida".
Y el 29 de Marzo de 1944, señalaba, para ese instante y premonitoriamente que “Los argentinos que actúan en las responsabilidades del gobierno... deben trabajar de cara al Pueblo, y no dándole la espalda, como ha ocurrido siempre. Solamente interesa al gobierno de la República la opinión del Pueblo argentino y su destino. No importa lo que opinen de nuestra tierra los poderosos que no han nacido en ella, y si se actúa tratando de complacer opiniones ajenas, solamente alcanzaremos el desprecio que el servilismo oficioso merece... Para los argentinos no debe haber nada superior, ni nada igual, tampoco, a la Nación misma”.
En el año 1942, Torres se presentó ante el juez de instrucción Ramón F. Vázquez con un escrito de querella contra la sucesión de los cónyuges Otto Sebastián Bemberg y Josefina Elortondo de Bemberg por defraudación al Consejo Nacional de Educación en el impuesto hereditario.
Hace renuncia expresa a lo que le pudiera corresponder como participación por la denuncia de evasión de dicho impuesto, de igual manera que sus abogados.
Lo fundamental es rescatar de la presentación efectuada en la Justicia, la primera parte del mismo bajo el título "El enemigo interno de la Patria en el antiguo derecho romano", y que sin duda alguna serviría en el presente para menesteres similares.
“En la antigua Roma, se llamaba perduellis al enemigo interno de la Patria, y hostis al enemigo exterior. El crimen de perduellio (contra la Patria) y el de peculado (apoderamiento ilegítimo de cosas del Estado) eran castigados con la pena de muerte. Como principio general, la muerte liberaba de la pena y de la acción penal al delincuente; pero, como dice Mommsen, "en lo tocante a los delitos públicos de la época antigua, o sea, los que iban inmediatamente dirigidos contra el Estado, la regla dicha no valía; la maldición obraba más allá de la tumba y aún después de la muerte podían aplicarse las penas de privación de sepultura, de remoción de la tumba y, sobre todo, de execración de la memoria del difunto (ver Derecho Penal Romano). Y cuando después, en el correr de los años, sobrevenían épocas nefastas de peculados y de crímenes, las generaciones coetáneas volvían sus ojos hacia atrás para admirar e inspirarse en aquella inmensa civilización latina, cuya excelsitud moral fue capaz de maldecir, de negar sepultura y de execrar la memoria de esos difuntos cuyas vidas depravadas se dedicaron a comprar conciencias, envileciendo a gobernantes y a gobernados”. La querella en contra de Bemberg, destinada a recuperar para el Estado cifras millonarias indispensables para el fomento de la instrucción primaria, con absoluto desinterés de parte del denunciante, introducía, según la vista del fiscal actuante, “un verdadero desorden jurídico". “El orden jurídico consistía, pues, en mantener por siempre la impunidad de los delitos denunciados”.
Hoy, igual que ayer, hay quienes no se inspiran, precisamente, en esa paradigmática civilización latina.
Una figura relevante, pero desconocida para muchos, inserta en la larga lista de “malditos” de la historia argentina.
José Luis Torres ha dejado un legado, expresado sintéticamente, al decir: “Solamente queda frente al triunfo de las fuerzas del mal, el deber de preservar el propio espíritu alentando en él la llama del patriotismo, para transmitirlo a nuestros hijos como la herencia más preciada”.
“La Argentina es un país de inmensas reservas morales. El nuestro es un pueblo que nunca ha soportado el dominio definitivo de la iniquidad”.
“La Argentina es un país de inmensas reservas morales. El nuestro es un pueblo que nunca ha soportado el dominio definitivo de la iniquidad”.
Osvaldo Vergara Bertiche
Rosario, 5 de Noviembre de 2006
EL VUELO DE LOS CÓNDORES

“Te acordás, hermano, qué tiempos aquellos...
Te acordás de la Plaza de Mayo cuando el que te dije salía al balcón...”
Te acordás de la Plaza de Mayo cuando el que te dije salía al balcón...”
Eran tiempos de escuela primaria.
Eran tiempos de palotes y tablas de multiplicar.
Eran tiempos de viejas maestras, que uno recuerda con cariño y respeto.
Eran tiempos de palotes y tablas de multiplicar.
Eran tiempos de viejas maestras, que uno recuerda con cariño y respeto.
Eran tiempos en que aprendíamos, para toda la vida, aquello de: “Ven para acá, me dijo dulcemente mi madre cierto día”.
Eran tiempos en que se enseñaba la poesía de Olegario Víctor Andrade.
Eran tiempos en que se enseñaba la poesía de Olegario Víctor Andrade.
La poesía de la erudición patriótica.
Así nos fuimos enterando que: "No morirá tu nombre ni dejará de resonar un día tu grito de batalla ¡mientras haya en los Andes una roca y un cóndor en su cúspide bravía!"
Y el San Martín de la Independencia Americana, dejó entonces, de ser un acontecimiento de calendario, para perdurar en la memoria colectiva como el verdadero paradigma de todos los argentinos.
Y el 30 de Octubre, cuando se cumplan 124 años de la muerte del poeta, recordemos no sólo al consagrado bardo, de pluma heroica y lírica, sino también su calidad de periodista y literato, su gran espíritu federal, su oposición a la política de Mitre y su mordacidad contra Sarmiento. Nacido en 1839, según algunos en Gualeguaychú, según otros, en Río Grande do Sul, Andrade militó toda su vida en el federalismo. “Crítico de Rivadavia, abominaba de Mitre y ponía sus esperanzas en que Urquiza llegara a constituirse en el representante de los reclamos y proyectos de todo el federalismo del interior”.
Cuando Buenos Aires se separa de la Confederación, en aquel nefasto golpe porteño y oligárquico del 11 de septiembre de 1852, que la clase dominante festejó a través de nominar “Once” y “Barrio de Once” a una estación ferrocarrilera y a un sector urbano de Buenos Aires, Andrade denuncia en un poema titulado "Once de septiembre", el carácter reaccionario y antipopular del golpe antiurquicista.
Este poema, como corresponde, no aparece en los textos escolares.
Tampoco aquel otro en el que condena a los “civilizadores” que asesinaron y degollaron al caudillo riojano en Olta. Dice Andrade en “Al General Ángel Peñaloza”
¡Mártir del pueblo! tu gigante talla
Más grande y majestuosa se levanta
Que entre el solemne horror de la batalla,
Cuando de fierro la sangrienta valla
Servía de pedestal para tu planta.
Más grande y majestuosa se levanta
Que entre el solemne horror de la batalla,
Cuando de fierro la sangrienta valla
Servía de pedestal para tu planta.
¡Mártir del pueblo! víctima expiatoria
Inmolada en el ara de una idea,
te has dormido en los brazos de la historia
Con la inmortal diadema de la gloria
Que del genio un relámpago clarea.
Inmolada en el ara de una idea,
te has dormido en los brazos de la historia
Con la inmortal diadema de la gloria
Que del genio un relámpago clarea.
¡Mártir del pueblo! apóstol del derecho,
Tu sangre es lluvia de fecundo riego,
y el postrimer aliento de tu pecho,
que era a la fe de tu creencia estrecho,
será más tarde un vendaval de fuego.
Tu sangre es lluvia de fecundo riego,
y el postrimer aliento de tu pecho,
que era a la fe de tu creencia estrecho,
será más tarde un vendaval de fuego.
¡Mártir del pueblo! tu cadáver yerto,
Como el ombú que el huracán desgaja,
Tiene su tumba digna en el desierto,
Sus grandes armonías por concierto
Y el cielo de la patria por mortaja.
Tiene su tumba digna en el desierto,
Sus grandes armonías por concierto
Y el cielo de la patria por mortaja.
¿Qué importa que en las sombras de occidente,
Del desencanto el doloroso emblema,
Como una virgen, que morir se siente,
Incline el sol la enardecida frente,
De los mundos magnífica diadema?
Del desencanto el doloroso emblema,
Como una virgen, que morir se siente,
Incline el sol la enardecida frente,
De los mundos magnífica diadema?
¿Qué importa que se melle en las gargantas
El cuchillo del déspota porteño,
Y ponga de escabel, bajo sus plantas,
Del patriotismo las enseñas santas
Con que iba un héroe a perturbar su sueño?
Y ponga de escabel, bajo sus plantas,
Del patriotismo las enseñas santas
Con que iba un héroe a perturbar su sueño?
¿Qué importa que sucumban los campeones
Y caigan los aceros de sus manos,
Si no muere la fe en sus corazones,
Y del pendón del libre, los jirones
Sirven para amarrar a los tiranos?
Y caigan los aceros de sus manos,
Si no muere la fe en sus corazones,
Y del pendón del libre, los jirones
Sirven para amarrar a los tiranos?
¿Qué importa, si esa sangre que gotea
En principio de vida se convierte,
Y el humo funeral de la pelea
En principio de vida se convierte,
Y el humo funeral de la pelea
Lleva sobre sus alas una idea
Que triunfa de la saña de la muerte?
Que triunfa de la saña de la muerte?
¿Qué importa que la tierra dolorida
Solloce con las fuentes y las brisas,
Si no ha de ser eterna la partida,
Si con nuevo vigor, con nueva vida,
Más grande ha de brotar de sus cenizas?
Solloce con las fuentes y las brisas,
Si no ha de ser eterna la partida,
Si con nuevo vigor, con nueva vida,
Más grande ha de brotar de sus cenizas?
¡Mártir! Al borde de la tumba helada
La gloria velará tu polvo inerte,
Y, al resplandor rojizo de tu espada,
Caerá de hinojos esa turba airada
La gloria velará tu polvo inerte,
Y, al resplandor rojizo de tu espada,
Caerá de hinojos esa turba airada
Que disputa sus presas a la muerte.
Y cuando tiña el horizonte oscuro,
Del porvenir la llamarada inmensa
Y se desplome el carcomido muro,
Que tiembla como el álamo inseguro
Ante las nubes que el dolor condensa,
Del porvenir la llamarada inmensa
Y se desplome el carcomido muro,
Que tiembla como el álamo inseguro
Ante las nubes que el dolor condensa,
Entonces los proscriptos, los hermanos,
Irán ante tu fosa, reverentes,
A orar a Dios, con suplicantes manos,
Para saber domar a los tiranos,
O morir como mueren los valientes.
Irán ante tu fosa, reverentes,
A orar a Dios, con suplicantes manos,
Para saber domar a los tiranos,
O morir como mueren los valientes.
Pero es mucho peor, ya que, al ocultamiento de esta laudatoria pieza, se agrega el hecho de que en algunas antologías basadas en Billiken, se la hace aparecer como una apología a la muerte del General Juan Lavalle.
Andrade es uno más entre tantos otros “malditos de la historia argentina”. “Han sido excluidos del merecido reconocimiento.
Andrade es uno más entre tantos otros “malditos de la historia argentina”. “Han sido excluidos del merecido reconocimiento.
Así se “revela de qué modo se ha discriminado, cómo se han silenciado y mutilado tantas vidas y obras, para impedir que floreciese en estas tierras un auténtico pensamiento transformador”.
”En la literatura y en la política, en la cinematografía y en la plástica, en la historiografía y en la economía, en la ciencia e inclusive en el gremialismo y la historia eclesiástica, se operó un vaciamiento de personas y obras, reduciéndolos al silencio, no por insignificantes sino por demasiado significantes, no por plagiarios sino por demasiado originales”.
”Arturo Jauretche inventó, para ellos, el nombre de "Malditos" porque la maldición de los grandes poderes internos y externos los marginó de los medios de comunicación y de todo el aparato del prestigio, ya fuese condenándolos a una muerte civil o cercenando lo más importante de su lucha o de su obra, hasta inclusive forzando erróneas interpretaciones para licuar sus acusaciones o diluir sus enseñanzas”.
Manuel Ugarte afirmó desde su exilio: "En otros países se fusila, es más noble...".
Y una de las víctimas de ese aparato de la “colonización pedagógica” manejado por la clase dominante es, justamente, Olegario Víctor Andrade.
Y más escondido aún mantuvieron el folleto "Las dos políticas", de 1866, “donde Andrade resume la lucha política de las últimas décadas como oposición entre los intereses oligárquicos porteños y el proyecto nacional de las provincias interiores”.
Como ensayista político Andrade sostiene que Rivadavia y Mitre expresan lo mismo. Explica que "Hemos visto una cuestión política donde sólo había una cuestión económica"... “Buenos Aires se erigió a partir de 1810 en Metrópoli territorial, reemplazando a España, como lo sostiene Alberdi, monopolizando en nombre de la República, el comercio, la navegación y el gobierno general del país”.
”En cambio, el caudillaje representa a la resistencia de los pueblos a ese ascendiente usurpado, a la codicia sórdida de la política centralista (es decir unitaria) de Buenos Aires... el reclamo de las provincias destituidas de un gobierno propio, privadas de sus rentas, de su comercio y de sus vías fluviales de navegación".
Y denuncia que "ese partido localista y porteño (...), ese partido que dio el golpe del 11 de septiembre lo hizo para enfrentar la política del General Urquiza que devolvió a las provincias el gobierno y la renta que usufructuaba indebidamente Buenos Aires".
Cuando en 1865 la perfidia mitrista, con los colorados uruguayos y el Imperio esclavizante del Brasil destruyen la ciudad de Paysandú, como preludio de la guerra de la Triple Alianza, Andrade levanta su voz de poeta y dice:
”En la literatura y en la política, en la cinematografía y en la plástica, en la historiografía y en la economía, en la ciencia e inclusive en el gremialismo y la historia eclesiástica, se operó un vaciamiento de personas y obras, reduciéndolos al silencio, no por insignificantes sino por demasiado significantes, no por plagiarios sino por demasiado originales”.
”Arturo Jauretche inventó, para ellos, el nombre de "Malditos" porque la maldición de los grandes poderes internos y externos los marginó de los medios de comunicación y de todo el aparato del prestigio, ya fuese condenándolos a una muerte civil o cercenando lo más importante de su lucha o de su obra, hasta inclusive forzando erróneas interpretaciones para licuar sus acusaciones o diluir sus enseñanzas”.
Manuel Ugarte afirmó desde su exilio: "En otros países se fusila, es más noble...".
Y una de las víctimas de ese aparato de la “colonización pedagógica” manejado por la clase dominante es, justamente, Olegario Víctor Andrade.
Y más escondido aún mantuvieron el folleto "Las dos políticas", de 1866, “donde Andrade resume la lucha política de las últimas décadas como oposición entre los intereses oligárquicos porteños y el proyecto nacional de las provincias interiores”.
Como ensayista político Andrade sostiene que Rivadavia y Mitre expresan lo mismo. Explica que "Hemos visto una cuestión política donde sólo había una cuestión económica"... “Buenos Aires se erigió a partir de 1810 en Metrópoli territorial, reemplazando a España, como lo sostiene Alberdi, monopolizando en nombre de la República, el comercio, la navegación y el gobierno general del país”.
”En cambio, el caudillaje representa a la resistencia de los pueblos a ese ascendiente usurpado, a la codicia sórdida de la política centralista (es decir unitaria) de Buenos Aires... el reclamo de las provincias destituidas de un gobierno propio, privadas de sus rentas, de su comercio y de sus vías fluviales de navegación".
Y denuncia que "ese partido localista y porteño (...), ese partido que dio el golpe del 11 de septiembre lo hizo para enfrentar la política del General Urquiza que devolvió a las provincias el gobierno y la renta que usufructuaba indebidamente Buenos Aires".
Cuando en 1865 la perfidia mitrista, con los colorados uruguayos y el Imperio esclavizante del Brasil destruyen la ciudad de Paysandú, como preludio de la guerra de la Triple Alianza, Andrade levanta su voz de poeta y dice:
¡Sombra de Paysandú!
¡Sombra giganteque velas los despojos de la gloria!
Urna de las reliquias del martirio,
¡espectro vengador!
¡sombra de Paysandú!
¡Lecho de muerte, donde la libertad cayó violada!
¡Altar de los supremos sacrificios,
Santuario del valor!
¡Sombra de Paysandú!
¡Muda y airada como en las horas del sublime trance,
cuando azotaban con sañudo embate,
tu soberbia cerviz!
¡Cuando formaban tu esplendente aureola
las calientes señales del suplicio,
rojizos rastros de fecunda sangre
de la ancha cicatriz!
¡Sombra giganteque velas los despojos de la gloria!
Urna de las reliquias del martirio,
¡espectro vengador!
¡sombra de Paysandú!
¡Lecho de muerte, donde la libertad cayó violada!
¡Altar de los supremos sacrificios,
Santuario del valor!
¡Sombra de Paysandú!
¡Muda y airada como en las horas del sublime trance,
cuando azotaban con sañudo embate,
tu soberbia cerviz!
¡Cuando formaban tu esplendente aureola
las calientes señales del suplicio,
rojizos rastros de fecunda sangre
de la ancha cicatriz!
Entre 1863 y 1868 se expresa desde los periódicos "El Porvenir" y "La América".
En algunos artículos señala que: ”... Vuelve la prensa que se apellida libre, ilustrada, poseedora del testamento de los principios que regeneran la vida de los pueblos, a pedir la mordaza para la palabra, la cárcel para la idea, el socorro de la fuerza bruta para ahogar la expansión del sentimiento ingenuo de un partido político... "¡A la cárcel!" con los escritores oscuros de Entre Ríos que osan evocar la imagen del honor patrio contra la Alianza concebida por Rivadavia en medio del estruendo del alborozo de un triunfo y realizada por Mitre en medio del clamoreo de una contienda civil... ”
Estos son los gritos hidalgos de la prensa libre, de la prensa civilizada, de La Tribuna, de La Nación Argentina, de los diarios grandes de Buenos Aires...”
”Que purguemos en un calabozo el delito de no pensar como ellos...”
”¡Déspotas raquíticos que jugáis con la buena fe del pueblo argentino: nosotros desafiamos vuestra cólera impotente!...”
”¿Qué os dijo La América para poner pavor hasta en los tuétanos de vuestros huesos corroídos?”.
”Os dijo que los traidores a la libertad, los tránsfugas de la república debían tener siempre en perspectiva el cadalso de Iturbide!...”
”Os dijo que habíais vendido la suerte y el decoro de una nación joven en años, pero vieja en glorias, a la influencia monárquica, antiliberal, jesuítica de la Europa retrógrada, de la Europa de los siervos, del feudalismo, de las teocracias, de los Papas infalibles, de los gobiernos omnipotentes, de la Europa dispersa y repartida entre príncipes lacayos de reyes y entre reyes lacayos de emperadores, según la expresión del maestro; de la Europa cuyo espía astuto y rapaz es el Imperio americano, encarnación de todos los latrocinios y de todos los escándalos, de ese Imperio levantado sobre la espalda de 4 millones de esclavos que lleva la frente salpicada con la sangre imborrable del homicidio de un pueblo!...”
”Os dijo a vosotros áulicos cobardes de nuestros sátrapas orientales, os dijo a vuestros palaciegos serviles, congresales alquilones que habéis abdicado la libertad del pensamiento sobre el ara de los cofres nacionales, dijo que estáis esperando un nuevo Cronwell qué os cruce el rostro con su látigo y diga con profundo desdén: "¡Salid fuera, el amo no necesita de vosotros!"
”¿Os dijo todo eso?” ”¡Pues nosotros os lo volvemos a decir, os lo arrojamos al rostro como una nueva maldición!...”
”¡Ay de vosotros, renegados de un culto santo, apóstatas de una causa generosa! ¡Ay de vosotros, idólatras del becerro de oro, mercaderes de la sangre de los pueblos, que traficáis con su nombre y especuláis con sus grandiosos destinos!...”
”Vosotros sois la acción que ha levantado sobre la patria a un partido ignorante, ávido de riqueza y predominio, a un partido nacido como un hormiguero de gusanos de la sangre putrefacta de un fratricidio!...”
”¡Ay de vosotros, sacrílegos despojadores de los santos fueros del pueblo, que no contentos con matar los hombres queréis matar las ideas!...”
”Los verdugos de la República están de parabienes... “ ”La prensa prostituída tiene el monopolio de la palabra, el privilegio exclusivo de la degradación...”
”¡Sólo va a sentirse el cuchicheo de los traidores que partan en secreto la venta de la patria!...”
”¡Váis a estar solos! Los buhos de la desolación necesitan el silencio de las tinieblas...”
En cuanto a la Triple Alianza señala:
”Los verdugos están de parabienes mientras la República cae envuelta en un sudario de llamas; mientras su camino queda cubierto de pavesas apagadas con ríos de sangre; mientras el alma entumecida del pueblo se siente acosada de horribles presentimientos... “
”Los que han vendido al oro extranjero las antiguas virtudes y las antiguas glorias de la patria; los que han inmolado dos generaciones argentinas en provecho de una estúpida ambición, esos impostores del liberalismo, esas repugnantes secreciones de la prostitución política, van a estar de plácemes y de felicitaciones porque ya no tendrán por delante el ceño austero de la prensa independiente, porque ya el profeta de la expiación no irá a turbar el regocijo de sus festines con el anuncio fatídico de la aproximación de Ciro, mensajero de las sentencias de la justicia divina.
”¡Triste destino el que pesa sobre el pueblo argentino! La soledad y la miseria se sientan en sus umbrales. No van quedando más que extranjeros que desdeñosamente sonríen al oír la algazara de nuestros escándalos!...” Agregando: “La República del Paraguay ha perdido millares y millares de sus bizarros hijos”.
Marcelino Menéndez Pelayo lo caracteriza mediante la siguiente expresión: “Andrade era un poeta efectista, que escribió para ser leído en alta y resonante voz, y para ser aplaudido a cañonazos. Pero en esta poesía, toda boato y pompa, toda estrépito, tempestades, volcanes y cataclismos, hay un fondo de sinceridad y de grandeza lírica que triunfa de lo exuberante y barroco de la forma”.
¡Sí! Escribió para ser leído en alta y resonante voz, y para ser aplaudido a cañonazos. Sí! Porque hoy los "malditos" vuelven para dar pelea.
Emergiendo desde la memoria, todos ellos vuelven para decir, primero a los sectores reaccionarios: "los muertos que vos matáis, gozan de buena salud" y en segundo lugar, a las nuevas generaciones, que vuelven para sumarse a las luchas, luchas que debemos sostener para conquistar las cuestiones irresueltas y lograr definitivamente la grandeza de la Patria y el bienestar del Pueblo.
Loa y Honor a Olegario Víctor Andrade.
Él... también tiene “el cielo de la Patria por mortaja”.
En algunos artículos señala que: ”... Vuelve la prensa que se apellida libre, ilustrada, poseedora del testamento de los principios que regeneran la vida de los pueblos, a pedir la mordaza para la palabra, la cárcel para la idea, el socorro de la fuerza bruta para ahogar la expansión del sentimiento ingenuo de un partido político... "¡A la cárcel!" con los escritores oscuros de Entre Ríos que osan evocar la imagen del honor patrio contra la Alianza concebida por Rivadavia en medio del estruendo del alborozo de un triunfo y realizada por Mitre en medio del clamoreo de una contienda civil... ”
Estos son los gritos hidalgos de la prensa libre, de la prensa civilizada, de La Tribuna, de La Nación Argentina, de los diarios grandes de Buenos Aires...”
”Que purguemos en un calabozo el delito de no pensar como ellos...”
”¡Déspotas raquíticos que jugáis con la buena fe del pueblo argentino: nosotros desafiamos vuestra cólera impotente!...”
”¿Qué os dijo La América para poner pavor hasta en los tuétanos de vuestros huesos corroídos?”.
”Os dijo que los traidores a la libertad, los tránsfugas de la república debían tener siempre en perspectiva el cadalso de Iturbide!...”
”Os dijo que habíais vendido la suerte y el decoro de una nación joven en años, pero vieja en glorias, a la influencia monárquica, antiliberal, jesuítica de la Europa retrógrada, de la Europa de los siervos, del feudalismo, de las teocracias, de los Papas infalibles, de los gobiernos omnipotentes, de la Europa dispersa y repartida entre príncipes lacayos de reyes y entre reyes lacayos de emperadores, según la expresión del maestro; de la Europa cuyo espía astuto y rapaz es el Imperio americano, encarnación de todos los latrocinios y de todos los escándalos, de ese Imperio levantado sobre la espalda de 4 millones de esclavos que lleva la frente salpicada con la sangre imborrable del homicidio de un pueblo!...”
”Os dijo a vosotros áulicos cobardes de nuestros sátrapas orientales, os dijo a vuestros palaciegos serviles, congresales alquilones que habéis abdicado la libertad del pensamiento sobre el ara de los cofres nacionales, dijo que estáis esperando un nuevo Cronwell qué os cruce el rostro con su látigo y diga con profundo desdén: "¡Salid fuera, el amo no necesita de vosotros!"
”¿Os dijo todo eso?” ”¡Pues nosotros os lo volvemos a decir, os lo arrojamos al rostro como una nueva maldición!...”
”¡Ay de vosotros, renegados de un culto santo, apóstatas de una causa generosa! ¡Ay de vosotros, idólatras del becerro de oro, mercaderes de la sangre de los pueblos, que traficáis con su nombre y especuláis con sus grandiosos destinos!...”
”Vosotros sois la acción que ha levantado sobre la patria a un partido ignorante, ávido de riqueza y predominio, a un partido nacido como un hormiguero de gusanos de la sangre putrefacta de un fratricidio!...”
”¡Ay de vosotros, sacrílegos despojadores de los santos fueros del pueblo, que no contentos con matar los hombres queréis matar las ideas!...”
”Los verdugos de la República están de parabienes... “ ”La prensa prostituída tiene el monopolio de la palabra, el privilegio exclusivo de la degradación...”
”¡Sólo va a sentirse el cuchicheo de los traidores que partan en secreto la venta de la patria!...”
”¡Váis a estar solos! Los buhos de la desolación necesitan el silencio de las tinieblas...”
En cuanto a la Triple Alianza señala:
”Los verdugos están de parabienes mientras la República cae envuelta en un sudario de llamas; mientras su camino queda cubierto de pavesas apagadas con ríos de sangre; mientras el alma entumecida del pueblo se siente acosada de horribles presentimientos... “
”Los que han vendido al oro extranjero las antiguas virtudes y las antiguas glorias de la patria; los que han inmolado dos generaciones argentinas en provecho de una estúpida ambición, esos impostores del liberalismo, esas repugnantes secreciones de la prostitución política, van a estar de plácemes y de felicitaciones porque ya no tendrán por delante el ceño austero de la prensa independiente, porque ya el profeta de la expiación no irá a turbar el regocijo de sus festines con el anuncio fatídico de la aproximación de Ciro, mensajero de las sentencias de la justicia divina.
”¡Triste destino el que pesa sobre el pueblo argentino! La soledad y la miseria se sientan en sus umbrales. No van quedando más que extranjeros que desdeñosamente sonríen al oír la algazara de nuestros escándalos!...” Agregando: “La República del Paraguay ha perdido millares y millares de sus bizarros hijos”.
Marcelino Menéndez Pelayo lo caracteriza mediante la siguiente expresión: “Andrade era un poeta efectista, que escribió para ser leído en alta y resonante voz, y para ser aplaudido a cañonazos. Pero en esta poesía, toda boato y pompa, toda estrépito, tempestades, volcanes y cataclismos, hay un fondo de sinceridad y de grandeza lírica que triunfa de lo exuberante y barroco de la forma”.
¡Sí! Escribió para ser leído en alta y resonante voz, y para ser aplaudido a cañonazos. Sí! Porque hoy los "malditos" vuelven para dar pelea.
Emergiendo desde la memoria, todos ellos vuelven para decir, primero a los sectores reaccionarios: "los muertos que vos matáis, gozan de buena salud" y en segundo lugar, a las nuevas generaciones, que vuelven para sumarse a las luchas, luchas que debemos sostener para conquistar las cuestiones irresueltas y lograr definitivamente la grandeza de la Patria y el bienestar del Pueblo.
Loa y Honor a Olegario Víctor Andrade.
Él... también tiene “el cielo de la Patria por mortaja”.
Osvaldo Vergara Bertiche
Rosario, 24 de Octubre de 2006
17 de OCTUBRE – FECHA PATRIA

Página de Tapa de www.elortiba.org
Existen en el calendario significativas fechas del quehacer histórico de los argentinos. El 25 de Mayo de 1810 y el 9 de Julio de 1816.
Nada fue igual después de esos días precisos y claves. Marcaron para siempre a las generaciones que se fueron sucediendo. El destino del Pueblo fue otro.
Todo homenaje en estas fechas Patrias comienza entonándose las estrofas de nuestro Himno.
Hoy es 17 de Octubre. PONGÁMONOS DE PIE.
Cobijados bajo la Bandera Azul y Blanca entonemos el Himno Nacional de los Argentinos a viva voz.
Reivindiquemos esta FECHA PATRIA.
Honremos a los miles y miles de trabajadores, oprimidos y marginados que “cansados de irse con su juego al mazo” fueron capaces de promover “la mayor experiencia de masas de nuestra historia”.
Saludemos jubilosos el advenimiento de la Soberanía Política, la Independencia Económica y la Justicia Social.
Reivindiquemos el hecho maldito del país burgués... el Peronismo que nació ese día y que signó para siempre a nuestra Patria.
El 17 de Octubre es Fecha Patria. Porque fue la síntesis revolucionaria de experiencias anteriores. Desde el alzamiento de los Siete Jefes, primera protesta conocida (Santa Fe – 1580) cuyo propósito era el de derrocar a la autoridad española para que el gobierno fuera ejercido por los criollos, pasando por la Defensa en las Invasiones Inglesas, la Gesta de 1810 y 1816, la Guerra de la Independencia, las Montoneras, la Vuelta de Obligado y El Quebracho, y más acá en el tiempo los movimientos reivindicativos del Grito de Alcorta, de la Semana Trágica, de la Patagonia Rebelde, de las huelgas ferroviarias y portuarias, de la Forestal, y de tantas otras duras peleas contra la injusticia. Contra la verdadera barbarie que imponían los civilizados.
El 17 de Octubre es Fecha Patria. Es Evita quién así lo señala cuando dice: “El 17 de Octubre, compañeros, ya está definitivamente incorporado a la historia de la Patria ... por voluntad soberana de su pueblo ...”
El 17 de Octubre es Fecha Patria. Porque simplemente es el Día de La Lealtad. Lealtad hacia quién, “frente al egoísmo, al orgullo, la ambición, la corrupción y la superficialidad de los grupos dominantes, garantizó al Pueblo la defensa de sus derechos”. Es a partir de este día que hombres y mujeres de todas las edades dejan de ser solo sujetos sometidos a necesidades materiales de subsistencia, para convertirse en personas. Personas en lo moral, lo intelectual y espiritual.
Existen en el calendario significativas fechas del quehacer histórico de los argentinos. El 25 de Mayo de 1810 y el 9 de Julio de 1816.
Nada fue igual después de esos días precisos y claves. Marcaron para siempre a las generaciones que se fueron sucediendo. El destino del Pueblo fue otro.
Todo homenaje en estas fechas Patrias comienza entonándose las estrofas de nuestro Himno.
Hoy es 17 de Octubre. PONGÁMONOS DE PIE.
Cobijados bajo la Bandera Azul y Blanca entonemos el Himno Nacional de los Argentinos a viva voz.
Reivindiquemos esta FECHA PATRIA.
Honremos a los miles y miles de trabajadores, oprimidos y marginados que “cansados de irse con su juego al mazo” fueron capaces de promover “la mayor experiencia de masas de nuestra historia”.
Saludemos jubilosos el advenimiento de la Soberanía Política, la Independencia Económica y la Justicia Social.
Reivindiquemos el hecho maldito del país burgués... el Peronismo que nació ese día y que signó para siempre a nuestra Patria.
El 17 de Octubre es Fecha Patria. Porque fue la síntesis revolucionaria de experiencias anteriores. Desde el alzamiento de los Siete Jefes, primera protesta conocida (Santa Fe – 1580) cuyo propósito era el de derrocar a la autoridad española para que el gobierno fuera ejercido por los criollos, pasando por la Defensa en las Invasiones Inglesas, la Gesta de 1810 y 1816, la Guerra de la Independencia, las Montoneras, la Vuelta de Obligado y El Quebracho, y más acá en el tiempo los movimientos reivindicativos del Grito de Alcorta, de la Semana Trágica, de la Patagonia Rebelde, de las huelgas ferroviarias y portuarias, de la Forestal, y de tantas otras duras peleas contra la injusticia. Contra la verdadera barbarie que imponían los civilizados.
El 17 de Octubre es Fecha Patria. Es Evita quién así lo señala cuando dice: “El 17 de Octubre, compañeros, ya está definitivamente incorporado a la historia de la Patria ... por voluntad soberana de su pueblo ...”
El 17 de Octubre es Fecha Patria. Porque simplemente es el Día de La Lealtad. Lealtad hacia quién, “frente al egoísmo, al orgullo, la ambición, la corrupción y la superficialidad de los grupos dominantes, garantizó al Pueblo la defensa de sus derechos”. Es a partir de este día que hombres y mujeres de todas las edades dejan de ser solo sujetos sometidos a necesidades materiales de subsistencia, para convertirse en personas. Personas en lo moral, lo intelectual y espiritual.
El 17 de Octubre es Fecha Patria. Porque es día de parición. El Pueblo en la calle parió a Perón y a Evita. Parió los nuevos tiempos por venir; de ahí en más “...todo el problema político de la Argentina actual se reduce a esta irrupción consciente de los trabajadores en la historia nacional."
Debemos recordar que para algunos sectores de la izquierda vernácula in-iluminada, el 17 de Octubre fue una manifestación de lúmpenes organizada por la policía.
Para la vieja argentina oligárquica no había dudas, el 17 de Octubre, las calles fueron ganadas por el "aluvión zoológico", la invasión bárbara; un fenómeno insalubre.
Pero que entiendan quienes no entienden que meter la patas en las fuentes u orinar las flores burguesas en la Plaza de Mayo el 17 de Octubre de 1945, no es cosa de lúmpenes ni da asco. Es la insolencia del asqueado, es la irreverencia de los sumergidos, es la explosión de los humillados.
El 17 de Octubre es Fecha Patria. Festejemos, recordemos, honremos, pero no con nostalgia, sino comprendiendo que ese quiebre o bisagra, como se lo quiera llamar, es una Bandera permanente de lucha, ya que no hay concesiones ni traspasos gratuitos.
El 17 de Octubre es Fecha Patria. Porque a partir de ese día se produce la conformación y consolidación definitiva, doctrinaria e ideológica, del auténtico Movimiento Nacional de los Argentinos.
El 17 de Octubre es Fecha Patria. Y el 16 de Setiembre y el 24 de Marzo son días de duelo, de luto; proscribieron, encarcelaron y asesinaron, pero lo que no pudieron es matar las esperanzas de millones de argentinos, ni vaciarnos la emoción y el orgullo que significa adherir a una manera de pensar y de obrar.
Rosario 17 de Octubre de 2006
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